Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Suplementos
  • Novias
  • Gloss
  • Campo
  • Clave de Acceso
  • Tu Casa
  • Tu Salud
  • Tu Auto
  • Politicante
  • Mejor Educación

Augurios Opinión

Lorenzo Q. Terán
17/04/2019 | 04:04 AM

 

 
Un ambiente de madurez y entusiasmo se palpa a lo largo y ancho de la geografía nacional, esparciendo buenas expectativas entre una ciudadanía que durante largos años permanecía en una apatía que exasperaba; eso está cambiando positivamente para el país.
 
De esa realidad se desprenden buenos augurios para el futuro próximo, donde el cambio empezará a producir frutos que pondrán de plácemes a los sectores sociales que en el pasado venían padeciendo insufribles penurias; esos sectores de marginados sienten el cambio y los efectos positivos que se viene impulsando desde un gobierno empeñado en atender la agenda social.
 
El plan nacional gubernamental tiene considerado beneficiar a todos los sectores sociales del país de igual manera. Pero, por las circunstancias de emergencia en que se encuentran los marginados de siempre, se ha empezado por atender con prioridad republicana a las personas de la tercera edad, a los discapacitados, a los jóvenes desempleados, a los estudiantes. Como hemos señalado insistentemente, en muchas regiones del país los pobladores se encuentran en condiciones de pobreza catastrófica, que no aguantan más su decadencia.
 
La gente es astuta y percibe cuando se le pretende dar gato por liebre, de eso no hay duda. Si alguien conoce la idiosincrasia de los mexicanos es Andrés Manuel López Obrador. Así como se propuso recorrer el país, municipio por municipio, para conocer sus problemáticas, lo mismo conoce los asuntos que son prioritarios; por eso se mueve como pez en el agua en su gestión de gobierno, con una soltura admirable por donde se le observe, sus palabras dan certeza porque las pronuncia con la verdad, de frente a los ciudadanos, sin medias tintas. Se ve el empeño del nuevo gobierno por beneficiar a la gente, en eso no hay vuelta de hoja, con esa premisa y ese rumbo orienta sus objetivos gubernamentales.
 
El plan nacional de desarrollo del país es sumamente ambicioso y contiene aspectos cuya implementación serán inédito. Algunas de sus obras van a concitar el entusiasmo de la gente de manera no conocida. Se busca en el fondo beneficiar a las amplias mayorías del país y establecer la democracia y la paz nacional. Pronto veremos cumplirse esas expectativas, que se van a arraigar en los ciudadanos como una realidad innegable.
 
Ese es el camino que se viene recorriendo con rumbo firme en esa meta; no queda otra alternativa válida para abatir los dolores sociales que la ciudadanía viene padeciendo. El Presidente Andrés Manuel López Obrador sabe el suelo que pisa y sabe muy bien cuál es el meollo para salir del hoyo de la corrupción y la  inseguridad que privan en el país, y lo urgente que es empezar en los hechos a abatirlas. Allí no caben las medias tintas, se tiene que ir a la raíz de esos problemas que tienen al país en un predicamento; esos asuntos tienen que enfrentarse con toda la fuerza del Estado; es urgente cambiar verdaderamente la situación en la que se halla inmerso el país, debido a esos dos flagelos monstruosos que han venido carcomiendo el tejido social.
 
La aprobación constitucional de una Guardia Civil es una clara señal de que el gobierno está empeñado en combatir el flagelo de la inseguridad y la violencia, heredadas de los anteriores gobiernos que quisieron apagar el fuego con más fuego y fracasaron. La formación de una fuerza civil permitirá desplegar guardias en los lugares conflictivos, atender con prontitud catástrofes naturales, enfrentar junto con el pueblo situaciones de emergencia. Eso, combinado con programas sociales, que lleven trabajo, salud, educación a las comunidades, terminará más pronto que tarde revirtiendo las tendencias a la alza de la violencia, repito heredada de dos sexenios de equívocos y desfiguros.
 
En algunas regiones, el país ha tenido que vivir en condiciones deplorables, incluso penosas, por la magnitud de los hechos que se han cometido, llegando a lo increíble. Eso necesita cambiarse radicalmente para darle al país, nuevamente, su paz interna, que es el ambiente propicio para que florezca el desarrollo y se construya una sociedad más equitativa.
 
La mística de concordia y hospitalidad, que siempre se le ha reconocido a este país en el mundo, debe reinsertarse nuevamente en la psicología social de nuestro pueblo.
También de este autor..
14-08-2019
07-08-2019
31-07-2019
24-07-2019
17-07-2019

Oportunidades