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La problemática de lo establecido Dueñez*Empresaria

Carlos A. Dumois
15/03/2019 | 04:05 AM
Las cosas son como son, no como nos gustaría que fueran.
Hablé sobre lo establecido al mencionar el tema de los partidos políticos y su inconveniencia. Pero la problemática de lo establecido es mucho más amplia. Podríamos decir que versa sobre todo lo referente a nuestro pensar y actuar. Siempre que pensamos o actuamos solemos hacerlo conforme a lo establecido, al margen de lo establecido o contra lo establecido.
Pero socialmente se considera que no hay un “al margen de lo establecido”, sino que si no se obra o piensa “conforme a lo establecido”, se hace “contra lo establecido”. Como si lo establecido exigiera diciendo: si no estás conmigo estás contra mí. Como lo dicen,  justamente Dios, e injustamente los dictadores. En lo que depende de nosotros, lo establecido puede convertirse en dictadura (es lo que sucede con los partidos políticos en nuestras actuales democracias).
En lo establecido hay diversos niveles. Lo establecido puede ser necesario, tanto en la teoría como en la realidad concreta. En lo teórico tenemos, por ejemplo, las tablas de sumar y multiplicar. En la realidad concreta tenemos, por ejemplo, Dios existe. Y tenemos también ejemplos como fui grosero ayer; lo cual hoy es ya algo establecido. Pude ayer no haber sido grosero. Pero si ayer lo fui, no puedo hoy dejar de haberlo sido ayer. Lo que fue no puede dejar de haber sido.
También tenemos normas morales, como no mentir. Esta norma es muy fácil de conocer, porque mentir va directamente contra el valor verdad. No mentir es algo establecido que tampoco puede cambiar. Podemos mentir, violando esta norma, pero no podemos violar la norma misma de no mentir. Hay otras normas morales necesarias, pero que son menos fáciles de conocer. Es aclaro, pues, que lo establecido puede ser necesario.
Otro nivel de lo establecido es lo que de hecho es así, porque Dios o la naturaleza lo hizo así, aunque pudiera ser de otra manera. Por ejemplo, la Tierra es redonda. Quizá en un futuro podamos modificarla. Hubo una época en que se pensó que la Tierra era plana, y entonces eso fue “lo establecido”, aunque sin fundamento, sino por ignorancia colectiva. Y así vemos que lo establecido puede ser algo falso, que por ignorancia colectiva se considera verdadero.
También puede ser que lo establecido de hecho, por Dios o por la naturaleza, pueda ser modificado por nosotros, como sucede con los alimentos transgénicos, sin que sepamos lo que podrán provocar en el futuro. En estos casos puede haber grupos o sociedades que tengan establecida una cosa, y otros que tengan establecida otra. En esto se ve con claridad que el saber y la ignorancia tienen gran importancia respecto a lo que se considera establecido, y por lo mismo en las relaciones sociales.
Finalmente tenemos lo establecido en lo que depende por completo de nosotros. El ejemplo típico es el del verde y el rojo en los semáforos, en lo que parece no haber ningún conflicto. Pero también lo establecido se presenta en lo referente a las relaciones sociales: poder (política), dinero o riquezas (empresas), y fama (medios de comunicación). Tan sólo pensemos en los sistemas políticos, económicos y sociales, como el capitalismo y el comunismo, y otros, y en las guerras que han ocasionado.
Ya los antiguos sabios griegos habían dicho que la fama, el poder y las riquezas son falsas causas de felicidad. También lo han dicho las principales religiones, pero los seres humanos no hemos escuchado; hemos seguido buscando nuestra felicidad en las falsas causas de la fama, el poder y las riquezas. Y tenemos las consecuencias frente a nuestros ojos.
Ante nuestra tendencia a pensar y actuar conforme a lo establecido, procuremos preferentemente pensar y actuar atendiendo sobre todo a lo establecido por Dios o la naturaleza, las leyes naturales y las auténticas normas morales. Y en lo propiamente humano procuramos amar a todos, respetando su dignidad y sus derechos. Y también escuchar y respetar los puntos de vista distintos a los nuestros, para con las aportaciones de todos poder construir una sociedad cada vez mejor. 
 
c_dumois@cedem.com.mx
http://www.cedem.com.mx
Carlos A. Dumois es Presidente y Socio Fundador de CEDEM.

 

* “Dueñez®” es una marca registrada por Carlos A. Dumois.
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