Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Suplementos
  • Novias
  • Gloss
  • Campo
  • Clave de Acceso
  • Tu Casa
  • Tu Salud
  • Tu Auto
  • Politicante
  • Mejor Educación

Urzúa KO a AMLO; la economía, a la deriva Opinión

Martín Moreno
13/07/2019 | 04:05 AM

@_martinmoreno

SinEmbargo.MX

Jamás, un Secretario de Hacienda había renunciado de una manera tan frontal y crítica a su jefe, el Presidente de la República, a sus políticas, colaboradores y a su Gobierno. Carlos Urzúa ha exhibido a Andrés Manuel López Obrador ante la evidente y manifiesta incompetencia de su programa económico que solamente nos ha llevado a las puertas de la recesión financiera. Urzúa nos alerta sobre el riesgo que corre el futuro económico del país y que lo obliga a abandonar la secretaría más importante dentro de todo Gobierno: Hacienda.
“Discrepancias en materia económica hubo muchas. Algunas de ellas porque en esta administración se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento. Estoy convencido de que toda la política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que esta pueda tener y libre de todo extremismo, sea este de derecha o izquierda. Sin embargo, durante mi gestión las convicciones no encontraron eco...”.
“Me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública. Esto fue motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés”, son las partes medulares de la carta de renuncia de Urzúa.
“Él (Urzúa) no está conforme con lo que estamos haciendo. No se puede poner vino nuevo en botellas viejas. Tenemos que hacer valer la austeridad republicana”, dijo AMLO al nombrar a Arturo Herrera como nuevo titular de la SHCP. Es decir: vamos a seguir por el mismo camino y no habrá modificaciones a la política económica. Crucifica a Urzúa. Continuará la ceguera y la sordera presidencial ante las señales negativas lanzadas por quien fue Secretario de Hacienda durante un semestre.
La renuncia de Urzúa - por la manera como se dio, por el contenido de su carta y porque la forma fue el fondo-, es grave y deja tambaleante a la política económica del Gobierno de AMLO. ¿Por qué? Por las siguientes cinco razones:
Primera: Urzúa exhibe a López Obrador y lo reprueba como conductor de la política económica, lo cual ha llevado al país a prácticamente un nulo crecimiento económico y refleja profunda desconfianza de inversionistas nacionales y extranjeros hacia el Gobierno de AMLO. No hay confianza ni certidumbre, y eso es veneno para la economía.
Segunda: Cuando Urzúa advierte que “se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento”, se refiere a la manera como López Obrador y su equipo más cercano han ejecutado decisiones sobre las rodillas y carentes de estudios profesionales e imparciales que ya afectan al país, como son los casos de la cancelación del NAIM Texcoco, un capricho presidencial que pagaremos todos los mexicanos. O la inviabilidad en la construcción de la Refinería de Dos Bocas y del Tren Maya, obras caracterizadas por la improvisación y las obsesiones de AMLO. Sin sustento, como argumenta Urzúa.
Tercera: Cuando Urzúa lamenta la “imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública”, se refiere a lo que ha sido un sello frecuente de la mal llamada Cuarta Transformación: la improvisación de funcionarios en el Gobierno. Esa manera tan rústica y chabacana como irresponsable de López Obrador a la hora de nombrar a personajes sin la preparación adecuada en cargos claves dentro del sistema financiero, en este caso, o como ya se demostró con los improvisados designados para la Comisión Reguladora de Energía (CRE), por citar un ejemplo. Una improvisación que AMLO alienta y justifica bajo el subterfugio de que “son honestos, aunque no tengan preparación”. La ineficacia también es una forma de corrupción.
Cuarta: Cuando Urzúa denuncia a “personajes influyentes del actual Gobierno con un patente conflicto de interés”, lleva dedicatoria directa: la empoderada e influyente Oficial Mayor de Hacienda, Raquel Buenrostro, quien ha sido la encargada de aplicar a rajatabla los criminales recortes de personal y presupuestales en el Gobierno, lo cual ha generado un desempleo galopante y la cancelación de programas y apoyos necesarios para la población. Urzúa nunca estuvo de acuerdo con esta práctica. Sin embargo, Buenrostro acordaba directamente en Palacio Nacional con AMLO e ignoraba a su jefe directo, el Secretario de Hacienda. El enfrentamiento Urzúa-Buenrostro llegó al grado de que ni siquiera la palabra se dirigían, pero Buenrostro goza de la cercanía y afecto de López Obrador. Seguramente el nuevo Secretario Herrera se topará con esta mujer, a quienes en Hacienda califican de insensible y soberbia.
Quinta: Cuando Urzúa encuadra los efectos de la política económica libres de todo extremismo “sea este de derecha o izquierda...”, se refiere a los dogmas ideológicos impulsados desde Palacio Nacional para ideologizar a la economía, desdeñando a la “evidencia” que debe regir y que cita Urzúa en su texto. AMLO y su equipo han ideologizado a la economía nacional, despreciando a expertos, estudios e indicadores financieros e inclusive insultando cuando se emite una alerta económica que afecta a todos los estratos. No es coincidencia que antier, justo cuando se divulgaba la renuncia de Urzúa en Hacienda, Moody’s Inverstors Service reducía su pronóstico de crecimiento para México a 1.2 por ciento para 2019, y a 1.5 para el próximo año, estimaciones similares a las que hace algunos días emitió el Banco de México.

*****
Nunca, un Secretario de Hacienda había enderezado críticas tan severas contra un Presidente y su Gobierno, como las formuladas por el hoy ex titular, quien más allá de enfrentamientos, personajes y circunstancias, va más a fondo. Y ese fondo es el que a todos, sin excepción, nos debe preocupar:
Urzúa advierte sobre la volatilidad de la economía mexicana, que hoy por hoy está a la deriva por las pésimas decisiones económico-financieras tomadas directamente por AMLO y avaladas y aprobadas a ciegas, sin crítica ni reflexión alguna, por algunos de sus colaboradores y operadores legislativos. Sin confianza ni certidumbre, la economía navega con rumbo incierto y en ese lance, el panorama es poco alentador.
Llega Arturo Herrera como nuevo Secretario, pero sabedor de que AMLO y Buenrostro seguirán imponiendo una austeridad miserable y recortes indiscriminados sin siquiera consultarlo. El nuevo Secretario de Hacienda deberá estar consciente de que será mero adorno en su oficina, ya que la política económica se dicta desde Palacio Nacional.
Urzúa se va. El desorden permanece.

También de este autor..

Oportunidades