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El aborto desde el punto de vista científico Opinión

Alberto Kousuke De la Herrán Arita
17/06/2018 | 03:00 AM
El aborto es uno de los pocos tópicos que generan tanta división, tensión, y que se encuentra profundamente inmerso en una álgida discusión alimentada por los argumentos de tanto quienes están a favor como por aquellos que están en contra.
 
Aquellos que se encuentran a favor del aborto argumentan que es el derecho de una mujer elegir si decide llevar el embarazo a conclusión o no. Por otro lado, aquellos en contra del aborto replican que desde el momento de la concepción, el feto tiene un derecho inalienable a existir por ser una persona.
 
En los últimos años, la polarización ha aumentado y el tema se volvió excepcionalmente políticamente partisano, con los aspectos políticos y personales cada vez más difícil de separar. 
 
Si yo me viera en la situación de tener un embarazo no deseado, probablemente no recurriría a una clínica de aborto y tendría al bebé; sin embargo, mi situación sociocultural y económica es distinta a la de la mayoría de las mujeres que tienen un embarazo no deseado, además de que no soy mujer. Mi humilde opinión es que cuando se trata de los derechos de la mujer y su reproducción, ellas deben ser las únicas que tienen la decisión sobre lo que sucede en su cuerpo.
 
La gran mayoría de la indignación que genera el aborto se basa en el adoctrinamiento generado por la interpretación de un libro que fue escrito hace 5 mil años, el cual postula que cada vez que un hombre y una mujer tienen relaciones sexuales se produce un bebé (así como insistir que el método anticonceptivo sea la abstinencia). Eso es categóricamente incorrecto y es inconsistente con la naturaleza. Basar nuestras leyes en dogmas obcecados no sólo es moralmente incorrecto, sino también científicamente incorrecto.
 
A continuación abordaré los principales argumentos “pro-vida” desde el punto de vista médico-científico.
 
1. El aborto genera depresión y suicidio: 
El llamado “síndrome post-aborto” tiene su origen en 1981, cuando el Dr. Vincent Rue (un ávido militante anti-aborto) acuñó el término ante el Congreso de EUA. Ahí testificó que dicho síndrome se presentaba en mujeres que se realizaron este procedimiento. Su testimonio rápidamente transmutó a un “hecho” y en un bastión para mantener al aborto en la ilegalidad. Sin embargo, el síndrome post-aborto no existe, ni siquiera aparece en el DSM-5 (manual diagnóstico y estadístico de desórdenes mentales, última versión), y es rechazado por la Asociación Americana de Psiquiatría, la Asociación Americana de Psicología, y el Colegio Real de Obstetricia y Ginecología.
 
2. El aborto reduce la infertilidad: 
La noción de que un aborto pudiera causar infertilidad se basa en técnicas arcaicas de aborto. Los primeros abortos parecían salidos del imaginario medieval, con el uso de dilatadores y legras (dispositivos utilizados para raspar, de ahí el término “legrado”). A pesar de que estas técnicas se siguen utilizando (principalmente en los abortos realizados de manera ilegal), hoy en día, en el Siglo 21, se ha reemplazado esta técnica con una basada en succión, reduciendo el riesgo de infertilidad a una mera negligencia.
 
En los países donde el aborto es legal, la mayoría de los abortos se realiza antes de la novena semana. En esta etapa, el aborto se realiza de manera farmacológica (mifepristona y misoprostol), los cuales inducen un aborto espontáneo.
 
3. El feto puede sentir dolor:
Este es uno de los argumentos más incendiarios y se basa en la premisa de que el feto puede sentir dolor, y por lo tanto, el aborto es un acto brutal. Esto es totalmente incierto. El sistema neuroanatómico requerido para percibir dolor (o cualquier otra sensación) no se desarrolla hasta la semana 26 de gestación. Esto ya fue demostrado por el Colegio Real de Obstetricia y Ginecología hace 8 años (https://www.rcog.org.uk/globalassets/documents/guidelines/rcogfetalawarenesswpr0610.pdf). Asimismo, aquello que nos hace estar consientes del “yo” es el sistema nervioso.
 
5. Que se cuiden las mujeres, hay muchos métodos anticonceptivos:
Sin duda, hay muchos métodos anticonceptivos; empero el único método seguro es la abstinencia (y así que chiste ¿no?). Los métodos más efectivos son los hormonales y solo hay disponibles para la mujer. El condón es un preservativo (para evitar contraer enfermedades venéreas) y no representa un método anticonceptivo muy confiable (aunque se use correctamente). Está claro que la educación sexual en México no funciona, ya que somos el primer lugar mundial en embarazos adolescentes.
 
4. El aborto representa un deterioro social:
Primero hay que preguntarnos: ¿a que nos referimos con detrimento social? 
 
La sociedad mexicana está cada vez más subyugada por el crimen, la delincuencia, la falta de colectividad y empatía por los otros. ¿Cómo disminuir esto? ¿con más policías, más vigilancia, más leyes? Esto no da resultado, como nos hemos podido dar cuenta.
 
En EUA, el crimen disminuyó dramáticamente durante la década de los 90, ¿a qué se debió? A que legalizaron el aborto dos décadas antes. 
 
En un estudio titulado “Legalized Abortion and Crime” por John Donohue de la Universidad de Stanford y por Steven Levitt de la Universidad de Chicago, se reportó que el aborto legal fue la causa por la cual disminuyó el crimen.
 
La razón es que aquellos niños no deseados que no nacieron, hubieran nacido en un contexto de pobreza y probablemente criados por una madre soltera en condiciones de austeridad, resentimiento, y falta de educación (estos factores generan y catalizan la delincuencia). 
 
El aborto es un tema sensible, y existe un gran espectro de posicionamientos a los cuales podemos suscribirnos. Sin duda, cada individuo tiene su derecho a tener la opinión que le plazca; sin embargo, no tenemos derecho a inventar nuestros propios hechos o perpetuar aquellos basados en la ficción. Esta cínica distorsión de la verdad no solo es intelectualmente insípida, sino que también representa un engaño descarado en donde se sustituye información veraz por fabricaciones manipuladas. 
 
Entiendo a aquellos que están en contra del aborto, entiendo que tienen conceptos y creencias muy arraigadas que se basan en el respeto a la vida. Quisiera exhortarlos a mirar los hechos, los datos. Asimismo, quisiera invitarlos a dejar de decirle a mujeres que no conocen que hacer con su cuerpo y con su vida, así como de promover leyes que no representan un beneficio para nadie. Tenemos muchos otros problemas por resolver, hay que trabajar juntos.
 
alberto.kousuke@uas.edu.mx 
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