Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Suplementos
  • Novias
  • Gloss
  • Campo
  • Clave de Acceso
  • Tu Casa
  • Tu Salud
  • Tu Auto
  • Politicante
  • Mejor Educación

La basura humana en Culiacán Aldea 21

Vladimir Ramírez
28/06/2019 | 04:07 AM

vraldapa@gmail.com
@vraldapa



A propósito de las declaraciones que el Alcalde Jesús Estrada Ferreiro hiciera a los medios sobre el tema de la basura y el servicio de recolección en la ciudad se generó una polémica más en los medios y redes sociales por las afirmaciones en las que el Presidente Municipal asegura que “sí hay basura -en las calles- pero hay basura humana también”. Es claro que el servicio de recolección y el tratamiento de la basura en las ciudades es un problema que existe desde siempre, es inherente de las formas de vida del ser humano, por lo que toda basura, es necesariamente basura humana, no hay otro tipo de basura; aunque el Alcalde al utilizar el calificativo de “basura humana” se refería de manera denostativa a las personas que él supone ensucian la vía pública con la basura incluso de forma deliberada y a propósito.


Lo cierto es que la basura, considerada como todo desecho de la actividad humana que se necesita eliminar, es un elemento con el que inevitablemente tenemos que vivir y convivir, es parte de lo nuestro, de los que somos y hacemos a diario en todas las actividades sin excepción, por lo que de principio se tiene que aceptar y asumir su manejo y tratamiento de la mejor manera posible.


Sin embargo, en nuestra sociedad, el tema de la basura es un asunto complejo y multifactorial, por lo que se considera un verdadero problema social en tanto afecta a toda la población por igual. La basura sabemos, se clasifica en tres tipos: orgánica, inorgánica y desechos peligrosos; es producto de la actividad industrial y comercial pero mayormente se produce en los hogares.


En ciudades como Culiacán es sabido que las consecuencias de un deficiente servicio de recolección de basura y la falta de cuidado responsable de algunas personas, son la causa principal de al menos ocho consecuencias ya identificadas según datos de la Fundación de Estudios Urbanos y Metropolitanos de México: bloqueo de coladeras y drenajes, bloqueo de corrientes de agua, deterioro de lugares de recreación, deplorable imagen urbana, contaminación de cuerpos de agua o de consumo, salinamiento de suelos, proliferación de fauna nociva y malos olores, así como de la emisión de contaminante al aire libre.


En el municipio de Culiacán, el problema de la basura no ha podido ser resuelto, las razones han sido diversas, entre las que destacan los actos de corrupción y falta de voluntad para dar solución a un problema que, por serlo, ha significado ganancias para ciertas autoridades y empresarios.


A pesar de que se han hechos esfuerzos y reiteradamente se plantean propuestas e iniciativas, no ha habido voluntad o capacidad para atender el problema de la basura. Históricamente se ha tratado como un problema, al que se propone su eliminación y no su reciclaje, recuperación y reutilización como una medida inteligente y responsable con el medio ambiente. Nuestra conducta como sociedad y autoridades sigue siendo muy básica, primitiva en tanto se resuelve apartándola de nuestra vista, con sólo deshacerse de ella enterrándola en rellenos sanitarios o arrojarla lejos de nuestro entorno más cercano sin considerar las consecuencias que esto tiene.


Tan sólo estos aspectos muy generales pueden brindar una perspectiva de todo lo que implica el problema social de la basura, ante la complejidad de este fenómeno y sus consecuencias, resulta imperativo formular políticas que dirijan la atención, recursos y mejores conocimientos para la creación y aplicación de programas desde los ayuntamientos. Si se tienen deficiencias en el servicio de recolección de basura es que está fallando el sistema o los procesos, si se tiene el problema con el manejo irresponsable de la basura en ciertos sectores de la población, es que no funciona o no se tiene una política de participación ciudadana, si los medios de comunicación no interpretan el mensaje que se desea, es que no funciona o no se tiene una política de comunicación para tal propósito.


En este sentido, se sugiere que el Alcalde reflexione sobre la necesidad de replantearse su condición de autoridad, de su responsabilidad social y moral de estar a cargo de la ciudad más grande y poblada de Sinaloa, se deduce que atender los problemas de una ciudad es muy complicado y que gobernar lo es aún más, nunca se ha dicho que estar al frente del Ayuntamiento de Culiacán fuera fácil. 


No se asume la responsabilidad de ser Alcalde para que la realidad se le acomode al agrado o capacidad de cada Presidente. Ser el titular del Ejecutivo municipal implica una comprensión profunda de los problemas sociales, implica un enfoque mucho más complejo y arduo, más allá de las creencias, criterios y pensamientos de un solo hombre. Las diversas problemáticas de nuestra realidad social están por encima de las personas, por ello se le cataloga como problemas sociales, por su complejidad en el origen y en la dificultad de sus soluciones. Para ello no bastan las ocurrencias ni el sentido común, existen herramientas teóricas, científicas y metodológicas que permiten diseñar políticas que atiendan problemas sociales complejos.


Hasta aquí mi opinión, los espero en este espacio el próximo martes.

También de este autor..

Oportunidades