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El difícil pacto de cero rechazados. La educación qué sabe de reyertas Observatorio

Alejandro Sicairos
15/08/2019 | 04:08 AM

alexsicairos@hotmail.com

 

En el entendido de que es un crimen de Estado el hecho de negarles espacios educativos a jóvenes que desean prepararse académicamente, el pacto por la enseñanza pública que se suscribió el martes en Culiacán confirma la voluntad unánime por avanzar en aquellos temas que no admiten pasos atrás. El Gobernador Quirino Ordaz Coppel, el Rector Juan Eulogio Guerra Liera y el Secretario de Educación, Juan Alfonso Mejía, lograron la hazaña muy próxima a cero rechazados en Sinaloa respecto a la demanda de formación media y superior.
Quizás a los involucrados en esta especie de tratado por la educación se les escatime la disposición mostrada para resolver un asunto que se presenta al ras de lo irresoluble. A veces al círculo rojo que anida en lo más hondo del poder le resulta indiferente al grado de la indolencia todo aquello que construya saber y cultive la inteligencia, debido a que las disputas de los espacios de control inevitablemente obnubilan la razón.
Pero tiene mayor mérito la conjunción de esfuerzos debido a las condiciones en que se concreta. El Gobierno federal está dejando a las instituciones de educación superior a la deriva, abandonándolas frente a la presión social que ejercen las familias económicamente vulnerables que quieren que sus hijos transpongan ese umbral de marginación. 
Además, el acuerdo se da sin que alguien ofrezca o reciba algo a cambio. Por ejemplo, el sacrificio que representa para la Universidad Autónoma de Sinaloa atender el 100 por ciento de solicitantes de ingreso a preparatoria y también casi el total de la demanda en el nivel profesional se traduce en un reto colosal para su planta docente, la infraestructura física instalada y los recursos públicos disponibles.
Solo para dimensionar el tamaño del desafío que toma la UAS recordemos que la casa de estudios se encuentra al borde de la quiebra financiera junto a nueve instituciones de educación superior del País afectadas, ahora más, por el lento flujo del presupuesto federal, las políticas de austeridad impuestas por el Presidente Andrés Manuel López Obrador y la tardanza del nuevo régimen en implementar el gran sistema educativo nacional.
En diciembre de 2018 Andrés Manuel López Obrador le ofreció a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior un esquema urgente para atender a los 10 centros de enseñanza en situación financiera crítica, entre estos la UAS, sin embargo, tal apoyo no ha llegado y sí llegó puntual la emergencia de responderles a los alumnos que quieren entrar a prepas y carreras universitarias.
Qué sabe de dislates burocráticos el sueño de los sinaloenses por la formación profesional. Los jóvenes en situación de shock al recibir el aviso de que no fueron aceptados en unidades académicas de la UAS representan el episodio que nadie debería vivir, ni gobierno alguno permitir. Aparte de constituir violación a la Constitución, cerrarles las aulas a los aspirantes a ellas es el síntoma más claro de un Estado fallido. Imaginemos un momento el escenario donde la escuela limita el acceso a los muchachos y las organizaciones criminales les abren las puertas de par en par para reclutarlos.
La UAS, así como en menor escala la Universidad Autónoma de Occidente y el Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa y otros centros de estudios medios y superiores, sale en defensa de la población que le apuesta el futuro a la educación. Nótese el ímpetu que requerirá para cumplir esta promesa y resáltese la necesidad de que ahora se solidaricen con ella gobernantes, legisladores, sectores sociales, organismos productivos y la sociedad en general.
El pacto del 13 de agosto es la evidencia incuestionable de que la unidad es capaz de vencer cualquier reto o dificultad. Cercano Sinaloa al prodigio de cero rechazados en educación media y superior, ahora el desafío consiste en darle a la UAS las condiciones para que haga lo que corresponde sin detrimento de la calidad académica. Esto es lo que vuelve obligado el pase de lista a los senadores Rubén Rocha Moya e Imelda Castro, diputados federales y locales, al Secretario de Educación, Esteban Moctezuma, y sobre todo al Presidente López Obrador.
Celebremos pues que miles de jóvenes pasan de la angustia a la oportunidad. No admitirlos sería inadmisible y ofensa indiscutible a la esperanza última de ellos. Es de festejarse que querer ser un ciudadano útil dejó de ser un problema en Sinaloa. Elogiemos que reinó el acuerdo y que este es la piedra de toque para diferenciar las posturas irreductibles contra la UAS de las propuestas sensatas y socialmente aceptables. 

 

Reverso
¿A quién le molesta el ansia,
De aquellos que quieren saber,
Y luchan contra la ignorancia,
Que veta el derecho a ser?

Cuenten con Cuén 
La alarma al interior de la UAS y del Partido Sinaloense creció el domingo por la tarde cuando se les pidió a universitarios que residen en la Ciudad de México que acudieran a donar sangre al hospital en el que estaba internado Héctor Melesio Cuén Ojeda, luego de que le practicaron una cirugía complicada. Pero ayer el ex Rector y dirigente del PAS apareció en conferencia de prensa en Culiacán para detener las especulaciones en torno a su estado de salud. Y sí, algo mermado por la intervención médica que no fue cualquier cosa, pero cuenten con él para las elecciones constitucionales que vienen.

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