Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Discurso y creación de realidades (II)
La nueva NAO
La nueva NAO
Alfonso Araujo
15/03/2015 | 00:00 AM
Marcar como favorita

Decía que es un hecho fehaciente que con nuestro discurso "creamos" realidades; y dejando de lado disquisiciones filosóficas, es algo que se usa en el discurso público de muchas formas, siendo las dos más importantes el crear una identidad de grupo y el legitimar al gobierno. En tercer lugar viene el discurso del "otro", el que está más allá de las fronteras y que es percibido como malo (porque nuestro grupo no es jamás el "malo") y que es imagen poderosa para poder crear unidad en nuestro propio grupo, para hacerle frente.
El discurso para hacer parecer al enemigo como malo e inferior ha sido usado desde que el mundo es mundo. Pero desde que la palabra "propaganda" tomó un sentido generalmente negativo, se hace de una forma un poco más políticamente correcta en nuestros días. Por ejemplo, el término "Teoría de la Conspiración", que es muy negativo y hace pensar en gente desquiciada y paranoica, fue acuñado en 1967 por la CIA expresamente para desacreditar a gente que criticara la narrativa oficial acerca de la Guerra de Vietnam (Conspiracy Theory in America. University of Texas Press, 2014); y hoy se usa de forma indiscriminada y mucho más amplia, pero con el mismo afán de descrédito.
En cuanto a China, este discurso de descrédito en Occidente es una constante que no ha cambiado desde que se empezó a usar el término de "Peligro Amarillo" a fines del Siglo 19. En 1870 ya se hablaba en EUA de las "hordas de chinos" que venían a robar trabajos y que tenían la culpa de la depresión de la economía. Con tintes menos racistas, podemos seguir viendo titulares el día de hoy, usando siempre palabras negativas si bien más aceptables: el 26 de febrero, la AP publicó una nota de la "Agresiva expansión de China" en el sureste de Asia, cuando es mucho menos agresiva que la nueva política de Pivote de EUA, o la de Contención en los 50.
Otro método favorito es tomar una nota de algo que pasa en China y hacerlo parecer como si le fuera propio y exclusivo: el NY Times habla del problema de inequidad de género (China's Entrenched Gender Gap; mayo 20, 2013) como si ese país fuera un caso especial, mientras que en Australia se reporta que las mujeres ejecutivas ganan en promedio 45 por ciento menos que los hombres (Women managers paid up to 45% less than their male peers. The Sydney Morning Herald. Feb. 17, 2015).
Los ejemplos son incontables. La parcialidad no existe, sólo lo que queremos hacer ver como válido. Veamos qué interés está detrás del discurso.

Sígame en mi blog: http://lmndsxtrn.blogspot.com
El autor es académico ExaTec y asesor de negocios internacionales radicado en China
alfonsoaraujog@gmail.com

Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Te puede interesar..

Oportunidades