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El punto flaco del Químico Benítez Opinión

Jesús Rojas Rivera
26/04/2019 | 04:00 AM
jesusrojasriver@gmail.com 
 
En Mazatlán iban bien, el Alcalde sorteando toda clase de acometidas, del PRI, del PAN, de los empresarios que no querían pagar agua, de los que abusaron por muchos años de las canonjías firmadas en pactos de impunidad con los poderes del Puerto. Se impuso a taxistas rebeldes y evasores de cobros municipales. Se le veía fuerte, concentrado, empoderado en la amistad del Presidente y legitimado por un resultado electoral que no dejó duda de la amplísima preferencia electoral donde dio el campanazo. 
 
Se le criticaron excesos en sus fiestas de nuevo rico con aquellas reuniones fifís en donde festejó su triunfo aventando la casa por la ventana. Se le criticó también la manera en la que, sin necesidad, comenzó una guerra con los medios de comunicación a quienes abiertamente considera “vendidos”, “chayoteros” o “fifís”, siguiendo la cantaleta discursiva del que lo llevó en la ola a la silla municipal.
 
Le criticaron también lo que algunos consideraron un exceso de protagonismo por cancelar espectáculos masivos, los mismos que dijeron que “El Químico” cancelaba todo aquello que no le parecía, como lo hacen los pequeños dictadores de comarca, a los que se les nubla el juicio cuando nunca en su vida han sido nada y de pronto la suerte les sonríe con todo. 
 
Pero se sobrepuso a ello, pudo contra todos sus críticos y seguía en ruta, hasta que hace un par de días le acertaron un golpe en el hígado que lo dejó pálido. No fue el PAN, no fue el PRI, no fueron los empresarios perseguidos por su administración, ni los taxistas, ni el crimen organizado. A Luis Guillermo Benítez lo “descontó” el fuego amigo, los grupos contrarios al interior de Morena que comienzan a entender el rol de la vida interna partidista, los mecanismos de control y contrapeso que se ejercen desde el poder. 
 
La acusación es de nepotismo, de inflar la nómina y meter a sus parientes en ella, además de tener hilos de complicidad en las áreas de compras y proveedurías. La Síndica Procuradora Elsa Bójorquez ya investiga y ella misma le pone el puyazo. Están midiendo fuerzas, son de grupos distintos y tomaron como arena la alcaldía del puerto. “El Químico” está metido en una batalla intestina, lo están obligando a negociar desde su silla, lo pusieron contra las cuerdas y no tardará en doblar las manos. Las acusaciones tienen razón y están fundadas, “El Químico” repitió los mismos patrones de conducta abusiva que todos los alcaldes que lo antecedieron. Muy común en la 4T, convertirse en aquello que siempre criticaron.
 
Para entender la política a fondo se debe tener claridad sobre los hechos y sus antecedentes. En este caso, explorar los prematuros cambios en la administración de Benítez nos marca por dónde vienen los señalamientos. “El Químico” corrió a varios y en esos cambios rompió la cuerda, me cuentan amigos de Morena que lo que pasa en Mazatlán es una disputa por nóminas y controles de grupos antagónicos al Presidente municipal. 
 
Por eso la síndica abre fuego, por eso cuando salieron los nombres y apellidos de los nuevos intocables, los protegidos de la administración de Benítez que son al mismo tiempo los hombres y mujeres de mayores confianzas al servicio del primer edil mazatleco.
 
En la denuncia de la síndica viene lo que en toda administración podrida en corrupción se estila: parientes y afines en las áreas de compras, hijos de amigos y parentela de la cónyuge en áreas de proveedurías, sobrinos en puestos de dirección y más parientes en órganos de control. Parientes y recomendados de diputados locales y federales bien acomodados y protegidos en una nómina abultada que da para estar bien con casi todos. El punto flaco del Alcalde lo tiene hoy en la lupa de la opinión pública estatal, recibiendo durísimas críticas por comportarse siguiendo las reglas de la corrupción, el abuso de poder y el influyentismo. Es por eso que este golpe sí le pegó duro y lo pone en el mismo nivel de aquellos que tanto criticó en su discurso de campaña. Él que tuvo mucha lengua para señalar, hoy sabemos que también tiene mucha cola que le van a pisar. La cuarta transformación mazatleca es ante la evidencia de los hechos otro caso más de lo mismo, Benítez es tan corruptible y ambicioso como todos, político al fin. Luego le seguimos...
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