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El camionazo pudo haber sido una tragedia mayor en Culiacán
Testigos narran cómo vieron al camión de la ruta Canadas-Quintas estamparse contra un Huizaches-Centro, en la esquina de Constitución y Paliza. El accidente fue tan aparatoso que provocó pánico en redes sociales
Claudia Beltrán
08/06/2018 | 7:55 PM
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Foto: Noroeste

"Ayúdenlo, ayúdenlo, sáquenlo rápido, sálganse porque (el camión) se a va quemar", gritaba la gente que presenció el 'camionazo'.

Todo fue en un abrir y cerrar de ojos. Un trabajador comía en su negocio tacos de camarón cuando de la nada escuchó el rechinido de las llantas por un frenón y luego el estruendo de un fuerte impacto.

Sus ojos vieron cómo un camión de la ruta Cañadas-Quintas se estampó contra un Huizaches-Centro, en la esquina de Constitución y Paliza. El accidente fue aparatoso, entró en pánico.

CAMIONAZO EN CULIACÁN: hay 13 personas heridas

 

El trabajador, que estaba de frente, presenció todo: desde el impacto, hasta cuando el chofer del camión Cañadas-Quintas salió volando y luego cayó debajo de las llantas de la unidad Huizaches.

El señor aventó los tacos y el agua de jamaica. Salió de su negocio, tomó el celular, llamó al 911 y con voz temblorosa informó sobre el aparatoso accidente. Al operador de la línea le informó que dos camiones chocaron, que había gente herida.

Casi a punto del llanto, narra que el golpe fue grandísimo, que los camiones están derramando diesel, que uno de los choferes está herido porque salió disparado, que por favor manden rápidamente a los Bomberos y paramédicos de la Cruz Roja.

Cuando pasó el reporte al 911 su corazón palpitaba más rápidamente al ver que en una esquina había una docena de alumnos de la Escuela Federal Número 2. Algunas alumnas entraron en shock, empezaron a llorar.

Afortunadamente ninguno de los camiones se estamparon donde estaba ese grupo de alumnos de Secundaria.

"Esto pudo haber sido una tragedia, fue espantosísimo, pudieron haber muerto los niños", narró el trabajador.

Al ver que un camión expulsaba diesel, corriendo regresó a su negocio y sacó un extintor. Con el extintor en mano, estuvo en la disyuntiva: auxiliar a los pasajeros o evitar un incendio con el diesel derramado.

Al darse cuenta que los vecinos y transeúntes empezaron a auxiliar a los pasajeros, corriendo utilizó el extintor por donde salía diesel y después, acompañado de otros compañeros, empezó a sacar tierra de las banquetas y echarla en el pavimento.

Había miedo porque se iniciara un incendio mientras los pasajeros empezaban a salir. Unos salían por arriba, y otros, por abajo. Siempre auxiliados por gente solidaria.

La gente gritaba que ayudaran al chofer tirado en el suelo ensangrentado. A gritos pedían que lo sacaran de ahí. La misma petición era para los pasajeros que seguían dentro del camión. Ahí viene la ambulancia, le decían al chofer que externaba dolor.

"Esto fue espantoso, impresionante, presencié el frenón, el impacto, y vi cómo el chofer salió por la ventana; salí casi gritando".

El miedo se apoderó de él, al ver al chofer que salió expulsado del camión y aterrizó debajo de las llantas del camión impactad. Como el camión quedó recargado sobre un vehículo, tenía terror que la unidad regresara, cayera sobre él y lo aplastara.

Afortunadamente de forma rápida fue auxiliado por otra persona, alejándolo del peligro.

La gente de los alrededores reaccionó. Muchos salieron de sus casas y negocios. Unos ayudaban a los pajajeros heridos a recostarlos en las banquetas, mientras que otros, les ofrecían agua, hasta el teléfono si querían hacer una llamada algún familiar.

"Esto fue impresionante, había niños con sangre, me dio mucho miedo, tenía miedo el camión aplastara al conductor que estaba en el piso, él estaba cerca por donde se estaba tirando diesel", comentó el trabajador que presenció todo el accidente.

Alonso, el chofer del camión Huizaches, que circulaba de norte a sur, mencionó que hizo un alto, sin embargo, el camión de la ruta Cañadas-Quintas, que circulaba de poniente a oriente, venía muy a la orilla y no lo alcanzó a ver. Aseguró que venía muy rápido.

"Yo ya había cruzado, pero él me pegó a mí", se defendió el chofer.

Sin embargo, su representante legal dice lo contrario: si él hubiese hecho alto, esto no hubiese pasado.

"Ni para qué alegar, es un caso perdido, él debió haber hecho alto", manifestó el representante legal del conductor de la ruta Huizaches.

Afortunadamente, reiteró, no hubo muertos. Sólo lesionados y el seguro se encargará de todo.

Unos de los camiones golpeó un vehículo estacionado en un taller. En esa esquina, se expuso, desde que no hay un semáforo, a cada rato hay accidentes.

"He llamado más de 30 veces pidiendo pongan el semáforo, pero no hacen caso", externó una persona que asegura que si el semáforo estuviera, ese accidente, no se hubiera registrado.

Para arreglar ambos camiones, el Seguro tendrá que desembolsar arriba de 200 mil pesos, detalló el representante legal de la ruta Huizaches.

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