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Sinaloa: legisladores en crisis ALDEA 21

Vladimir Ramírez
08/11/2019 | 04:14 AM

vraldapa@gmail.com
@vraldapa

 

Con la presentación pública de un documento, una parte de los diputados del grupo parlamentario de Morena en el Congreso de Sinaloa, se pronunció por la salida de Graciela Domínguez Nava, como su actual coordinadora parlamentaria y presidenta de la Junta de Coordinación Política en el Congreso del Estado. Dicho anuncio se basa en supuestas diferencias al interior del grupo parlamentario por lo que estos diputados signaron un escrito en el que destituyen a Graciela Domínguez y nombran a la diputada Cecilia Covarrubias, sin embargo, la polémica continúa por la forma y los medios con los que se pretende destituir a Domínguez Nava, por un grupo de 14 de 21 diputados de Morena, que de manera unilateral tomó esta decisión sin considerar al resto de sus compañeros de fracción.

Esta no es la primera vez que diputados de Morena se enfrentan y se acusan de deslealtad, antidemocracia y corrupción, ya en ocasiones anteriores habría diferencias en la aprobación del presupuesto 2019 para Gobierno del estado y sobre el consentimiento legal de los matrimonios del mismo sexo en Sinaloa, por mencionar dos ejemplos ventilados en los medios y redes por ser temas muy polémicos. Sin embargo, no todas la diferencias involucran problemas o intereses propiamente ciudadanos o públicos, el caso que nos ocupa adquiere matices diferentes, que habría que analizar con especial atención. Si bien en las democracias se busca la consecución de acuerdos y consensos, parte del ejercicio democrático estriba en lidiar con las diferencias, éstas son parte del ejercicio natural y cotidiano de la política en los parlamentos, en los que observar acaloradas discusiones sobre temas de interés público, es común y necesario.

La actual crisis por la que atraviesa el grupo parlamentario de Morena en Sinaloa debiera mantener el interés superior del bienestar de la sociedad, por la consolidación de la vida democrática en los órganos de representación, sobre todo cuando por primera vez en la historia del Estado de Sinaloa se ha estado desarrollando un incipiente pero significativo ejercicio de división de poderes locales.

De ahí la importancia de que quienes por azares del destino o de la política forman parte de la actual Legislatura, no circunscriban el ejercicio de la democracia en el sectario y reducido acuerdo de fracciones, que pareciera tener como finalidad única la obtención del poder por el poder. La representación democrática en los congresos va más allá de acuerdos entre diputados y grupos parlamentarios, debe prevalecer la noción de que en ellos recae la representación democrática del interés último de la justicia, sus decisiones como legisladores deben ser la voz con la que se expresa el sentir y la opinión de los representados, es decir de la sociedad sinaloense.

De los legisladores, se espera la capacidad de diálogo y acuerdo en función de una representación legitimada, frente a una esperada y antigua demanda social de mayor democracia, vigilancia y responsabilidad del legislativo estatal, no simplemente un ejercicio de acuerdo democrático como finalidad única entre los diputados de Morena, que deja entrever el asomo de intereses mezquinos. Los tiempos políticos que vivimos deben ser motivo para propiciar verdaderos cambios en el uso, práctica y entendimiento de la política. Ocupar el tiempo en enfrentamientos internos, motivados más por el ego y la ambición, los señala y ubica en un lugar para la historia.

Reconsiderar el desempeño de las y los diputados de la actual Legislatura cobra un valor único e histórico, su importancia reside en ser los iniciadores del desarrollo paulatino de nuestra democracia republicana, que persigue, desde sus orígenes, poner énfasis político en la ciudadanía, las instituciones públicas, las leyes y la división de poderes. Su importancia se expresa en la necesidad de que como sociedad supeditemos el ejercicio de la política y el poder legislativo al vínculo social y representativo de la libertad, al ejercicio y entendimiento de la virtud cívica como conciencia social necesaria en nuestros tiempos.

Hasta aquí mi opinión, los espero en este espacio el próximo martes.

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