Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Suplementos
  • Novias
  • Gloss
  • Campo
  • Clave de Acceso
  • Tu Casa
  • Tu Salud
  • Tu Auto
  • Politicante
  • Mejor Educación

La basura en Morena Opinión

Jesús Rojas Rivera
15/03/2019 | 04:06 AM
La cuarta transformación trajo en ella a nuevos perfiles a la vida pública. En otros casos, llegaron también avatares no tan nuevos y que de no haber sido por el gran movimiento de Andrés Manuel López Obrador jamás se hubieran imaginado ganar una elección u ocupar un cargo en la administración pública. Muchos en Morena lo entienden así, saben que son los beneficiarios de una amplia manifestación de rechazo a los partidos tradicionales, que el triunfo se debe más al efecto nacional que a sus propias campañas. Otros por el contrario, creen que ganaron en su esfuerzo, son ciegos de su propia realidad, ensimismados y beodos de poder creen que lo suyo será eterno y que el cargo los acompañará para siempre. Ilusos.
 
Jesús Estrada Ferreiro es uno de ellos, un tropiezo sobre otro. Dueño de verdades únicas que se enfrenta con las sombras de su pasado. Enredado en un discurso polarizador, que confronta lo moderno con lo antiguo, lo público con lo privado, los ricos contra los pobres. En dichos de él, Culiacán gasta mucho en el Jardín Botánico, en ese espacio de convivencia y pulmón verde al que considera el negocio de unos cuantos. Cree que los “ricos” se preocupan demasiado por traer inversiones a la capital, asume que dar incentivos fiscales es “regalar el dinero del pueblo”, repite una y otra vez el discurso trasnochado de “empresarios malvados y pobres buenos”. De un plumazo, en un acto ilegal eliminó a respetables consejeros ciudadanos del Consejo de Seguridad Pública, acomodando en su lugar a personajes afines de su conocida cofradía. 
 
Manuel Guillermo Chapman o un tal “Billy” Chapman es otra joyita de la corona. Misógino, violento, arrogante y también de “pocas pulgas”, como último regalo en el marco de la conmemoración del Día de la Mujer, metió a la cárcel a la oradora principal del evento, Rosario Dignora Valdez, policía municipal de Ahome que fue arrestada por exigir sus derechos y los de sus compañeras. No es el primer conflicto que tiene con mujeres, en noviembre del año pasado Angelina Valenzuela, Síndica Procuradora denunció penalmente a Chapman por amenazas. También fue de conocimiento público el altercado que los escoltas del ayuntamiento tuvieron contra una periodista de conocido medio radiofónico estatal. 
 
Sobre su último escándalo público que llevó el tema a nivel nacional, poco importó que la presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado y una legisladora de Ahome compañeras del mismo partido que lo postuló, intercediera para levantar el castigo a Dignora. Varios aseguran que al interior del Congreso y de la bancada de Morena, voces ya plantearon la destitución del edil y la presentación en próximas fechas de un juicio de procedencia en su contra. ¿Se animarán?
 
No menos penoso, fue el caso de la Diputada Yadira Marcos, quien saltara a la fama nacional no por sus propuestas o iniciativas, sino por el escándalo protagonizado al interior del recinto legislativo por ingerir y departir en vísperas del Año Nuevo con bebidas alcohólicas en plena sesión. El video que sumó millones de visualizaciones detonantes de cientos de notas periodísticas estatales y nacionales está ahí como recuerdo de que los excesos del poder también se dan en los actores de 4T. Desde entonces, de Yadira Marcos no se sabe nada, más que el coloquial apodo que los cibernautas le endilgaron a raíz de oprobiosa “guarapeta”. 
 
En Escuinapa otro personaje desconocido llegó en la ola de Andrés Manuel. Emmet Soto Grave construye poco a poco la figura de un político prepotente y vengativo. Quien dio por incluir como parte de su estrategia de comunicación una red de perfiles falsos en redes sociales para difamar a la que considera una “prensa vendida y chayotera”. Desde estos mismos perfiles difunde y comparte información oficial y a todas luces se trata de funcionarios o cercanos al Ayuntamiento, que operan bajo su aval. Escuinapa es un municipio con una tradición de violencia contra periodistas y el derecho a la libertad de expresión. Hace una par de años, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos exigió a un ex alcalde la reparación del daño para el finado periodista Ramón Eduardo Guevara. Antes como ahora, la sensible piel de los calduchos en turno, los hace proclives a violentar y difamar periodistas y ciudadanos inconformes con los actos de su administración. Habría que estar atentos, que lo de Escuinapa es una verdadera bomba de tiempo. 
 
En estos cuatro personajes se podría resumir la basura de Morena, contraste total con otros que han sabido hacer las cosas y han demostrado que tiene bien ganado el cariño y el arraigo con la gente y sus compañeros de partido. Personajes novedosos y otros dueños de consolidadas trayectorias en la izquierda que seguirán adelante en su carrera y de quienes hablaremos después. Por eso al interior del Movimiento de Regeneración Nacional en Sinaloa, se asoma la preocupación de los que saben que la suerte no visita dos veces la misma casa y que, en lo venidero las acciones de estos nefastos actores podrán ser la diferencia entre el triunfo o la derrota. Tal vez por ello, algunos ya preparan estrategias, marcan distancia o increpan abiertamente a los pestíferos especímenes del hoy por hoy partido más rentable en el estado. Luego le seguimos...
 

 

jesusrojasriver@gmail.com  
También de este autor..
23-08-2019

Oportunidades