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Periodistas bajo riesgo
Convocados por la Sociedad Interamericana de Prensa, 32 periodistas de Latinoamérica participan en el curso Periodismo en Ambientes Hostiles, cuyo objetivo es minimizar los riesgos durante el desempeño de esta profesión
NTX
10/12/2008 | 00:00 AM
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BUENOS AIRES, Argentina.- Aquí los reporteros no aprenden a escribir, ni a tomar fotos, ni a editar imágenes en video. Es este quizás el único lugar donde los periodistas no reportean ni escriben a contra reloj para enviar sus notas a las redacciones de sus medios.
En un solo día se puede ser evacuado de unos incómodos dormitorios al aire libre y posteriormente ser "secuestrado" por un grupo armado que lo único que busca es dinero. Al día siguiente, el reportero puede cubrir un choque violento entre manifestantes y anti motines, y cruzar un lago pantanoso en el que la prioridad es cuidar la vida y el equipo de trabajo.
Siempre a las carreras, siempre bajo presión. Todo el día a prueba.
Aquí, en el Centro de Argentino de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz (CAECOPAZ), los instructores ofrecen teoría y práctica a los reporteros, camarógrafos, fotógrafos y editores, con el fin de que aprendan a protegerse durante la cobertura de hechos en zonas hostiles.
El periodismo romántico de hace tres décadas se va quedando muy lejos de la realidad latinoamericana y los periodistas, en medio de dos o más bandos, se han convertido en el blanco más vulnerable. Hay que aprender entonces, tips o sugerencias que minimicen los riesgos. Es obligado saber cómo moverse, cómo cuidarse y cómo trabajar en equipo.
De acuerdo a los registros de la Sociedad Interamericana de Prensa, de 1987 a 2008 han sido asesinados 122 periodistas en Colombia, 70 en México, 32 en Brasil, y 20 en Guatemala, lo que ubica a estos cuatro países como los más inseguros del continente para ejercer el periodismo.
Ricardo Totti, Director del Proyecto Contra la Impunidad, de la SIP, reconoce que en los últimos dos años la guerra entre los cárteles de la droga y los operativos policiacos-militares, han convertido a México en el país más inseguro para los reporteros, considerado incluso más violento que Colombia.
La corrupción, la burocracia gubernamental y la escasa solidaridad entre los mismos medios y periodistas, hace que se avance muy lento en el esclarecimiento de los crímenes, lamenta.
"Recién fui a Cuernavaca por primera vez y me sorprendió la escasa solidaridad e insensibilidad, la autocensura, la poca pelota que le damos a lo que pasa en otros medios cuando pasa una desgracia", señala.
No se necesita una guerra
"No es necesario estar en una zona de guerra para que los periodistas se encuentren bajo riesgo, dice el Coronel Alfredo Jorge Alcedo, director de este centro en donde durante una semana, 32 reporteros y editores latinoamericanos recibieron adiestramiento a fin de sortear los retos de una cobertura peligrosa.
"Una inundación, un terremoto, un motín, la guerra entre narcotraficantes o una manifestación callejera pueden representar un grave riesgo para un reportero, si éste no toma medidas básicas de seguridad", advierte el militar.
El Coronel Alcedo explica que a petición de los mismos periodistas que han cubierto zonas de riesgo como Haití, Kosovo, Irak o las guerrillas en Centroamérica, el Caconas ha puesto sus instalaciones a disposición de la SIP para llevar a cabo este tipo de cursos en los que no se enseña cómo reportear, sino cómo cuidar el físico y reducir los riesgos al momento de estar en una zona de conflicto.
"No les decimos aquí cómo reporteen o cómo se cuiden en sus respectivos países, porque cada quien tiene una realidad distinta y ustedes la conoce mejor que nosotros, lo que hacemos es darles tips para que los riesgos sean menores al momento de estar en una cobertura peligrosa", comenta el Coronel Marcelo Ferrant, responsable de la coordinación de este curso.
La finalidad de someter a los reporteros a pruebas físicas y mentales extenuantes, agrega, es que sepan que al cubrir una zona hostil se debe estar preparado para todo, desde compartir dormitorios con personas que no conocen, hasta dormir mal o cargar una pesada mochila que no deben soltar en ningún momento.

Aprendizaje constante
Karen Marón, reportera argentina radicada en España, se ha especializado en conflictos armados y política internacional. En un artículo publicado en diciembre de 2004, titulado "Periodistas en Irak: el infierno tan temido", señala: "Los periodistas en Irak, como en otros conflictos, estamos bajo fuego, bajo todos los fuegos, bajo todos los riesgos. Cada día que pasa implica un nuevo aprendizaje (…) el aprendizaje constante, incansable de moverse y adecuarse a las situaciones cambiantes".
Actualmente Karen Marón se desempeña como free lance y colabora desde Irak para medios internacionales como Telemundo, Radio Francia, BBC Mundo, El Universal de México, entre otros.
Durante una conferencia impartida a los reporteros que acudieran al curso en Caecopaz, señala que el "escudo" que en su momento daba a los reporteros la palabra PRENSA en sus chalecos o en sus vehículos, se ha convertido en un peligro no sólo en Irak, sino en países como Colombia, México, Brasil o Ecuador, donde los grupos delictivos los ven como un blanco fácil.
"La impunidad en nuestros países ha hecho muy rentable que un grupo armado secuestre o asesine a un periodista o intimide a un medio, ya que eso le garantiza hace llegar un mensaje al resto de la sociedad", destaca.
"Y sí, las guerras matan periodistas, pero hay que estar, hay que seguir contando esa historia...".
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