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Diputados y regidores: desempeño y representación Aldea 21

Vladimir Ramírez
07/06/2019 | 04:10 AM
vraldapa@gmail.com
@vraldapa



El pasado 4 de junio, el grupo parlamentario del Morena dio a conocer que revisa sus pretensiones de echar abajo la reforma de ley propuesta que reduce el número de diputados y regidores. La reforma aprobada en marzo de 2017, contempla disminuir de 40 a 30 diputados en el Congreso del Estado y de un total de 233 a 123 regidores en los cabildos de los 18 Ayuntamientos de Sinaloa.

Uno de los argumentos de mayor difusión para la reforma promovida por el Gobernador fue la de disminuir la onerosa carga que representa para el erario público el gasto que generan los legisladores y regidores. Tal modificación entró en vigor para los ayuntamientos en la elección del 2018 y para el 2021 se aplicaría para el Congreso del Estado, proceso electoral en el que se elegirá también nuevo gobernador.

La entonces iniciativa fue aprobada por la mayoría de las fracciones legislativas a excepción de Morena y el PRD. El ambiente político de hace dos años permitía generar cierto consenso social para ajustar el gasto de los órganos de representación en el Poder Legislativo y en los Ayuntamientos debido al ambiente adverso que se sentía para diputados y regidores, debido a una marcada distancia y casi nula relación entre estos representantes y la ciudadanía. 
 
Podemos afirmar que en el caso de los regidores ese ambiente continúa imperando, pues todavía se mantiene una muy marcada separación y aislada comunicación con sus representados en los municipios; no es el caso de la actual legislatura que ante la presencia mayoritaria de Morena, se ha modificado la correlación de poder entre el Ejecutivo y el Legislativo estatal, lo que ha creado también una necesaria y nueva relación política con la ciudadanía, no obstante todavía falta mucho por hacer en este sentido. 

Aunque todavía no hay nada concreto con respecto a la posible iniciativa de modificar la reforma promovida por Quirino Ordaz, el tema tendría que ser puesto a discusión también a debate público, una oportunidad para supeditar al Poder Legislativo y a los cabildos con la sociedad, quien debería poner a juicio, no sólo la modificación de dicha iniciativa, sino también a consideración el desempeño del Congreso y cabildos, además de establecer los vínculos para la toma decisiones y la participación de la ciudadanía a través de métodos eficaces de consulta para que, en un acto de democrática representación, actúen conforme a los deseos y aspiraciones de la ciudadanía.

La disminución de representantes populares no debe sujetarse conforme a criterios del ámbito de contención y liderazgo entre el gobernador y los diputados, como tampoco entre alcaldes y regidores; su naturaleza política y democrática se sustenta de principio como defensores del interés común de los distintos sectores de la sociedad, así como vigilantes del uso de los recursos públicos y el desempeño de las instituciones estatales y no para responder al interés de los partidos, como tampoco al de gobernadores y presidentes municipales. 

En una democracia no se alcanza mayor representación ciudadana o se es más democrático disminuyendo sus representantes. El número de diputados y regidores debe decidirse bajo los criterios de un porcentaje de ciudadanos representados y de su capacidad institucional para atender la demanda social. Esta es una de las asignaturas pendientes que a lo largo de la historia hemos visto cómo se desvía, por una clase política que defiende intereses políticos y económicos ajenos a las mayorías.

Abrir el debate para una reforma política que permita valorar la elección territorial directa de regidores, re-pensar la figura del síndico procurador, normar el incumplimiento de las promesas de campaña, así como la rendición de cuentas directa y la evaluación del desempeño; podría ser el inicio de una posible transformación que permita re-significar y re-dimensionar el papel político y social de regidores y diputados locales en Sinaloa.

Fortalecer la división de poderes requiere una auténtica y legítima representación por parte de los legisladores y regidores. Pretender hacerlo de otra manera, seguirá siendo simulación y más de lo mismo.

 


Hasta aquí mi opinión, nos vemos en este espacio el próximo martes.
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