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La nueva NOA
Primer año: huevos duros, fideos y melocotones
Alfonso Araujo
08/09/2013 | 00:00 AM
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Como esta es mi columna número 52 y cumplo un año de publicar en este diario, quiero hacer una pequeña pausa para agradecer la atención de los lectores, con algunos de los cuales he entablado correspondencia e incluso he llegado a conocer en persona, al ellos venir a visitar China para empezar a hacer sus propias exploraciones. Quizá suene chapado a la antigua, pero considero que el uso de una plataforma pública como esta, por la que las palabras llegan lejos y amplificadas por el respaldo de una institución, es responsabilidad que no se debe de tomar a la ligera.
En esta época en la que Internet ha dado altavoces a todo el mundo, me parece más importante aún el usar con propiedad este espacio, por lo que cierro entonces esta breve reflexión con una renovación de votos para con mis lectores, para seguir haciendo juntos exploraciones de tierras lejanas para encontrar por ahí cosas que nos puedan ser interesantes, agradables o útiles.
Y ahora para explicar la curiosa segunda parte del título de hoy: en China, esas tres cosas se usan en las celebraciones de cumpleaños para desear una larga vida. El huevo puede ser duro o frito, y representa el nacimiento. No siempre se usa en las celebraciones, pero es un recordatorio del propio origen.
Los fideos sin embargo no pueden faltar, y se preparan de la forma especial llamada "fideo alargado", en la que una sola pieza de masa se va estirando y haciendo cada vez más delgada, pero sin romperse. Esta sola y larguísima línea de fideo se pone en sopa y se ofrece para desear una larga vida, como esa larga línea que no se rompe. El huevo puede estar ya sea encima de la sopa, o escondido debajo.
Los melocotones son el símbolo tradicional de la longevidad, y Peng Tsu, el dios de la inmortalidad chino (algo así como un Matusalén oriental) siempre es representado como un viejo sonriendo y con un melocotón en la mano. Así como el árbol del paraíso en la tradición cristiana, en el folclor chino existe un árbol celestial que da como fruto los Melocotones Divinos, que confieren inmortalidad. El Emperador de Jade y su esposa, la Diosa Madre del Oeste, invitan a los inmortales cada 6 mil años a un banquete de estas frutas divinas, que se tardan 3 mil años en madurar. En la China moderna, aún se estila regalar una cesta de melocotones, o bien, una cesta de panecillos al vapor pintados como melocotón para desear una larga vida.

Sígame en mi blog: http://lmndsxtrn.blogspot.com

El autor es académico Ex-A-Tec y asesor de negocios internacionales radicado en China
alfonsoaraujog@gmail.com

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