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Cambio de paradigma Kratos

Juan Alfonso Mejía López
10/03/2019 | 04:01 AM
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) presentó el pasado mes de febrero “el Informe Especial Pase de Lista FONE 2017”, correspondiente a la revisión de la Cuenta Pública del mismo año. El Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y el Gasto Operativo (FONE) es producto de las modificaciones legales formuladas en la Reforma Educativa de 2013, en el que se tomó la decisión de centralizar la nómina educativa en el Gobierno federal; esto es, a los maestros federalizados se les paga desde la Ciudad de México, lo que en Sinaloa se traduce a las y los docentes y directivos de la Sección 27.
El resultado de la auditoría para nuestro estado es claro. Las y los docentes y directivos muestran una actitud de apertura ante la demanda de información que les requieren las autoridades fiscalizadoras, muy por encima del resto de las entidades federativas.
Contrario a la opacidad de otros tiempos y, gracias a la realización de este ejercicio, ahora se puede constatar que 96.7 por ciento del personal registrado en el FONE se encuentra realizando su labor frente a grupo, directiva o como red de apoyo; el promedio en el país fue de 88.5 por ciento. El 96.4 por ciento de las plazas registradas están siendo utilizadas, lo que en promedio en el país se reduce a 92.9 por ciento. Vale la pena mencionar que, fueron auditadas 99.8 por ciento de las escuelas que utilizan recursos del FONE, resultando con observaciones el 2 por ciento del monto total auditado ($212,689, 041 millones de pesos de 10 mil millones de pesos).
La apertura plantea otro tipo de desafíos los cuales deben atenderse para generar certeza a los propios docentes y directivos, como a los padres de familia y la opinión pública generalizada. Me refiero específicamente al desfase de los procesos administrativos que persisten en la administración de la nómina y del personal docente. Me explico.
La auditoría del FONE se realiza en dos momentos clave. Un primer tiempo se lleva a cabo entre agosto y octubre, periodo en el cual los directivos deben responder a un cuestionario que la ASF les hace llegar vía una plataforma digital. En ella se les pregunta sobre la situación del personal escolar y los Consejos Escolares de Participación Social (CEPS). Este ejercicio se realiza una vez que la Autoridad Educativa Local (AEL) les hace llegar la nómina vigente alrededor del mes de marzo, en este caso de 2018 para auditar sobre 2017.
Este primer paso arrojó en Sinaloa datos como la falta de correspondencia entre el maestro y la escuela donde se encuentra laborando: 14, 128 personas no se encontraban en el lugar de registro, lo que no las convierte “de facto” en aviadores ni comisionados. De hecho, el mismo reporte de la auditoría corrobora que 65 por ciento (9,345) de ellos no están en la escuela por obedecer a un “cambio de adscripción”, 11 por ciento se habían jubilado o dado por terminado su nombramiento y 23 por ciento  (3,294) no fue identificada; sobre éste último dato regresaré más adelante.
En un segundo tiempo, la ASF hace una verificación física para cual toma una muestra a partir del cuestionario. En Sinaloa, la verificación se realizó del 13 al 17 de noviembre en 254 escuelas, confirmando la información en 1301 de los casos.
La confirmación del dato en uno de cada tres de los casos no hace de los docentes ausentes “aviadores” ni “comisionados” de manera automática, por una razón sencilla: entre marzo de 2017 (la nómina que se le envió a la ASF) y noviembre de 2018 (momento en que los auditores visitan Mazatlán, Culiacán, Sinaloa de Leyva y Rosario ) ha transcurrido más de un año. El sistema educativo es muy dinámico, por lo que exige de movimientos en múltiples momentos y circunstancias; sin dejar de mencionar que las fechas prejubilatorias transcurren a partir del mes de octubre.
En Sinaloa hemos hecho diversos cruces de información con la autoridad fiscalizadora, entre ellos el de la fecha de pago al momento de la visita a la escuela, contrastada con los maestros ausentes, reduciendo de manera inmediata los 1301 casos a 607; durante el proceso mismo de la auditoría, es decir, los maestros sí están, se encuentran laborando, pero existe un desfase de en el sistema con el registro de los movimientos.
Por otro lado, de manera aun más precisa se ha trabajado con los Formatos Únicos de Personal, una suerte de ficha técnica que guarda el historial de cada maestro. Escuela por escuela, nombre por nombre se ha logrado reducir el número de casos a cerca de 38, por el momento.
La apertura de la información es la mejor manera de defender la ardua y dedicada labor que realizan día a día miles de nuestros docentes. Antes el sistema educativo se distinguía por su opacidad, hoy existe información precisa que nos conmina a tomar acciones.
La idea de identificar el problema con precisión permite plantear soluciones de raíz. La instrucción del Gobernador Quirino Ordaz Coppel es implementar un sistema de información de gestión de personal, en cual Sinaloa ya trabaja, que asegura resolver buena parte del problema a fin de garantizar en tiempo y forma los diversos movimientos de personal, de manera acertada y transparente.
Que así sea.

 

Twitter: @juanmejia_mzt
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