Afecta susto el alma - Noroeste
Periódico Noroeste
27 de Mayo de 2018  •  Edición impresa Edición de hoy  •  34º
Buscar
null
>
Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Afecta susto el alma
El espantarse es considerado un padecimiento capaz de afectar, en diferente grado, las actividades cotidianas de las personas
01/01/2008 | 00:00 AM
Marcar como favorita
MÉXICO (NTX)._ Una persona que sufre un susto o espanto registra un ataque al estado general del cuerpo que incluso es capaz de postrarlo en cama, señaló la académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, Alicia Hamui Sutton.
En un comunicado explicó que en el medio popular de México y América Latina este fenómeno adopta un carácter particular, pues es considerado un padecimiento capaz de afectar, en diferente grado, las actividades cotidianas de las personas.
La variante del hecho, conocida en diversas partes del mundo como pérdida del alma, expuso, puede definirse como un impacto sicológico de intensidad variada a consecuencia de factores diversos como los de índole sobrenatural y los circunscritos a experiencias personales que emergen como eventualidades.
"Una persona que recibe un susto contrae la enfermedad conocida como tal, es decir, el padecimiento es designado con el mismo término aplicado a la vivencia traumática", indicó Hamui Sutton, de acuerdo con diversos autores.
Quienes lo experimentan, mencionó, empiezan a sentir debilidad, decaimiento y tienen tendencia a recibir el sol, lo cual se asocia a la creencia de que cuando se pierde el alma uno se queda frío y el cuerpo busca el equilibrio.
"Además, todo el tiempo se registra cansancio, tristeza y angustia; tienden a dormir muchas horas, están irritables, les cuesta trabajo caminar y en ocasiones tienen desvanecimientos", detalló.
Incluso llegan a manifestar temor a los sueños en donde se repiten estereotipos amenazadores, sufren ataques repentinos de locura, fiebres leves, diarreas, vómitos, dolores de cabeza o en el pecho; no obstante, indicó, no son síntomas específicos, sino poco claros, eso dificulta la atención de los médicos.
Cuando el paciente llega a consulta, el facultativo no tiene una sintomatología evidente y sólo le da vitaminas; sin embargo, ésta no es la cura.
Hoy en día quienes tratan este padecimiento son curanderos, no los galenos, quienes no alcanzan a darse cuenta de su complejidad sicosocial. De ahí la importancia de comprenderlo y tomar en cuenta no sólo el aspecto biológico, sino también el humano, apuntó.
Para solucionarlo, resaltó, el chamán hace un ritual en donde utiliza elementos prehispánicos y católicos e incluso algunos de la medicina alópata.


"Una persona que recibe un susto contrae la enfermedad conocida como tal (pérdida del alma), es decir, el padecimiento es designado con el mismo término aplicado a la vivencia traumática."
-.-
"Además, todo el tiempo se registra cansancio, tristeza y angustia; tienden a dormir muchas horas, están irritables, les cuesta trabajo caminar y en ocasiones tienen desvanecimientos."
Alicia Hamui Sutton
Académica de la Facultad de Medicina de la UNAM
    Sé un buen ciudadano
    Suscríbete al boletín Front News y recibe las noticias más importantes en tu correo todos los días.
    Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
    Notificaciones
    Entérate antes que nadie
    Recibe notificaciones en tu navegador
    Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
    Te puede interesar..