Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
La Nueva Nao
Un mono huérfano
Alfonso Araujo
26/05/2013 | 00:00 AM
Marcar como favorita

Los chinos, como es sabido, tienen un refrán para todo, igual que los mexicanos.
En el Libro de las Mil Palabras -un texto infantil en el que se narra la creación del mundo, la fundación del imperio, y muchas historias tradicionales que expresan valores éticos y de buen gobierno- está la expresión "Ren tsu yin tse, tsao tsu fu li", que traducida dice más o menos: "Benevolencia y compasión: aún si tu vida va de prisa, nunca las abandones".
Normalmente cada refrán de este tipo tiene alguna historia relacionada con él, para ejemplificar y clarificar su significado. La historia más comúnmente asociada con este dicho es la siguiente: En el año 346, durante la Dinastía Jin, el General Huan Wen comandaba una peligrosa expedición militar en contra del estado rebelde de Cheng Han, y navegaba a través del famoso trecho de las llamadas "Tres Gargantas" del Río Yangtse, en la moderna provincia de Hubei. Durante la expedición, uno de sus oficiales -que tenía a su cargo una de las embarcaciones- capturó a un pequeño mono en las márgenes del río, y el pequeño animal le pareció tan gracioso que lo llevó con él en su barco.
La madre del mono, viendo a su pequeño capturado, empezó a perseguir al barco saltando de árbol en árbol y dando gritos lastimeros. Cuando hubieron recorrido casi 50 kilómetros de esta manera, incluso los soldados sintieron encogérseles el corazón, y le dijeron al oficial: "Capitán, por favor libere al pequeño mono, su madre ya no puede seguirnos persiguiendo".
El oficial dijo: "Es sólo un animal, y me divierto con él. Además, vamos a la guerra y hay cosas más importantes
de qué preocuparse", y les dio la espalda. Así, siguió varios kilómetros más, atormentando a la madre con la vista de su pequeño secuestrado. Finalmente, al llegar a un terreno escabroso y desprovisto de árboles, la madre del mono, exhausta y desesperada, se lanzó desde la ribera hacia el barco, pero murió inmediatamente al llegar al agua. Los soldados la recogieron del río y al abrir su cuerpo, vieron que sus intestinos se habían desagarrado por completo a causa de la angustia.
Cuando el General Huan Wen se enteró de este episodio, montó en cólera y mandó llamar de inmediato
a su presencia al oficial, a quien le dijo con dureza: "Somos soldados y vamos a la guerra, pero no tienes la más mínima compasión en tu corazón, y no mereces estar al mando de mis hombres".
Dicho esto, en el acto lo despojó de todos sus rangos. 

Sígame en mi blog: http://lmndsxtrn.blogspot.com El autor es académico ExaTec y asesor de negocios nternacionales radicado en China alfonsoaraujog@gmail.com

Sé un buen ciudadano
Suscríbete al boletín Front News y recibe las noticias más importantes en tu correo todos los días.
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Te puede interesar..

Oportunidades