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Liderazgos en cuestión ALDEA 21

Vladimir Ramírez
12/04/2019 | 08:36 AM

La definición de liderazgo como muchos otros conceptos y adjetivos del lenguaje político y económico, también fueron modificados durante el nombrado periodo neoliberal en México. La llegada del pensamiento gerencial y la idea de futuro desde la visión empresarial como garantía para el desarrollo social y crecimiento económico no pudo resolver las demandas de una nación que aspiró a la modernidad y su arribo al primer mundo, una promesa política y gubernamental que al paso del tiempo resultó ser una estafa.

De cualquier manera, quedarnos con una sola definición de liderazgo sería prácticamente imposible, bien vale la pena analizar cómo es que la idea de líder se fue modificando durante todos estos años mientras nuevos contextos y características fueron definiendo a toda una nueva generación de líderes más identificados con la idea empresarial inspirada en los modelos de “coaching” y el “management thinking”, como atributos deseables para dirigir las instituciones públicas y políticas del país. Surgió así, una nueva “especie” de líderes distintos a la figura tradicional del líder social y político que surge de movimientos populares, forjados en la brega de la demanda y la exigencia de causas sociales. La idea del se líder “profesionalizó” y es entonces cuando se inicia una nueva era de liderazgos que formados para tales propósitos, se inspiran en conceptos organizacionales, de mercadotecnia, efectividad, calidad y productividad como principios para establecer criterios políticos y gubernamentales. 

El ideal y la imagen de los antiguos liderazgos surgían como resultado de causas sociales convocadas por grupos y sectores de la sociedad. Eran líderes carismáticos que protagonizaban y dirigían movimientos sociales, políticos y culturales con el respaldo y poder para encabezar toda lucha social, siempre en la búsqueda de propósitos e intereses en común. 

Ante estas modificaciones naturales de todo proceso social en las que los valores y códigos sociales se adaptan o se modifican de acuerdo a su nueva realidad, con la llegada del régimen que dirige el presidente López Obrador, su idea de ser líder contrasta con el modelo del “líder” neoliberal, que ha sido formado con un pensamiento distinto al nuevo gobierno 

Esta diferencia generacional que se demarca a la del presidente de la república, ha sido una de las tantas batallas que ha enfrentando AMLO desde su rompimiento con el PRI en 1988 y más recientemente se observara al competir en su última campaña con dos candidatos jóvenes con estas características: José Antonio Meade y Ricardo Anaya. Los resultados electorales arrojaron una clara preferencia del tipo de líderes que una gran mayoría de mexicanos eligieron y a la vez rechazaron.

Aun así, el hecho de en la elección del 2018 no se haya elegido a quienes representaban a toda una generación de líderes neoliberales, no significa que ya no tengan participación en la política y en los gobiernos actuales. Los hay y están activos sobre todo en los gobiernos locales y en dependencias federales en los estados, incluyendo a los gobiernos emanados de la coalición Juntos haremos historia.

Aquí la pregunta es cómo van a garantizar López Obrador, Morena y sus aliados para que el proyecto de la cuarta transformación se lleve a cabo o cómo van a evitar el boicot  de una generación, que aparte de no comulgar con las ideas del actual gobierno federal, son una generación joven que actualmente participa en la toma decisiones y en la formulación de políticas en todos los órdenes de gobierno.

La tarea no es fácil, sobre todo si se entiende que la cuarta transformación se plantea retos y objetivos que van más allá del combate a la corrupción. En Sinaloa, como en el resto del país, esta generación de jóvenes educados y formados en la era neoliberal, están en cargos representación y a la cabeza de importantes instituciones públicas, la pregunta es si en esta transición de régimen están preparados para dimensionar y entender la diferencia del proyecto de nación con los anteriores gobiernos y si están dispuestos y comprometidos a colaborar con el llamado cambio verdadero.

Hasta aquí mi opinión, los espero en este espacio, el próximo martes.

 

vraldapa@gmail.com

@vraldapa

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