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ANIVERSARIO
Recuerdan a Juan Macedo
El escritor, poeta, orador, maestro, promotor cultural y colaborador de Noroeste es recordado en el centenario de su natalicio
Adriana Castro
15/09/2010 | 00:00 AM
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CULIACÁN._Como un ser humano excepcional, reconocido literato y maestro, así como un hombre generoso que compartió un gran cariño por Colima y Sinaloa, es recordado hoy el maestro Juan Macedo López, al celebrarse el centenario de su natalicio.
Silvino Silva Lozano, director fundador de Noroeste, y Adrián García Cortés, director de La Crónica de Culiacán, coinciden en definir a Juan Macedo López como un ser humano excepcional.
"Fue un hombre muy generoso, tanto en el trato personal, con la amistad sin límite, como en el campo cultural. Incansable en la Prevocacional, en la Escuela Normal, en la UAS y como colaborador de Noroeste, al lado de don Carlos Esqueda, Antonio Haas, Jaime Labastida, el Padre José García Valencia y Esteban Zamora Camacho", señaló Silva Lozano.
Durante muchos años, Macedo López participó como editorialista cultural y como consejero del suplemento dominical de este matutino.
Sobre su aportación al campo de la educación, comentó que a pesar de ser originario de Colima, al igual que José Ramón Díaz Fonseca, fundador de Noroeste Mazatlán, son de los hombres que han venido a construir Culiacán.
"Era un educador infatigable, daba clases en la Prevocacional, en la Normal, en la UAS, al lado del profesor Romero, Chacho González, Cipriano Obeso Camargo y de Francisco Gil Leyva. Fue un hombre muy generoso, un educador insigne y un orador de primera", consideró.
"En ese entonces no existían instituciones como Difocur y a través de la UAS organizaba intercambios de teatro universitario con Sonora, con obras que eran aclamadas no sólo por los estudiantes, sino por la gente de la sociedad culiacanense".
 
Un gran retórico

García Cortés, director de La Crónica de Culiacán, recuerda la convivencia que tuvo con él como escritor y como colaborador de Noroeste, cuando coincidieron en esta ciudad.
"Cuando vine a Culiacán, él ya tenía más años de estar aquí que yo, lo traté mucho pero en los últimos años; lo conocí en la plenitud de su vida como literato, fue un maestro y su contacto familiar, con la gente, fue muy afectivo, a mí me tuvo un afecto especial, discutíamos, bromeábamos, me daba el espaldarazo yo le daba los suyos", recordó.
García Cortés, editor del libro Crónicas de Culiacán de Macedo López, en el que reunía textos sobre esta ciudad y de Colima, la tierra en la que nació, que publicaba en Noroeste, considera que su aportación al mundo de la literatura "es extraordinaria".
"Era un gran retórico, manejaba el arte de escribir como ninguno y no hemos tenido a otro que maneje el idioma como él, sobre todo la visión de sus dos tierras, Culiacán y Colima; para mí es un personaje público en la historia literaria y del arte de enseñar, fue mi maestro de vida. Lástima que se nos fue".

Su vida y relación con Culiacán
La biografía de Juan Macedo señala que llegó a Culiacán como orador oficial de la campaña para Gobernador del General Ramón F. Iturbe en 1937.
El historiador Herberto Sinagawa escribió en una ocasión en un artículo titulado Se hace camino al andar, que al bajar del Ferrocarril Sud-Pacífico de México, en 1937, cuando tenía 27 años, Juan Macedo López sufrió el primer embate del calor de Culiacán, y la opresión de una luz solar cargada de irritante claridad.
"Fue buscando la sombra en forma desesperada como si fuera nadando contra la corriente de un río impetuoso. Pero sentía que la camiseta estaba empapada en sudor, y que ese sudor, como una culebra que repta, humedecía también la camisa. Por la espina dorsal sentía que una ardiente columna de sudor bajaba hasta perderse en la cintura, interrumpiendo el viaje a los talones", señala en su escrito.
"Entonces, el joven maestro se preguntó, todo perplejo: ¿Qué diablos estoy haciendo en este mundo desolado donde nadie se atreve a ver hacia arriba por miedo de cegar por la crueldad de un Sol que se deshace en pequeñísimas partículas sin dejar rincón alguno sin la fiereza de su demolición?"
Sinagawa agrega en su texto que la ruidosa alegría, la franqueza en el trato, y un señorial sentido de la hospitalidad de la gente de Culiacán, pronto liquidaron el horror del clima, y alentaron el buen ánimo para acomodarse al calor, formó aquí una familia y pronto abandonó su condición de exiliado para convertirse en un legítimo culiacanense.
Tuvo presencia en los periodos rectorales de los doctores Humberto Bátiz Ramos y Jesús Rodolfo Acedo Cárdenas, como director de extensión universitaria y acción social en lo que hoy es la UAS.
Movilizó las brigadas culturales a lo largo y ancho de Sinaloa, con intercambios en los estados de Colima, Sonora, Baja California Norte y Distrito Federal, consiguiendo que en esas épocas la Universidad de Sinaloa tuvo un memorable y grandioso desarrollo cultural.
Fue además fundador del teatro universitario sinaloense, dirigido por Inés Amelia Camelo, Roberto Hernández y Raúl Moncada Galán.
En 1959 fue nombrado director de la Escuela de Enseñanzas Especiales No. 23 Prevocacional, donde contra viento y marea de las autoridades educativas federales, mantiene el internado con 300 alumnos, sin subsidio alguno hasta 1962.
En 1965 el desgaste de su salud lo hizo retirarse de la educación y se fue a radicar a Guadalajara, donde falleció el 4 de agosto de 1994.
Su familia, amigos y alumnos recuerdan hoy el natalicio del Profesor Macedo, como fue conocido, un hombre que entregó su espíritu, su sapiencia y sobre todo su gran amor a Sinaloa.


SU OBRA Entre los libros del maestro Juan Macedo López se encuentran 'Espiga de luz', 'Antología Juan Macedo López', 'Un viaje alrededor de la nostalgia', 'Un fusil sobre la cruz'.


PERFIL
Juan Macedo López
Nació: 15 de septiembre de 1910.
Padres: Guillermo Macedo Gil y María del Refugio López.
Familia: Se casó con María del Socorro Zevada, formando una familia de 8 integrantes que son sus hijos Guillermo, Rosa María, María Luisa (qepd), María del Socorro, Renato, María del Rocío, María Fuensanta y María Patricia.



"Fue un hombre muy generoso, tanto en el trato personal, con la amistad sin límite, como en el campo cultural".
Silvino Silva Lozano
Director fundador de Noroeste

"Lo conocí en la plenitud de su vida como literato, fue un maestro y su contacto familiar, con la gente, fue muy afectivo".
Adrián García Cortés
Director de La Crónica de Culiacán
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