Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
ESPECIAL/El Limoncito a 10 años de la masacre
Después del asesinato de 12 campesinos, sólo dos habitantes dan "vida" al lugar
14/02/2011 | 00:00 AM
Marcar como favorita
CULIACÁN.- A 10 años de la matanza de 12 campesinos en El Limoncito de Alayá, solo un ganadero y un niño de escasos 8 años resisten a que este poblado termine por sucumbir al olvido y la impunidad.
Después de la masacre perpetrada ese 14 de febrero del 2001, 17 de las 18 casas de adobe y teja donde vivían los campesinos con sus familias fueron abandonadas.
El día de la matanza, la mayoría de los pobladores festejaban el cumpleaños del comisario Valentín Beltrán Aréchiga. Ya en la tarde de ese Día del Amor, un comando de sicarios que serían vinculados a la organización del Cártel de Los Arrellano Félix bajaría como "lumbre del cielo" para exterminar a los habitantes de El Limoncito.
Las investigaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado, en ese entonces encabezadas por el comandante Pedro Pérez López, arrojaron que la masacre fue una venganza realizada por los Arrellano Félix en contra de Javier Torres Félix, "El JT", lugarteniente de Ismael "El Mayo" Zambada, líder del Cártel de Sinaloa.
Hoy 10 años después, el tiempo casi ha terminado por destruir este poblado que hasta antes de la matanza lucía con sus calles limpias adornadas con piedras pintadas de blanco y sus cercos de palo de Brasil. Muchas paredes y techos han sucumbido al tiempo y se han venido abajo. Otras apenas y se sostienen.
La escuela resistió cerrar sus puertas hasta el 14 de marzo del 2005, por lo menos así lo hace ver la fecha que fue anotada en el pizarrón de la única aula donde los niños estudiaban, jugaban y reían hasta antes del 14 de febrero del 2001.
En el pizarrón aún se puede ver la conjugación del verbo caminar en pasado, presente, pero el futuro casi desapareció como los sueños y las esperanzas de este poblado.
"Mi esposa enseñaba a los hijos de una familia de vaqueros que nos ayudaban a cuidar las vacas hace unos años, pero ya no se pudo y se fue a vivir a otra parte", cuenta don José, el único ganadero que permanece al lado de un niño en este poblado ubicado en la sierra de Cosalá, a 60 kilómetros de Culiacán.
El ganadero cuenta que los sobrevivientes de la masacre, en su mayoría mujeres, niños y ancianos, nunca recibieron ayuda alguna de parte de "gobierno", y mucho menos les informaron sobre los avances en las investigaciones de la matanza.
"Al contrario, a veces vienen los soldados y nada más abren las casas para ver que se llevan. Apenas hace unas semanas vinieron y se llevaron el estéreo de una camioneta".
Hasta las cruces que levantaron los sobrevivientes en memoria de las víctimas están 'desvencijadas' y apenas se ven los nombres de los que murieron. Sólo de vez en cuando colocan veladoras y flores.
Fue allí, frente a las cruces, donde ese día del Amor y la Amistad, una camioneta chorreaba la sangre revuelta de los 12 campesinos masacrados.
Fue allí donde los campesinos lo último que alcanzaron a ver fue a sus mujeres, a sus hijos, a sus padres o a sus abuelos llorando; después... vendría el éxodo, el peregrinar para sobrevivir, y el abandono e indiferencia de toda autoridad.

Camino a la impunidad
Dos meses después de la matanza de El Limoncito de Alayá, el 4 de abril de 2001, el entonces comandante de la Policía Ministerial del Estado, Pedro Pérez López, identificó a "Los Culiches" como los autores de la masacre, encabezados por Ramón Arellano Félix, junto con Lino Portillo Cabanillas.
Esta versión también fue confirmada por la entonces Comandancia de la Tercera Región Militar, la PGR y la DEA.
Sin embargo, en aquel tiempo los investigadores sólo obtuvieron orden de aprehensión contra cinco de "Los Culiches", de acuerdo con el expediente procesal 03/2001 que el Juzgado Mixto de Cosalá abrió por el caso de la matanza de El Limoncito de Alayá.
-- José Romualdo Quintero Carrizosa fue detenido el 25 de enero de 2002 en Tijuana y está preso actualmente en Puente Grande, Jalisco, por el asesinato de dos policías y una joven.
-- Efraín Quintero Carrizosa, alias "El Efra", fue ejecutado por ministeriales junto con Ramón Arellano Félix, el 10 de febrero de 2002 en Mazatlán.
-- Juan Edgardo Quintero Carrizosa está prófugo.
-- Jorge Luis Carrizosa Quintero supuestamente fue levantado en El Talayote por un comando de pistoleros y está desaparecido desde el 1 de junio de 2002.
-- Feliciano Quintero Carrizosa, alias El Chanillo, Chalinillo o Nochas, fue asesinado junto con una joven en Mexicali el 28 de mayo de 2003.
-- Lino Portillo Cabanillas murió en forma misteriosa dentro del penal de Aguaruto en el 2003, días después de que fue detenido en Badiraguato.
Hoy, a 10 años de la matanza, legalmente a ninguno de los presuntos responsables le ha sido ejecutada orden de aprehensión por parte de la Procuraduría por estos hechos, ni siquiera a los que fueron ejecutados o a los que permanecen presos, mucho menos a los que aún andan libres: las cinco órdenes están vigentes, según la página de los "Más buscados" de la PGJE y el caso de El Limoncito de Alayá sigue impune. 
Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Te puede interesar..

Oportunidades