Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Suplementos
  • Novias
  • Gloss
  • Campo
  • Clave de Acceso
  • Tu Casa
  • Tu Salud
  • Tu Auto
  • Politicante
  • Mejor Educación

Que no haya más Norbertos Éthos

Rodolfo Díaz Fonseca
19/06/2019 | 04:04 AM

rfonseca@noroeste.com
@rodolfodiazf



Ayer hablamos de la posibilidad de eslabonar una cadena de amor para romper cualquier cadena de odio o rencor. Hoy, presentamos un ejemplo claro y actual: el testimonio de Norelia Hernández, madre de Norberto Ronquillo, el joven estudiante secuestrado y asesinado, encontrado sin vida el 10 de junio en Xochimilco, aun cuando se había pagado su rescate.

Norelia pidió no polarizar políticamente el asesinato. Señaló que lo importante es reflexionar qué estamos haciendo todos para sembrar valores y cambiar este mundo violento. Entrevistada por el semanario Desde la Fe, indicó que se debe orar por las personas que tienen el corazón duro y congelado.

“Pídanle mucho a Dios, pero no por mí, porque yo voy a estar bien. No por Norberto, porque él no puede estar mejor. Oren todos los días por todas esas personas que tienen lastimados sus corazones, que están trabajando de una manera que no debe de ser; por todas esas personas que, no sé por qué motivos, tienen su corazón destrozado o corrompido..., mañana puede ser mi otro hijo, puedes ser tú o tu hijo o el hijo de la procuradora. No queremos que eso pase, no queremos que haya otros ‘Norbertos’”.

Resaltó que no abriga ningún rencor hacia los secuestradores. “A ellos les mando mis bendiciones. Más que justicia, yo quiero que esto no vuelva a pasar. Yo no quiero ver a otra madre como ‘Norelia’. Que nadie en el mundo vuelva a pasar por este sufrimiento. Esto tiene que terminar aquí”.

Congruentemente, puntualizó: “Todos los días rezo el Padre Nuestro y levanto mis manos y digo, Señor, hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el Cielo. A veces rezamos el Padre Nuestro como tarabilla, pero es un compromiso”.

¿Perdono las ofensas? ¿Almaceno rencor y odio?

También de este autor..
16-07-2019
15-07-2019
12-07-2019

Oportunidades