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En todas partes se cuecen habas DEFENSOR DEL LECTOR

Rodolfo Díaz Fonseca
25/06/2017 | 04:10 AM

Dice un conocido refrán: “En todas partes se cuecen habas, y en mi casa a calderadas”. Con esta sentencia se afirma que todas las personas tienen defectos, y con humildad se reconoce que uno tiene más que los demás.

No es que se esté conforme con los defectos, como sucede con otra frase: “mal de muchos, consuelo de tontos”, pero sí se admite que nadie es perfecto y que todos cometemos multitud de fallas y errores.

Traemos este refrán a colación porque el miércoles 14 de junio, en la página 3B de la edición de Mazatlán se publicó una cabeza de nota con un verbo incorrectamente conjugado: “Se ‘cocen’ en Recaudación de rentas”.

El verbo cocer es irregular, por tanto cambia mucho en su conjugación. En presente de indicativo se conjuga: yo cuezo, tú cueces, él cuece, nosotros cocemos, vosotros cocéis, ellos cuecen. Otro error grave sería, como señaló el lector mazatleco Roberto Guzmán Laveaga, que se escribiera: se cosen.

“¿Sería con hilo o con máquina?”, bromeó en un correo electrónico que envió el lunes 19 de junio.

Otra falla consistió en escribir rentas en minúscula, porque el nombre de la dependencia es Recaudación de Rentas, como escribió correctamente la reportera en la entrada deli la nota: “Además de hacer largas filas, soportar los trámites y la burocracia, los contribuyentes se ven obligados a soportar el ‘calorón’ en la oficina local de Recaudación de Rentas, por la falta de aire acondicionado”.

 

Error de atribución

Corroborando, una vez más, la pertinencia del refrán del cocimiento de las habas, el 23 de junio envió un correo electrónico el suscriptor culiacanense, y ávido y acucioso lector, además de escritor y excelente amigo, Arturo Murillo Monge, para señalar un error en la columna Éthos del jueves 22 de junio.

“Rodolfo: Según Google, Allan Poe murió en 1849 y la primera novela de Arsene Lupin, de Maurice Leblanc, fue de 1905. Checa tu referencia”.

Siete minutos más tarde respondí el correo de Arturo: “Buen día, gracias por tu correo Arturo, con gusto checaré mi referencia. La cita la tomé directamente del ejemplar de La carta robada. Un abrazo”.

Yo tenía seguridad de que la cita la había tomado directamente del libro, no de una referencia de las redes sociales, que en multitud de casos no tienen consistencia. Empero, lo que Arturo cuestionaba era la atribución; es decir, el nombre de Arsenio Lupin.

Cuatro minutos después, habiendo checado la columna en cuestión, respondí: “Tienes toda la razón, Arturo, cometí un lapsus. En lugar de Auguste Dupin cité Arsenio Lupin. Sorry. Un abrazo”.

Con la prisa del día a día, escribí incorrectamente el nombre del personaje de los relatos de Édgar Allan Poe, que es Auguste Dupin, y no Arsenio Lupin. Éste último personaje fue creado por Maurice Leblanc, quien nació en 1864. En cambio, Auguste Dupin, personaje creado por Édgar Allan Poe, apareció por primera vez en “Los crímenes de la calle Morgue” (1841), en “El misterio de Marie Rogét” (1842) y en la “Carta robada” (1844).

Mil gracias a Arturo y una disculpa a los lectores por el anteriormente llamado “lapsus linguae”, rebautizado por otros como “lapsus pendexus”.

 

Uso de neologismos

El martes 20 de junio recibí un correo electrónico del suscriptor mazatleco Álvaro Fuentes Salas: “Estimado Sr. Rodolfo Díaz Fonseca, ya busqué en los diccionarios la palabra ‘holospectiva’ y no encuentro el significado en ninguno de ellos, sin embargo en el Periódico Noroeste Digital aparece una pestaña con esa palabra, ¿podría usted explicarme qué significa si fuera tan amable? Disculpe mi ignorancia, tal vez en el medio periodístico lo sepan, pero yo soy simple lector, pero tengo esa duda”.

El mismo día respondí a su inquietud: “Muy buen día, Sr. Álvaro, agradezco su comunicación. La palabra ‘Holospectiva’ no está reconocida por el Diccionario de la Real Academia Española. Son términos que van inventándose, tal vez después lo acepte la RAE por la difusión y costumbre de uso”.

“Es un neologismo que simplemente quiere significar ‘perspectiva total’. Holós expresa totalidad y pectiva, perspectiva. Tiene usted razón en su inconformidad. Gracias. Saludos cordiales”.

El Diccionario de la Real Academia Española ofrece esta definición de neologismo: “Vocablo, acepción o giro nuevo en una lengua”. http://dle.rae.es/?id=QOrQDkR

En otro sitio web,  Enciclopedia de Ejemplos (2017), se dice: “Los neologismos son aquellas palabras o giros que se introducen en una lengua a fuerza del uso, y también a las nuevas acepciones que adquieren vocablos ya existentes”.

“Como criterios de admisión de un neologismo, en general se pide que este sea un vocablo necesario, es decir, que no exista otra palabra que exprese lo mismo, y que su sonoridad y construcción formal se adecue a las pautas del idioma al que se incorpora. En este sentido, en ocasiones el neologismo va sufriendo algunas adaptaciones gráficas para cumplimentar este requisito”.

“Un neologismo puede surgir como un nuevo lexema desde el interior de la lengua como una transformación o derivación de uno ya existente (situación más común), aunque a menudo son voces que se importan desde otras lenguas: son los denominados extranjerismos o préstamos léxicos”.

“Los neologismos a menudo son polémicos y resistidos por ciertos sectores cultos o muy puristas del idioma, quienes opinan que estos tienden a deformarlo o quitarle sus rasgos esenciales. Otros, por el contrario, opinan que los neologismos enriquecen las lenguas al revitalizarlas”.

“Es cierto que a veces estos términos en verdad no son necesarios (neologismo superfluo), pero a menudo son más gráficos o resumen en una sola palabra aquello que, para decirlo de la manera tradicional, demandaría varias palabras”.

“Los medios masivos de comunicación son grandes propagadores de neologismos, a menudo superfluos, como ‘recepcionar’ (que finalmente ha sido incorporado al Diccionario de la Real Academia de Letras)”.

“Asimismo, la informática ha generado muchos de los neologismos que usamos hoy a diario. El concepto de neologismo se opone al de arcaísmo, que hace referencia al uso de palabras anticuadas, que han quedado atrás en el devenir expresivo”.

“Algunos opinan que esto constituye una pérdida de patrimonio idiomático y lo vinculan con la falta de lectura, sobre todo de las obras clásicas”. http://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-neologismos/ #ixzz4kxK4uGKr

 

Acerca de
los redondeos

El suscriptor culiacanense José Andrés Grijalva se comunicó telefónicamente para manifestar su inconformidad con la forma en que, en ocasiones, se cabecean las noticias, cuando se refieren a las donaciones que se recaban a través del redondeo de los clientes en las diferentes empresas.

Señaló que si los clientes son los que otorgan su cooperación en el redondeo, no debería decirse genéricamente que fue una donación de la empresa. Como caso específico citó la cabeza de una nota en la portada de la sección Local del miércoles 7 de junio: “Dona Casa Ley $1.2 millones a Cruz Roja”.

Insistió en que la donación se realiza a través del conducto de la empresa, pero no es ésta la que hace la donación. 

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