Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Suplementos
  • Novias
  • Gloss
  • Campo
  • Clave de Acceso
  • Tu Casa
  • Tu Salud
  • Tu Auto
  • Politicante
  • Mejor Educación

Billy Joel en la Condesa Opinión

Federico Reyes Heroles
16/01/2018 | 03:00 AM

Fue en el mismo restaurante de siempre, un italiano muy tranquilo. Entró nervioso buscaba la mesa y tardó en ver mis manos llamándolo. Perdón, me dijo, pero ya ves que ésta ciudad no tiene palabra. Pidió un tequila para el frío y comenzó la retahíla de quejas, de señalamientos, de molestias y de temores francos. Mi ánimo era otro, así que decidí dar la batalla.

 

Ya viste la inflación, es un desastre. Bueno, le dije, acercarse al 7 no es lo mejor, pero acabo de estar en Argentina y están felices porque creen no rebasar el 30. Me miró con desconcierto, acuérdate dónde estábamos hace 35 años, bailábamos de gusto si no se acercaba al 100 por ciento. Lo platicamos en un año. Soltó la primera sonrisa de la noche, muy tenue. Además, le dije, el aumento es en buena medida producto de la liberalización de las gasolinas, si, brincó fuerte, pero que desastre. Mala suerte, los precios estaban arriba, hubiera podido ser diferente, pero lo más importante, le dejamos de poner dinero fiscal a los tanques, dejamos de subsidiar al automóvil. Si queremos un país más justo, esto era imprescindible. Además, espérate a que se extienda el servicio privado y mejoren las estaciones de servicio, si verdad, las de Pemex son un asco.

 

El relevo en el Banco de México fue muy terso, Díaz de León es un cuadro serio. Guardó silencio. Como es empresario decidí irme por allí, viste la foto del Secretario y los ex secretarios de Hacienda, una docena, sí, me dijo, presintiendo mis pasos. Faltó Carstens y Silva Herzog que acaba de morir, pero hay casi cuatro décadas de seriedad financiera. Con muchas diferencias entre ellos, pero todos son cuadros de primera. Qué otro país en América Latina puede ostentar algo así. Se quedó callado.

 

El enojo era todavía mucho, pero qué me dices de la violencia y movió la cara de un lado a otro, su hermana vivió un episodio de horror en la Ciudad de México. El territorio era delicado. Vergonzosa e imperdonable, pero creo que lentamente nos encaminamos a una discusión de fondo, me explico, le digo, el primer episodio fue la engañosa voluntad: que salga el PRI y nosotros (los opositores al PRI), lo arreglamos. Lo mismo ocurrió con la corrupción, te acuerdas en la época de Fox, la fallida guerra de los ángeles contra los demonios, mi amigo tampoco es partidario. Está el otro lado, a Fox le debemos el IFAI. Las discusiones continúan, ve a dónde hemos llegado en ese tema, Fiscal general, fiscalía especializada, Sistema Nacional, cuándo nos lo hubiéramos imaginado.

 

La discusión en violencia está tocando fondo: cuántos recursos se aplican, cuántos elementos hay por 10 mil habitantes, qué tan capacitados están y confiables son, cómo se coordinan, se cuenta con Centros de Inteligencia o no. La discusión se está profesionalizando. Ve los reportajes de Excélsior y otros periódicos sobre la correlación directa entre presupuesto asignado y seguridad. Si los gobernadores de todos los partidos no asumen un compromiso mínimo frente a la sociedad de invertir y dar continuidad a la lucha, pues nada se logrará. Observa lo que pasó en Nuevo León. Pero entonces si estamos muy mal, me pregunta en una esgrima verbal amable, si, muy mal, le digo, pero la opinión pública y la sociedad civil organizada no se acaban en un sexenio. La discusión transita hacia la impunidad.

 

Se fue tranquilizando, un poco de tinto ayudó, las preguntas continuaban, y si se acaba el TLC, pero no se acaba la capacidad exportadora de México, dije, habría turbulencia, pero observa el ritmo de las exportaciones a EE.UU., o el turismo. Y la reforma fiscal de Trump, me lanzó, muy compleja para nosotros, pero las finanzas hoy están mejor posicionadas, por lo demás el reto es interesante, podría estar vinculado con nuestro bajo crecimiento. Caímos en los temas obligados, los gobernadores corruptos, los desfiguros de las campañas, los dimes y diretes sin substancia, los spots que asfixian, la vacuidad de la mayoría de los planeamientos y la posibilidad de que el gobierno ruso esté interviniendo.

 

Introduje el largo plazo, el pujante sector energético, las exportaciones del agro alimentos, la reforma educativa, cómo estamos sorteado los terribles sismos sin afectar finanzas públicas, de lo cual nadie habla. Y por supuesto no podía faltar la pregunta y quién crees que va a ganar, y mi respuesta de cajón: falta mucho.

 

¡Ay!, me dijo, tú siempre tan optimista. Lo miré con seriedad, no es una cuestión de optimismo ingenuo, el oficio obliga. Cuando todo mundo está optimista, mi obligación es señalar los problemas, pero cuando la inquietud se transforma en resquemor generalizado, se vicia la lectura. Mi obligación es otra: estirar el cuello. Qué gracia tiene caer en la histeria o fomentar el catastrofismo.

 

Nos despedimos con cariño, hasta la próxima, y a mi mente vino “el pequeño restaurante italiano”, de Billy Joel.

También de este autor..
21-08-2018
24-07-2018
17-07-2018

Oportunidades