Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Suplementos
  • Novias
  • Gloss
  • Campo
  • Clave de Acceso
  • Tu Casa
  • Tu Salud
  • Tu Auto
  • Politicante
  • Mejor Educación

Quirino o Papik: ¿por qué defienden al presunto homicida? Opinión

Jesús Rojas Rivera
04/05/2019 | 04:05 AM
jesusrojasriver@gmail.com
 
No lo culpo amable lector si no le son familiares lo nombres de Pablo Lyle y Juan Hernández, yo no sabía del caso hasta hace un par de días. Pablo es un artista de trayectoria poco conocida, nacido en Mazatlán, que tiene una carrera mediocre en la televisión y no tengo idea si canta, baila o ha hecho algo de cine, lo que sí supe, porque su nombre aparece en al menos 400 notas periodísticas, es que el pasado 31 de marzo  golpeó a Juan Hernández en un altercado de tránsito en Miami, Hernández era un sexagenario que falleció en el hospital después de permanecer cuatro días en terapia intensiva por complicaciones en una herida en la cabeza producto del ataque según el forense del condado.
 
Por los hechos la Fiscalía del Estado de Florida llevó a la corte el caso y el mexicano fue acusado formalmente de homicidio involuntario, fijándole una fianza de 50 mil dólares y arresto domiciliario en lo que se desahoga el caso. Esto podría ser un asunto de la vida de Pablo Lyle y los deudos del finado Juan Hernández, pero contra toda lógica, el gobierno sinaloense tomó la absurda decisión de mandar al juez del caso, una especie de carta de “aval moral” en defensa de un presunto asesino.
 
Sinaloa es un estado violento aunque en el cual las autoridades festejan la reducción de homicidios dolosos en el primer trimestre del año. En el gobierno de Quirino se han cometido más de 2 mil 800 asesinatos con un nivel de impunidad mayor al 90 por ciento. Para el director del ISIC podría ser normal la violencia y justificar la acción de su “recomendado” porque “ayuda a la gente necesitada” y por estar acostumbrado a que las cosas acá se arreglan con “una carta o llamada de los que mandan”. 
 
Para un servidor y miles de ciudadanos que han opinado al respecto, resulta inaceptable que el Director de Cultura de Sinaloa tome parte en un asunto entre particulares. Más aún donde la autoridad local trata de “dar constancia” del buen comportamiento de un sujeto acusado de homicidio. Es principio en la administración pública que el gobierno no puede hacer aquello que no le está facultado y no es facultad legal de Papik Ramírez Bernal darles a los abogados de un imputado, elementos para la defensa legal de su cliente.
 
Pero también es bien sabido que ningún funcionario se mueve solo, que los intereses de sus superiores jerárquicos pueden estar involucrados y que puede ser incluso, que la defensa de Pablo Lyle sea un asunto de interés del propio gobernador. Por eso es muy importante que Quirino Ordaz aclare esta pifia que deja muy mal al Estado de Sinaloa, porque no es papel del gobierno ponerse en tono de “alcahuete” en un inadmisible y cobarde acto de violencia que terminó con la vida de un sujeto.
 
Los medios nacionales e internacionales ven con gran sorpresa la “pronta” respuesta del gobierno sinaloense, quien parece tratar de exculpar los actos de su “sinaloense ejemplar”. Y justo aquí es donde comienza el reclamo de miles de ciudadanos que en redes sociales expresaron su malestar y molestia por el escrito que el gobierno de Sinaloa mandó al Juez del caso para aminorar la pena del que se presenta de nuevo a la corte el próximo 11 de junio.
 
Este columnista contactó a un conocido despacho de abogados penalistas expertos en temas binacionales y la opinión de los expertos es contundente: “La Corte no le dará mayor valor a la carta, que podría incluso no ser presentada por los abogados. El sistema de justicia criminal en los Estados Unidos, no juzga el comportamiento del acusado fuera del territorio, dudo que sea un asunto que les interese. La representación del Estado, se concreta a los hechos violentos que derivaron en el homicidio ciertamente involuntario de la víctima. Por lo cual, ni una carta del Papa Francisco o del mismísimo Presidente Trump podrían influir en la decisión o el veredicto que sin duda será de culpable”. 
 

 

La firma de abogados con oficinas en Ciudad de México, coincide en señalar de errónea e imprudente la carta que las autoridades sinaloenses se aprontaron en enviar. Toda vez que no servirá de nada, más allá de abonar en las declaraciones de una estéril discusión mediática que servirá, únicamente, para llenar las planas de las revistas especializadas en chismes de artistas y farándula, por eso, como dijo la tortillera: “De nada sirvió la quemada”. Luego le seguimos...
También de este autor..
23-08-2019

Oportunidades