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Ciudad limpia. Sin basura (Parte III) Ecosistema

Juan Carlos Rojo Carrascal
13/06/2019 | 04:07 AM
jccarras@hotmail.com



Dejé el asunto de la basura en la vía pública para esta última parte de esta “trilogía” sobre la ciudad limpia. La mayoría de esta basura proviene de la venta en la vía pública que podría estar condicionada a no despachar los productos en determinados recipientes no degradables o exigir la reducción de lo desechable.

El centro histórico de Culiacán sigue siendo el sector más caminado de la ciudad. Una estrategia podría ser dotar de botes de basura en todas las esquinas. Eso fuera suficiente ya que tendremos certeza de que al final de la calle existirá siempre un lugar donde tirar el mínimo envoltorio que estemos desechando.


Preocupa que se promueva más la limpieza que la prevención o en su caso, la penalización por generar basura. Los arroyos de la ciudad son con frecuencia destino de la basura, sobre todo en tiempos de lluvia porque “desaparece” con más facilidad del lugar donde se desechó (mas no de la ciudad). Esto sólo traslada el daño a otros puntos donde irremediablemente se convertirá en problema mayor para la ciudadanía. 

Otro problema que todos padecemos y no sabemos cómo resolverlo es el desecho de muebles de casa de gran escala: sillones, mesas, libreros, vitrinas, etc. Se desechan muchos y siempre tendrán una posibilidad de reutilizarse. Algunas ciudades establecen un día de la semana para sacar a la calle este tipo de desecho y existen empresas que se dedican al reciclado o reparación de muebles que hacen recorridos para recuperar desechos. Es un favor mutuo, uno desconoce dónde tirarlo y otro desconoce dónde encontrarlo. 

Otro problema son las 25 mil toneladas diarias de escombro que se generan en el país. Aquí también aplica la necesidad de reciclar. Tenemos afán por destruir y construir y, a falta de creatividad perdemos grandes oportunidades de reciclar y proteger mucho de nuestro patrimonio arquitectónico de la ciudad.

Por otro lado, un tema no menos preocupante, es la infinidad de carros abandonados que existen en la vía pública en Culiacán. Esto es basura también, y de la que más contamina y deteriora socialmente un lugar. Nada se hace contra ello, pareciera que es normal. 

La basura electrónica, es otro tema crítico aquí y en todo el mundo. La rápida obsolescencia de los aparatos electrónicos y el voraz consumismo que nos hace desear cada año algo diferente ha ocasionado uno de los peores problemas de contaminación del Siglo 21. La ONU calcula que se producen 50 millones de toneladas al año (137 mil toneladas diarias). Para esto no hay solución clara, solo velar por reducir la dependencia de ellos y procurar un destino donde se pueda dar otro uso al aparato desechado.

 


Finalmente, el problema de la basura no se queda solo en la tierra. Quien venga de otro planeta lo descubrirá antes de llegar a la Tierra. 18 mil escombros de satélites y cohetes orbitan alrededor del planeta producto de explosiones y colisiones entre otras cosas. No tenemos límite ¿hasta dónde llegaremos? Por lo pronto en la Luna ya dejaron una banderita de rayas hace exactamente 50 años.
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