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Los temores de Morena Editorial

Editorial
14/10/2019 | 04:04 AM

Morena se mira al espejo y le da miedo, en realidad los militantes del partido son pocos, la mayoría carece de experiencia, de colmillo político, se saben vulnerables y no atinan a tomar las decisiones correctas, la disyuntiva es abrirse o no.

A unas semanas de renovar su dirigencia, Morena enfrenta el reclamo de miles de seguidores que esperan a que abran los registros para sumarse a sus filas, para sumarse al partido en el poder, sin embargo, la puerta permanece cerrada.
Aquellos que se afiliaron a Morena antes del 1 de julio se siente especiales, como si pertenecieran a un linaje original, sienten que se merecen algo y no quieren compartirlo.
Los temores de los militantes de Morena comienzan con la posibilidad de abrir la puerta y verse invadidos por los damnificados del PRI y el PAN, militantes colmilludos, ambiciosos, capaces de arrebatarles el partido en un dos por tres.
Así que Morena navega con sus miedos, con la puerta cerrada, dueños de un inmenso botín político que no les cabe en el bolsillo y por el que la pelea comienza a hacerse evidente.
El problema es que mantener cerrada la puerta plantea otro problema: la política es coyuntural y contar con millones de militantes es una posibilidad actual, pero nadie asegura que en un par de años las condiciones sean las mismas.
Dejar a miles o millones de interesados a la deriva, sin partido, hambrientos y necesitados es dejar el capital humano al alcance del mejor postor.
¿Y si aparece un nuevo mesías político? ¿Y si un partido viejo o nuevo cobija a esos millones de desamparados y los convierte en votos? ¿Y si esos despreciados militantes se convierten en votos de castigo?
Las posibilidades son infinitas, como la política, y todos sabemos que en ese negocio no hay vacíos, siempre hay alguien que suele llenarlos.

 

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