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La hora decisiva del PAN en Sinaloa. Rojo y el botín; Estrada y la decencia Observatorio

Alejandro Sicairos
11/07/2019 | 04:07 AM

alexsicairos@hotmail.com

 

Juan Carlos Estrada Vega se ha echado a cuestas el descomunal propósito de rescatar al Partido Acción Nacional del grupo que se enquistó en la dirigencia estatal y lo suprimió como trinchera social y contrapeso político, erigiéndolo en botín de unos cuantos que así, con un PAN reducido e inmoral, encuentran más fácil ofrecerlo al mejor postor a cambio de unos pesos, negocios o privilegios. Va contra una poderosa estructura cínica y tenebrosa, que ni siquiera la resistencia de panistas destacados ha podido desarmar.

El proceso interno para elegir al presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, que se realizará el 28 de julio a través de voto directo y secreto, definirá la resurrección electoral de este partido en Sinaloa o la participación simulada en la contienda del 4 de julio de 2021 en la cual se elegirá Gobernador, alcaldes y diputados locales. La moneda está en el aire: o cae el mismo sol de las componendas que incineró las auténticas convicciones en el albiazul, o bien el águila que emerge de las ruinas a rescatar aquello que hoy pareciera del todo perdido.

Estrada Vega representa la contraparte de la tribu perniciosa que posee el control del PAN en Sinaloa, encabezada por Sebastián Zamudio Guzmán, y de la cual es parte Adolfo Rojo Montoya, quien se registró para continuar con la labor de indigencia ética, programática y de principios que Acción Nacional inició en 2010 al apoyar la candidatura a Gobernador del priista Mario López Valdez, aquel que utilizó a estas siglas para el plan kótex (mánchese y tírese).

Rojo Montoya acumula dentro del panismo un expediente negro que sigue abierto, purulento. Siendo en 2015 el coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en la 61 Legislatura del Congreso del Estado, amparó a Lucero Sánchez López, conocida como la “Chapodiputada”, razón por la cual se vio envuelto en ese escándalo que derivó en que el Comité Ejecutivo Nacional ordenara un proceso legal para disolver al CDE del partido.

En 2016, estando en funciones como presidente interino del PAN en Sinaloa, resultó involucrado en la denuncia que el área jurídica nacional de estas siglas interpuso ante la Procuraduría General de Justicia del Estado, al detectar la afectación a las finanzas panistas por el cobro indebido de 250 mil pesos en cheques expedidos durante los periodos de varios ex dirigentes estatales.

También mientras dirigía el PAN estatal, otro panista que fue Alcalde de Mazatlán, Humberto Rice García, lo acusó de cobrarle 12 mil pesos a cada uno de los aspirantes a candidaturas para diputaciones y alcaldías, recurso que, argumentó Rojo, era para financiar la realización de encuestas.

En el vergonzoso recuento de 2016 destaca cómo Rojo Montoya logró que el PAN lanzara a Héctor Melesio Cuén Ojeda, dirigente del Partido Sinaloense, como candidato al Senado, en una alianza electoral que estuvo a punto de romperse a media campaña política debido a que el ex Rector de la UAS descubrió que la dirigencia panista jugaba en contra de su postulación.

De ese tamaño es el descrédito y el pillaje al que ha estado sujeto el PAN en Sinaloa y ni qué decir de las marrullerías legaloides y las celadas políticas puestas en marcha para no soltar el botín. Hoy mismo, a través de una maniobra para permitirles votar a los afines y cerrarle la participación a los contrarios, prosigue el proyecto de utilizar lo que queda del partido como ariete de las ambiciones de la misma camarilla.

Con Estrada Vega van los integrantes de la reserva moral del panismo sinaloense en apuesta a la carta que consideran limpia tanto en la trayectoria de 20 años en el PAN como en el desempeño de la función pública. Fue Alcalde de Choix y dos veces Diputado local sin que se le comprueben deshonestidades en el desempeño de esos cargos. Sostiene que urge reivindicar al partido del cual hoy no queda nada aparte de malas referencias. Ayer lo dijo el Diputado federal Carlos Castaños: “lo apoyamos porque es un hombre honesto”.

Para el PAN no hay mañana en Sinaloa. Lo que hay es la ardua jornada a realizar con tal de reposicionarlo con la fuerza que alguna vez tuvo al ser voz firme y creíble en la reconfiguración política nacional y estatal. Alejado de la sociedad y cercano a apetitos inconfesables, dentro de unos meses podría ir al basurero de la historia si es que el grupo que quiere rescatarlo fracasa ante el clan que insiste en aniquilarlo.

Hoy, en tanto, todas las certidumbres están rotas en el PAN de Sinaloa. Nadie cree en una organización que tiene hasta el cuello el lodo del pantano. Los militantes y simpatizantes se han ido para no ser cómplices del panicidio. Pueden volver o alejarse para siempre, según lo defina la elección interna del último domingo de julio.

Reverso
Se aferran a esas migas,
Del partido putrefacto;
Se sujetan como hormigas,
A un PAN muerto de facto.

Traición perdonada
La decisión tomada por la dirigencia nacional de Morena respecto a los diputados que le han sido desleales a su bancada en el Congreso de Sinaloa consiste en darles nuevas oportunidades para que refrenden el acatamiento a las reglas de la Cuarta Transformación. Eso sí, si traicionan otra vez, se quedarán sin la curul y sin posibilidades de volver a competir en posteriores elecciones por este partido. Les fue bien.

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