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Las cuentas de la discordia Opinión

Adrián López Ortiz
28/07/2019 | 04:00 AM

En democracia la memoria es útil. El 21 de julio de 2017, apenas a 6 meses de la llegada de Quirino Ordaz a la gubernatura, el Congreso de Sinaloa aprobó con 27 votos a favor del PRI, PAS y Panal las reformas a los artículos 37 y 43 de la constitución política del estado.

Las reformas significaban un cambio sustancial en la manera que el Congreso local ejercía hasta entonces su función fiscalizadora de los otros poderes, pues con ella “los diputados ya no emitirán más el sentido de su voto, ni a favor ni en contra, de los dictámenes sobre manejos de recursos públicos del Gobierno del Estado, ayuntamientos y demás entes públicos estatales y municipales que manejan fondos públicos”. Así lo escribía nuestro reportero José Alfredo Beltrán en la nota de entonces.
Los priistas, principales impulsores de la ley, defendieron que la reforma implicaba fortalecer la función fiscalizadora de la Auditoría Superior, en coordinación con la Comisión de Fiscalización y con esto se buscaba evitar la “politización” de las cuentas.
Cabe recordar también que la llamada reforma de “las cuentas en lo oscurito” fue votada en contra por el PAN y Morena y, además, ampliamente criticada por organismos de la sociedad civil, cámaras empresariales y ciudadanos por restar capacidades de fiscalización al Congreso local, cuando esa es una de sus principales razones de ser.
Hoy, frente a la revisión de las cuentas públicas de 2017, el encontronazo previsto se hace presente, pues en un primer momento y sin importar la ley vigente, la Comisión de Fiscalización del Congreso, liderada por el morenista Marco Antonio Zazueta “reprobó” las cuentas de los 18 municipios.
Y luego, a pesar de que prácticamente las mitad de los municipios habían sido bien calificados por la ASE en su manejo financiero, esta semana en el Pleno el bloque morenista hizo valer –ahora sí– su mayoría y reprobó otra vez la totalidad de las cuentas de los alcaldes, sin distingo de color partidista.
Lo hicieron en dos sesiones: primero Angostura, Badiraguato, El Fuerte, Elota, Escuinapa, Guasave, Mocorito, Navolato y El Rosario; y luego Culiacán, Mazatlán, Ahome, Salvador Alvarado, Choix, Concordia y Cosalá.
En ese escenario, la manzana de la discordia la representa la cuenta del municipio de Culiacán, gobernado entonces por Jesús Valdés, ahora presidente del PRI estatal.
Resultan también dañados Álvaro Ruelas, titular del ISIFE; y Fernando Pucheta, el polémico exalcalde de Mazatlán.
El argumento de Morena para el rechazo es que en todos los casos hay irregularidades, violaciones a la ley y un desaseo generalizado de la hacienda pública.
La misma Graciela Domínguez, coordinadora de Morena, puso el dedo en la llaga recordando uno de los momentos más penosos en la historia del Congreso del Estado.: “¿Qué, quieren que repitamos la historia de Malova?”.
Por su parte, Gloria Himelda Félix del PRI recurrió a las mismas razones que dos años antes sirvieron para impulsar la reforma, al tiempo que denunció el empecinamiento de la mayoría legislativa de Morena por denostar el desempeño financiero de las administraciones municipales anteriores e ignorando para ello al órgano legal que es la ASE, sin tener atribuciones para emitir esos dictámenes, sin argumentar razonamientos técnicos y sin darles oportunidad a que tienen derecho para que las observaciones puedan solventarse, dijo en el Pleno.
Pero, ¿quién tiene la razón?, ¿hay argumentos técnicos suficientes para rechazar las cuentas o estamos ante otro juego de vencidas entre PRI y Morena?, ¿busca Morena fiscalizar mejor las cuentas del Poder Ejecutivo o quiere “bajar” a Jesús Valdés y otros priistas de una candidatura competitiva para 2021?
Son preguntas difíciles de responder pues revisar los dictámenes públicos requiere tiempo, conocimiento y dedicación, algo que el ciudadano de a pie no tiene. Tampoco descartemos que toda postura y decisión política ya apunta a las próximas elecciones.
En el caso específico de la cuenta pública de Culiacán lo invito a leer esta nota y decidir si hay razones suficientes para reprobarla: https://www.noroeste.com.mx/publicaciones/view/por-estas-razones-los-morenistas-quieren-suspender-la-cuenta-del-ex-alcalde-de-culiacan-jesus-valdes-1168715
Por último, soy un convencido de que instituciones como la ASE deben especializarse y fortalecerse, pero eso no implica que un poder como el Legislativo renuncie a su responsabilidad de fiscalización o conceda en debilitarla. En lo primero estamos ante un aspecto técnico-procedimental de una democracia, en lo segundo ante uno de sus fundamentos: que los poderes se amarren las manos entre sí. Es decir, era posible fortalecer a la Auditoría sin debilitar al Congreso y no fue así, por eso la controversia actual que habrá que corregir en el futuro.
No hay democracia sin transparencia. Toda reforma de ley que aspire a fortalecer el sistema democrático debe perseguir la mayor transparencia. Y por eso pregunto, ¿sabríamos de las irregularidades en las cuentas públicas si no se estuvieran discutiendo ahora en el Congreso? Lo más probable es que no.
adrianlopezortiz.com

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