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Amigos de los Animales
Reflexión.
Rafael Cárdenas
01/01/2008 | 00:00 AM
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Buen día amigos lectores, ayer fue el último día del año... Me encantaría que reflexionáramos acerca de los que hicimos y de lo que pudimos haber hecho. Ojalá que dentro de todos sus propósitos y anhelos para este 2008, en sus pensamientos y en sus sentimientos haya un lugar para sus mascotas.
A continuación deseo compartir con ustedes, sobre todo con los menores, un hermoso texto original de Erns Wiechert (en traducción libre), a través del cual el escritor, de origen alemán, hace un especial reconocimiento a la importante participación de varias especies animales durante el máximo evento de la cristiandad.
Así pues, inspirado en una garza con la que compartió gran parte de su niñez, como si se tratara de un hermano, el autor escribió lo siguiente:
 
Mis humildes amigos, en esta época de reflexión quiero dirigirme a ustedes especialmente porque, mientras por todo el orbe los seres humanos celebramos alegremente el nacimiento del Señor, pocos tenemos presente que fueron precisamente ustedes, junto con los pastores, quienes le rindieron el primer homenaje esperanzado de todas las criaturas al Salvador del Mundo. Fue entre ustedes en un sencillo establo, donde nació Cristo. Los humanos no tuvieron lugar para acomodarlo, pero en cambio ustedes si, además de mansedumbre y humildad para recibir al hijo de Dios.
Sin embargo, los humanos los han olvidado y los han separado de la presencia de Dios relegándolos a la sombra, desde donde han aguardado pacientemente y desde hace siglos, su redención.
Solamente los santos, los niños y los puros de corazón les han abierto los brazos y los han recibido como hermanos del gran Reino del amor de Dios.
Por eso, mis humildes y buenos amigos, hoy quiero manifestarles todo mi agradecimiento. Quiero darles las gracias por todo el bien que recibimos de ustedes y pedirles perdón por todo el daño que les causamos.
Es más, quisiera ser un rey sólo por este día para reunirlos a mi alrededor y brindarles lo mejor que les pueda ofrecer porque me siento su deudor desde el primer día y para toda la eternidad.
Qué no daría por ser mago en esta noche! y llegar hasta sus moradas en el bosque y por debajo de la tierra para hablarles en su lengua y ofrecerles así la paz y el consuelo que anhelan, lo mismo que nosotros los humanos, quisiera asimismo, cubrir con velitas el más alto de los pinos del bosque para celebrar las fiestas con ustedes, mis amigos olvidados, para decirles que también nosotros los humanos en el fondo de nuestros corazones tenemos ansias de paz, y que llegará el día que cansados de odiarlos, de perseguirlos y de matarlos, despertemos de esa pesadilla para que nuestros ojos los empiecen a mirar con cariño y nuestras manos a tocar con ternura.
Cuando llegue ese día, compartiremos con ustedes no sólo el pan, no sólo la tierra, no sólo el dolor, sino también el cielo, aquel lugar con el que siempre soñamos y por lo cual siempre tengo presente una vieja leyenda, aquella del pie que llegó al cielo solo, sin el correspondiente cuerpo. Esperando en la fila de entrada, provocó mucha curiosidad y preguntas sobre su especial situación. La respuesta fue simple y sencilla. Ese miembro solitario había pertenecido a un hombre muy malo, verdaderamente malo y que por ello mismo no había podido entrar al cielo, pero que un día, con ese pie, le había acercado un balde con agua a un camello sediento...
Solo una súplica para ustedes, por favor no abandonen a sus mascotas, ámenlas, ellas nos dan amor incondicional a cambio de nada, denles abrigo, comida, cúidenlas y respétenlas.
En Amigos de los Animales, deseamos a ustedes UN FELIZ AÑO NUEVO y recuerden que nosotros damos voz a quienes no la tienen.
Recuerden que el corazón de un hombre se mide por el trato que da a los animales.
Teléfono del albergue 986 4235.
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