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La Nueva Nao
Dragón Volador González
Alfonso Araujo
03/03/2013 | 00:00 AM
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Decíamos la semana anterior que los chinos que estudian idiomas escogen nombres occidentales que puedan ser pronunciados sin problemas por los extranjeros con quienes tratan, y aunque así se hacen cientos de Robert Wang's y Linda Chang's, los más imaginativos y menos inhibidos terminan llamándose Linkin Park Zhen ó Sherlock Tang. Tengo por ahí una tarjeta de presentación de un abogado que escogió llamarse "Bruce Li".
Pero esto pasa de ambos lados de la barrera. La diferencia es que cuando un chino escoge un nombre, más o menos sabe del idioma y se da una idea de que su nombre sonará gracioso. Pero cuando los extranjeros tenemos que escoger nombre en chino, el 99 por ciento de las veces no tenemos ni la más remota idea de lo que pueda pasar. De modo que hay tres opciones:
1. La Aburrida: Hacer una transliteración directa del nombre al idioma chino. Esto es, usar sílabas chinas que se aproximen al nombre original. Esto generalmente es realizado por alguna persona china, y terminamos con algo así como "Ah Fang Suo" en el caso de mi nombre, que está bien pero realmente no significa nada en el mejor de los casos. De hecho, esa transliteración en particular suena como un apodo, ya que la partícula "Ah" se usa como diminutivo en chino. Muchos extranjeros que trabajan en consulados o en empresas transnacionales, o que vienen sólo de viaje de negocios, usan este método, y un Miguel Ríos termina llamándose "Mi Ke Er Ri Ou Se", que como sonido pasa, pero para los chinos es algo ridículo, ya que en chino los nombres son de 2, 3 ó máximo 4 sílabas.
2. La Adaptación: Esto es necesariamente hecho por una persona china (¡de confianza!) y se trata de usar el nombre original, y encontrar un nombre que pueda sonar similar pero que tenga un buen significado y que idealmente parezca en efecto un nombre chino. Así me hice yo de mi nombre: "Fang Shuo", que me fue dado después de que varios profesores de la escuela donde trabajaba deliberaron por un buen rato. El carácter "Fang" es en efecto un apellido, y la segunda parte, "Shuo", tiene varios significados positivos, como "cosecha" y "profesor", dependiendo del contexto.
3. El Creativo: es lo mismo que hacen los chinos audaces, pero sin saber lo ridículo del resultado. He conocido quiénes han tomado un diccionario y escogido nombres como "Fei Long" (Dragón Volador) o Da Hu (Tigre Grande), que es como si un chino que llegara a México se presentara como "Huracán Ramírez Liang".
¡Piense en un buen nombre antes de venir!

El autor es académico ExaTec y asesor de negocios internacionales radicado en China
alfonsoaraujog@gmail.com

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