Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Suplementos
  • Novias
  • Gloss
  • Campo
  • Clave de Acceso
  • Tu Casa
  • Tu Salud
  • Tu Auto
  • Politicante
  • Mejor Educación

Voltear a verlos Editorial

Editorial
19/07/2019 | 04:00 AM

El problema no parecer ser tan simple como han tratado de hacerlo ver. Lo mismo están concentrados en algunas ciudades que igual se encuentran dispersos. Lo mismo son fácilmente de localizar y otras, no se sabe de ellos. Pero el problema, ahí sigue.

 

Se trata de los desplazados por la violencia en la sierra de Sinaloa, que han buscado refugio en algunas otras localidades de la entidad, para sentirse más seguros.

 

Algunos de ellos se han mantenido cohesionados y han intentado que un nuevo asentamiento les asegure un hogar, como ha ocurrido en Mazatlán o en Culiacán.

 

Pero hay otros, de los que casi no se habla, pero que también han sido víctimas de ese abandono del Estado de la seguridad y de las necesidades de una parte de la población.

 

Qué bueno que las autoridades se presten a atender a esos grupos y sus representantes que se han hecho visibles, pero qué mal que hasta ahora, no haya todavía datos confiables de quienes dejaron sus hogares a consecuencia de la violencia generada por grupos delictivos.

 

Es verdad que la entidad presenta muchos problemas que hay que atender y resolver. Pero los más básicos, los que tienen que ver con el respeto de los derechos humanos, esos deberían garantizarse.

 

Y no por no nombrarlos, por no reconocerlos y por no atenderlos, significa que esos problemas, el de los desplazados y el desamparo, no existan, porque están ahí, con sus rostros y sus tragedias.

 

Gobiernos han pasado por Sinaloa y hasta ahora, no ha habido un esquema eficaz que permita darle la atención que merecen a quienes han sido desplazados por la violencia en la entidad.

Podrán decir que hacer un censo es complicado, pero algo tendrán que hacer para identificar donde se encuentran y qué necesitan.

 

El olvido de las autoridades no hará que esas familias olviden lo que han vivido en los últimos años. En Sinaloa, ya es hora de que se les vea y se les atienda. No hay más.

También de este autor..
23-08-2019
21-08-2019

Oportunidades