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El reto: la pesca EDITORIAL

Editorial
15/10/2019 | 04:08 AM

Uno de los temas que se tocaron de refilón durante la visita del Presidente Andrés Manuel López Obrador a Sinaloa fue el de la pesca.

Y se tocó de pasada porque en realidad no era ni el momento ni el lugar para abordarlo, salvo como una preocupación más de un Presidente que visita la provincia y se encuentra con grupos de pescadores que le demandan ayuda.

El problema de la pesca es que son muchos problemas, en un mismo sector confluyen todos los males de un País: hay una gran riqueza natural en peligro, enormes ganancias que se quedan en las manos de unos cuantos, furtivismo, corrupción y desorganización, y sobre todo miles de familias de pescadores viviendo en la miseria.

Incluso para un Presidente con buena voluntad el reto es de una complejidad extrema, sus antecesores, todos, han tenido grandes discursos sobre el tema, pero nadie ha podido sacar al sector del desorden en el que vive.

López Obrador ha hablado en varias ocasiones sobre la pesca y aunque nunca ha presentado un gran plan para resolver la problemática, si ha dejado en claro varias cosas: desconfía de los intermediarios y quiere que las ganancias lleguen a los pescadores.

El asunto es de una importancia capital, no solo para los pescadores, sino para todos los mexicanos, ya que está en juego su seguridad alimentaria y la riqueza de sus océanos, ríos y esteros.

Lo primero que advertimos es una enorme necesidad de orden en el sector, donde se podría sumar los análisis de volúmenes de especies, existencia de cuotas de pesca y captura, una vigilancia efectiva para contener al furtivismo y apoyos para que el pescador transite a la modernidad.

Decirlo y hacerlo son dos cosas distintas, pero hoy en Sinaloa hay algo que no existía en el pasado, los pescadores están conscientes de la necesidad del orden, hay voluntad de las autoridades y nuestros mares ya no aguantan más explotación desmedida.

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