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Expectativas por las estrategias de seguridad de la cuarta transformación Desde la Calle

Iliana del Rocío Padilla Reyes
10/11/2018 | 04:05 AM
El próximo miércoles se presentará la estrategia de seguridad a implementar durante el gobierno de López Obrador. La opinión pública se encuentra expectante y se pregunta cómo se traducirán las propuestas de campaña en políticas públicas, sobre todo porque los mensajes iniciales fueron esperanzadores para algunos, y luego resultaron contradictorios.
Entre declaraciones del Presidente electo y su equipo se nos han dado anticipos que parecieran dar saltos de una idea a otra: primero, se planteó la creación de una Guardia Nacional que significaría integrar policías y fuerzas armadas. Luego, ante las críticas, se propuso apostar al fortalecimiento las policías para el retiro paulatino de las fuerzas armadas de las labores de seguridad civil. No obstante, ayer de nuevo se regresó a la idea de la Guardia Nacional, apenas unos días antes de que la Suprema Corte de Justicia inicie las jornadas de revisión de las impugnaciones a la Ley de Seguridad Interior que han presentado organizaciones de la sociedad civil.
La inconsistencia en los planteamientos ha generado preocupación entre expertos y organismos especializados, sobre todo entre aquellos que abogan por estrategias de seguridad descentralizadas y por fortalecer las capacidades locales.
Parte de la preocupación por la falta de definición de lo que apenas y conocemos de la nueva estrategia, radica en que no quedan claros los cambios en el paradigma, algo que tanto se ofreció en campaña. Más bien pareciera que se privilegia la concentración federal de las medidas para contener la violencia, práctica que se ha seguido desde administraciones pasadas; las estrategias siguen diseñándose de arriba para atender un problema que también se construye desde abajo. Tampoco queda claro cómo se integró la voz de las víctimas y de quienes participaron en los llamados foros de paz. Quizás hay que esperar al miércoles para saberlo.
Entre los anticipos, y respecto a la prevención de la violencia, hace apenas unos días, AMLO anunció también su plan para dividir el país en 265 regiones con el objetivo de organizar las estrategias de seguridad, que aseguró se dedicarán en un 70 por ciento a “atender las causas que originan la violencia”. ¿Cuáles son esas causas de la violencia?, ¿cómo se determinaron?
El partido de Andrés Manuel inicia con el gran reto de trabajar en la construcción de paz por la que levantó amplias expectativas, no obstante, tendrá que apostarle no sólo a atender la violencia, sino también a entender la construcción de ésta. Para esto, requerirá del desarrollo de diagnósticos locales y del trabajo en conjunto con los actores para participan en cada lugar: organizaciones civiles, policías y sus mandos, empresarios, y ciudadanos en general.
El trabajo coordinado para generar acuerdos entre los actores en las ciudades y localidades, necesario para la construcción de paz, implica además de la implementación de políticas de prevención, la creación y diseño de esas medidas desde el consenso social.
Sí, nos encontramos expectantes y hacemos conjeturas... pero no se nos puede acusar de adelantarnos a los hechos, ya que a través de los medios nos han compartido pequeñas fichas del rompecabezas, un tanto para medir la reacción de ciertos grupos, un tanto para mantener la discusión en lo que se encuentra una ruta.

 

iliana_pr@hotmail.com
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