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El Palacio de los excesos Editorial

Editorial
08/02/2019 | 04:06 AM

 

Cuando algunos buscaban el cargo, se ofertaban como los más honestos, los más comprometidos, los más diferentes. Cuando asumían la responsabilidad, se olvidaban de las leyes, dejaban de lado sus compromisos.
 
Algo así llegó a ser el Congreso del Estado de Sinaloa, con legisladores que aprovecharon sus posiciones para hacerse de dinero que bajo otras condiciones seguramente no iban a alcanzar.
 
Por eso, no tocaban la regulación de sueldos. Por eso, no aclaraban el monto de las prestaciones. Por eso, tal vez, es que no estaban en condiciones de exigir rendición de cuentas y transparencia a los otros poderes políticos de Sinaloa.
 
¿De qué nivel se está hablando? De que algunos legisladores llegaron a presentar facturas falsas para justificar el apoyo para “Gestión Social” que cada mes recibían por un monto de 70 mil pesos.
 
Esa, fue una de las partidas que en la actual Legislatura se ha eliminado y se ha integrado al sueldo de los Diputados y sobre los cuales deben pagar impuestos.
 
Los legisladores de Sinaloa de la anterior Legislatura llegaron a percibir hasta 181 mil pesos de ingresos mensuales, sobre los cuales en algunos conceptos debían comprobar gastos y para hacerlo, compraban facturas falsas.
 
Que se haya dado el paso para eliminar esas simulaciones en uno de los poderes políticos de Sinaloa es un avance significativo. Sin embargo, no deja de llamar la atención el nivel de simulación que alcanzaba la política en el Estado.
 
Seguramente habrán de persistir políticos que apuestan a la acumulación de fortunas como éxito de la vida pública por encima de la responsabilidad social y el compromiso ciudadano. Seguramente, habrán de surgir políticos que seguirán soñando con la riqueza material que durante mucho tiempo supuso el quehacer público, por encima de las aspiraciones de sus representados.
 
Pero hoy, lo necesario es que la vida pública se haga más pública y que los ciudadanos, sean más ciudadanos para impedir que los abusos se perpetúen.
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