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INCLUSIÓN SOCIAL EN LA DEMOCRACIA
A Ruth y Martín no los frena la discapacidad visual: serán funcionarios electorales en Mazatlán
Para los hermanos Ruth y Martín González Velarde, la discapacidad visual no es un impedimento para cumplir con su deber ciudadano, y serán funcionarios de casilla este próximo 1 de julio para defender el voto de los mexicanos
Sibely Cañedo
14/05/2018
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Foto: Juvencio Villanueva

Los dos salimos sorteados. Cuando los capacitadores llegaron se dieron cuenta de que teníamos una discapacidad...”. Martín les abrió la puerta ese día cálido del pasado mes de abril. Se encontraba junto a su hermana Ruth, quienes con gusto recibieron la noticia.

Personal del Instituto Nacional Electoral notificaba a los ciudadanos que habían resultado seleccionados para participar como funcionarios de la mesa directiva de casilla, en las elecciones más importantes de la historia de México.

La respuesta no ha sido siempre positiva. La mayoría declinó su participación. Los capacitadores electorales se enfrentaron a la apatía, al hartazgo hacia la política, a las excusas y a uno que otro portazo.

Martín es invidente. Perdió sus ojos por accidente hace casi veinte años. “Fue un balazo, yo era policía y dormía con la pistola bajo la almohada”, recuerda con la tranquilidad que da el tiempo.

Ruth es débil visual. Uno de sus ojos le funciona al 20 y el otro apenas al 15 por ciento. Puede percibir figuras y rostros, pero no leer. Esa condición la adquirió hace nueve años. Ningún médico ha podido decirle con certeza la causa, a pesar de haber recurrido a infinidad de especialistas y clínicas oftalmológicas en diferentes ciudades del país.

Puede ser que mientras dormía, en algún momento dejé de respirar y la falta de oxígeno hizo que se dañaran mis nervios ópticos”, relató.

Cuando los representantes del distrito 06 arribaron a su domicilio de la calle Belisario Domínguez, del Centro Histórico, no dudaron en responder: “Claro que sí”.

 

 

¿Qué les motiva a participar?

Ruth Ernestina González Velarde tiene 58 años de edad. No sólo es una persona independiente, sino que cuida a sus padres, quienes rebasan los 80 años de vida.

Al contrario de su hermano Martín, para ella no es la primera vez que formará parte de una casilla electoral. Antes de que le llegara el padecimiento de la vista, ya había estado en dos procesos como segunda secretaria y escrutadora, cargo que repetirá en los comicios del 1 de julio.

Ruth, quien estudió la carrera de contaduría pública, considera un error común el pensar que las personas con discapacidad no pueden tener una vida normal.

La discapacidad no es una enfermedad, no es que se te alteran las neuronas; es una condición de vida a la que todos estamos expuestos en un dado momento: a veces puede ser por accidente, a veces por enfermedad”, reflexiona.

También se pregunta cómo se van a resolver los problemas del país si la gente no se involucra en la vida pública.

Es más, apunta, muchos ni siquiera votan: “Nos quejamos de la corrupción, de la impunidad, de la violencia, pero tampoco queremos participar; si no participamos cómo se van a corregir los problemas, cómo vamos a pedirles cuentas a nuestros políticos”.

Martín, quien cuenta con 60 años de edad y en esta ocasión fungirá como secretario, respalda a su hermana: “Es una función que, uno como ciudadano... Si a uno lo invitan, ¿por qué no hacerla?, si tú puedes... Es lógico, es por el bien de todos”.

Y añade, mientras sonríe con ironía:

El no participar es un arma de dos filos, porque después la gente se queja, yo quería que ganara fulano, pero nunca fue a votar, de hecho a veces no sacan ni la credencial, pero después se andan quejando que fulano político es tal o cual”.

 

 

La inclusión social en la democracia

Érika Elena Rojas Osuna es capacitadora del INE y se considera afortunada de haberse topado con personas como Martín y Ruth.

Son excepcionales por su disposición, por su interés en participar, en realidad son ejemplo para muchos y tuve la suerte de haberlos encontrado”, expresa.

No sólo es una cuestión de buena voluntad. Martín y Ruth, como cualquier persona con discapacidad, tienen derechos políticos, consagrados en la Constitución bajo el principio de la igualdad y el derecho a la no discriminación.

El 7 de junio de 2017, el INE firmó el Protocolo para la Inclusión de las Personas con Discapacidad como funcionarios y funcionarias de Mesas Directivas de Casilla. Su implementación es obligatoria en todos los procesos federales, locales, concurrentes, ordinarios y extraordinarios.

Esto instruye al instituto electoral a buscar las estrategias para garantizar su participación en condiciones de equidad.

Rojas Osuna detalla que si estas personas necesitan asistencia, pueden llevar un familiar u otra persona que los apoye con determinadas tareas. De no contar con alguien, el INE les asignaría un capacitador que haría la función de sombra.

Ellos conservan siempre su nombramiento, de acuerdo al cargo que les haya sido asignado dentro de la mesa directiva”, expone la capacitadora.

Por ahora, Ruth y Martín han recibido las primeras capacitaciones y entrarán a la etapa de simulacros, donde se detectará si hay una necesidad especial para que ellos desempeñen su labor dentro de la mesa directiva.

 

 

Las elecciones más complejas de la historia

Ruth y Martín están conscientes de que estas elecciones son especiales. Nunca antes en nuestro país habían estado en juego tantos cargos de elección popular. Nunca tanto poder había estado en juego en un solo día.

Se trata de los primeros comicios concurrentes, en los que se disputarán 3 mil 406 cargos locales y federales, incluyendo 128 senadores, 500 diputados y Presidente de la República. Por lo tanto, se espera una mayor complejidad en la organización y entrega de los resultados.

Se requirió juntar un “ejército” de ciudadanos que cuenten y cuiden el voto de los mexicanos: 1 millón 400 mil funcionarios para la instalación de 156 mil casillas en todo el país. Y ya lo ha advertido el INE: de ellos depende la credibilidad de la elección.

Unos soldados de este “ejército” serán Ruth y Martín, quienes se alistan para sostener su encuentro con la democracia desde una de las casillas del Viejo Mazatlán, ubicada en la escuela primaria Agustina Ramírez. Están plenamente convencidos de que todos los ciudadanos deben votar y hacer valer sus derechos este 1 de julio.

 

 

PARA SABER:

¿Qué dice el Protocolo de la Inclusión?

Todas las personas gozan de iguales derechos y libertades. Las personas con discapacidad tienen los mismos derechos de ciudadanía y, en este sentido, el derecho y obligación de participar en la función electoral como integrante de mesa directiva de casilla.

Por su parte, el Instituto Nacional Electoral (INE) tiene la obligación de salvaguardar el ejercicio efectivo de los derechos políticos y de promover el cumplimiento de las obligaciones de todas y todos los ciudadanos”.

Revisa el protocolo completo:

 

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