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Griegos, historias y recuerdos
Siembran su cultura en Culiacán
En 1900 llegan los griegos a la capital sinaloense
Karina Méndez
06/06/2008 | 00:00 AM
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Cuenta la historia que Grecia estuvo invadida 400 años por los Moros, a raíz de eso hubo un momento en el que todos los pueblos querían ser libres porque los estaban dominando y oprimiendo.
"Cuando hay prosperidad en el lugar que les ve nacer, nadie tiene la necesidad de dejar su patria, familia y amigos", dijo Yolanda Enciso de Crisantes, esposa de Miguel Crisantes Gatzionis, integrante de la primera generación de griegos en Culiacán.
"... pero cuando vienen las guerras, destrozos y calamidades las familias quedan dispersas, hay muchos muertos, no hay trabajo ni manera de subsistir, entonces tuvieron que salir a diferentes países del mundo a lograr el sueño que deseaban, que era trabajar y lograr un futuro prometedor".

Inician su historia
El presidente de la Comunidad Helénica Sinaloense, Basilio Karamanos Pérez retrocede en el tiempo para compartir que en 1900 llegaron los primeros helénicos a Culiacán, quienes se casaron con jóvenes sinaloenses e iniciaron a trabajar en el campo, siendo un fuerte impulso para el desarrollo económico de la región.
"Entre los griegos que llegaron y se asentaron en Navolato, Cruz de Elota, Eldorado, Alhuate, Batauto y Costa Rica se encontraban las familias Chaprales, Georgelos, Bisbardis, Aretos, Demerutis, Gotsis, Canelos, Crisantes, Dablantes, Gatzionis, Krinis, Kolokuris, Kontos, Zajos, Makris, Stamatis, Fafutis y Pappatheodorous, en los 50 llegó otra oleada de personas como Krinis, Scopelitis, Glaros, Analitis, Kastis y Etzouglous", expresa Karamanos Pérez.
Los griegos establecidos se casaron con muchachas de esta región y formaron numerosas familias, la mayoría dedicadas a la agricultura.

Comienza la cosecha
El señor Aretos, asociado con Georgelos, cultivaron en la ribera del río en Navolato las primeras siembras de tomate, que fueron regadas con el agua del rió con bombas, es ahí cuando nace el interés por trabajar las tierras sinaloenses y de varios griegos llegar a este lugar.
Con la construcción del canal Rosales, una gran obra de irrigación que desviaba las aguas del río hacia las tierras vírgenes, los griegos aprovecharon y dieron impulso a la agricultura de exportación, principalmente legumbres, al tiempo se abre la presa Sanalona, que contribuyó a la apertura de más hectáreas de riego y así la economía en el estado incrementó.

"Cuando hay prosperidad en el lugar que les ve nacer, nadie tiene la necesidad de dejar su patria, familia y amigos"
Yolanda Enciso de Crisantes 



Griegos, historias y recuerdos


Con el éxito obtenido y ya establecidos, los helénicos empezaron a traer a su gente de Grecia para que les ayudara, es así como llegó la segunda generación a principios de 1950, entre este grupo de jóvenes se encuentran, Juan Kastis, Jorge y Ángel Scopelitis, Trifonas Stabropoulos, Takis y Nicolás Krinis, Teodoro Glaros, Spiros Analitis, Giorgos Etzouglou, Elías Canelos y Manolo Mavoridis, entre otros.

Difunden sus costumbres
Las familias griegas, que llegan a ser más de 100, constituyen la principal y la más grande comunidad de origen griego en México, a ésta la preside la de la Ciudad de México y Guadalajara, las cuales siempre han sido unidas entre sí, conservan sus costumbres, comidas, bailes y están agrupados en sociedad como la Comunidad Helénica Sinaloense, AC.
Esta comunidad empezó a agrupar a los jóvenes de origen griego, cuyo nombre era el Club Heleno-Mexicano en 1960, los integrantes en ese tiempo eran Frossy Dimópulos, Alicia Fafutis, Balka Karamanos, Yolanda Gatzionis, Martha Crisantes, Stefan Papatheodoro, Teodoro Glaros, Takis y Nicolás Krinis, quienes se reunían en diferentes casas, donde hacían sus fiestas y bailaban danzas griegas.
"Nuestros padres se reunían para hacer sus fiestas en las casas de Constantino Petrulias, Miguel Crisantes, Jorge Karamanos y dos o tres veces al año venía de México el Archimandrita de la Iglesia Ortodoxa Griega Pablo de Ballesteros y les impartía la bendición y oficiaba la misa; actualmente el sacerdote Joseéy y Atenágoras vienen a concelebrar la misa ortodoxa griega en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, apoyados por el Obispo Benjamín Jiménez Hernández.
En casa de cada una de estas familias se encuentran en la cocina diaria comidas griegas y especias, como souvlaki, ago lemon, mousaka, aceite de oliva, queso feta, además los vinos como retsina, ouso y metaxa.
En la década de 1940, el gobierno mexicano invitó a griegos inmigrantes a Sinaloa para mejorar la cosecha de aceitunas, muy pronto la comunidad griega se hizo tan grande que se ubicaron alrededor de los ríos Tamazula, Humaya y Culiacán, conocido como el Valle de Grecia.
Hoy en día, el estado tiene una fuerte presencia griega. Culiacán y Guamúchil tienen importantes comunidades. Muchas de las familias vinieron de Chipre y otros de Grecia.

Aportan a la gente
Los helenos se han distinguido por su gran aportación a la sociedad sinaloense, como la construcción de la escuela Sócrates, donación de la primera ambulancia y aportaciones a Cruz Roja y la construcción de las primeras agrícolas de la región.
"Al principio, los griegos no fueron aceptados por los agricultores locales que ya trabajaban las tierras, poco a poco, al darse cuenta de que eran muy trabajadores, dedicados y que hacían a base de su esfuerzo producir la tierra, en una ocasión varios sinaloenses enojados por ver a extranjeros trabajar en su espacio, decidieron ir con el Presidente de la República, Miguel Alemán para poner un alto a esta situación.
"El dirigente informado de la situación de cómo estos extranjeros madrugaban cada día para hacer producir esas tierras que sólo ellos se animaron a desmontar y hacerlas útiles, no aceptó reclamo alguno por parte de sus compatriotas recalcándoles la aportación inigualable de aquellos hombres que hicieron el trabajo que le correspondía a los mexicanos hacer y no lo hicieron", dijo Basilio Karamanos.
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