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Trasplantar el corazón Éthos

Rodolfo Díaz Fonseca
14/10/2019 | 04:03 AM

El primer trasplante de corazón humano lo realizó el cirujano sudafricano Christiann Barnard el 3 de diciembre de 1967. El paciente fue Louis Washkansky, de 54 años, quien vivió 18 días antes de morir de neumonía. La donante fue Denise Darvall, de 25 años, quien se encontraba en muerte cerebral tras ser atropellada.

Actualmente se trata de un procedimiento normal, pues se calcula que se practican alrededor de 7 mil trasplantes anuales en el mundo. Sin embargo, hoy no queremos hablar del cambio de un corazón físico, sino de la transformación que se opera en el corazón de una persona al cambiar sus actitudes y comportamiento.
El corazón puede ser considerado como órgano del cuerpo, pero en sentido figurado se le considera también la sede de las emociones, sentimientos y de todas las funciones de la vida anímica. Es el núcleo y reducto último de la intimidad y espiritualidad.
En la Biblia se nos dice que Josué pidió a los hijos de Israel que cambiaran su corazón para servir fielmente a Dios: “que amen a Yahveh su Dios, que sigan siempre sus caminos, que guarden sus mandamientos y se mantengan unidos a él y le sirvan con todo su corazón y con toda su alma” (Jos 22,5),
Para cumplir con este cometido fue preciso combatir la “esclerocardia” o dureza de corazón, señala el Salmo 95 en el versículo 8: “No endurezcan su corazón como en Meribá, como el día de Massá en el desierto”.
Con el propósito de eliminar esta “esclerocardia”, Dios anunció y realizó el primer trasplante: “Y les daré un corazón nuevo, infundiré en ustedes un espíritu nuevo, quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne” (Ez 36,26).
¿Trasplanto mi corazón? ¿Erradico y elimino su dureza?
rfonseca@noroeste.com
@rodolfodiazf

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