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Basureros clandestinos, la apestosa realidad que nadie quiere ver
En Sinaloa existen múltiples sitios donde la ciudadanía vierte sus desechos, lo cual conlleva distintas afectaciones al medio ambiente; para solucionarlo, no se requieren más leyes sino la aplicación de éstas y, sobre todo, un cambio profundo en la educación, asegura experto
Heriberto Giusti Angulo
10/03/2019
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Foto: Noroeste

Uno de los problemas ambientales que existen en Sinaloa, y que nadie quiere ver, es el de los basureros clandestinos. Y es que diversas zonas del estado cuentan con estos vertederos ilegales, y aunque el Gobierno lo sabe... no hace nada para remediarlo.

 De acuerdo con Roberto Fong Mendoza, presidente de la Comisión de Ecología del Parlamento Ciudadano de Sinaloa, este problema es de naturaleza integral debido a que tiene muchas aristas, muchas causas y muchas posibles soluciones.

 

“El problema de la basura es un problema integral, que tiene diferentes aristas. Una de las aristas es la generación de basura: cada uno de nosotros generamos aproximadamente un kilo de basura diaria. Entonces, si tenemos un millón de habitantes en Culiacán, generamos más de mil toneladas de basura, de las cuales 560, 600 se depositan acá en el relleno sanitario y como el 30, 40 por ciento se pierden en diferentes áreas”, señala.

 “Otra arista es que los camiones hoy están pasando con menos frecuencia en las colonias, en las casas. Y la gente pues también donde hay oportunidad la tira. Eso es una realidad. Entonces sí se necesita hacer mejor un estudio de rutas para recolectar la basura. En el estado casi no hay más que dos o tres municipios que tienen estudios de rutas”, indica.

 El también Delegado de la Academia Mexicana de Ciencias en el área de biología desde hace 30 años, y director fundador de la Escuela de Biología de la UAS, reflexiona sobre la dificultad monetaria y política que conlleva tener un buen manejo de las rutas recolectoras.

 “Imagínese nada más: si son mil toneladas a 250 pesos la tonelada de basura recolectada, pues son 250 mil pesos que se tienen que gastar diarios en la basura... nada más para recolectarla y depositarla y almacenarla en los rellenos sanitarios. No alcanza, pues. Entonces necesitamos la estrategia de reducir y producir menos basura, tratar de reciclar lo que se puede y, luego, pues también revalorar todo el sistema para ver en qué está bien”, reflexiona.

 “Pero como eso no se ve, no da votos, entonces como que no hay interés de parte de las autoridades y se tienen que buscar alternativas combinadas que sean eficientes: que haya empresas privadas que sean eficientes y empresas paraestatales que puedan colaborar en eso. Pero se necesita voluntad política para eso también”, expresa.

 

Los daños ambientales

 El especialista señala que el problema de los basurones clandestinos va más allá de la parte estética y del mal olor, pues también se afectan diversas partes del ecosistema.

 “El problema de los basurones clandestinos es que no hay control de los lixiviados. O sea, la basura tiene una especie de líquidos que se secretan por la materia orgánica que hay debido a todas las sustancias peligrosas que van dentro de la basura. Y ese lixiviado se va al cauce del arroyo, a los canales, a los drenes, y causan contaminación. Y además no se sabe qué nivel de peligrosidad tienen esos jugos de la basura”, señala.

 “Todos los basurones tienen ese problema; además, muchos rellenos sanitarios del Estado, que no son sanitarios, también tienen ese problema de lixiviados. Hay en Salvador Alvarado, acá en el área de Cosalá, llendo para Sanalona, también todos los basurones que están por la carretera que va a Tamazula”.

 

“Todos van a dar a los cauces de los arroyos, de las barrancas, al río, a las presas. Entonces es por eso que debe de tratar de evitarse y hacer conciencia en la gente para que no haya, para que no tiren la basura fuera de los rellenos sanitarios. Por eso les dicen rellenos, y con algo de sanidad, pero tenemos el problema de que pues la gente tira donde quiere la basura”, reflexiona.

 

Carretera de la presa Buelna, entre Mocorito y Guamúchil.

 

Y el premio es para...

 El basurón clandestino ubicado en las inmediaciones de El Diez, en Culiacán, posee un tamaño particularmente grande y está justo al lado de un cauce de agua; además, se encuentra a escasos metros de colonias habitadas.

 En la respuesta a una solicitud de información pública realizada por Noroeste, la Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología del Ayuntamiento reconoció que el 29 de noviembre de 2017 se hizo una inspección de este tiradero... pero, según asegura el documento de respuesta con folio 00225719, no se realizaron acciones para clausurarlo.

 “Se realizó una visita de supervisión sobre un problema de tiradero de basura que existe en el parque industrial Piggy Back, lo cual al momento de la visita se pudo observar cómo un camión de carga, así como también algunas camionetas, se encontraban descargando basura en estos predios. Se anexan fotografías del sitio...”

 

Dren en una colonia de Los Mochis.

Hay exceso de leyes, pero no hay educación

 Fong Mendoza opina que la solución a este problema no radica en generar más leyes de protección ambiental, sino en la aplicación de éstas y, sobre todo, en un profundo cambio en la educación de las nuevas generaciones.

 “Yo estoy en contra de que estén haciéndose leyes y leyes, si no se aplican. Si no se tienen programas preventivos de educación para toda la gente, para toda la sociedad, no van a funcionar. Y además hay un conflicto ahorita porque los grupos ecologistas (de Sinaloa) están pidiendo que se reforme la Ley Ambiental, que quitó la participación ciudadana en los diferentes niveles que tiene: en el Consejo Estatal para el Desarrollo Sustentable, en las Comisiones, etcétera”, critica.

 “Y además, si se legisla para aprobar una Ley de Residuos a nivel del Estado y sus reglamentos, vamos a seguir igual: no veo yo que vaya a mejorar esto. La Ley de Residuos Sólidos tiene años, la Ley de Vida Silvestre y todas las Leyes Generales de medio ambiente ahí están... y seguimos igual. No hay una política y no hay una voluntad que nos ayude a educar a la gente a que produzca menos basura, y que además las autoridades se apliquen, porque no se multa a nadie que tira la basura en cualquier calle”, reflexiona.

 El experto invita a la sociedad a que se haga menos dependiente de ciertos materiales que dañan profundamente al medio ambiente, como es el plástico.

 “Producimos basura por todo lo que nos venden. Hay ejemplos, muchísimos, de que tenemos empaques que no ocupamos, plástico que debe de prohibirse también de las áreas de las tiendas de conveniencia, que no debemos de usar. Es de más lo que están usando de plásticos. Entonces nosotros si no nos educamos, no sirve de nada”, expresa.

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