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CONCIERTO
Canta Roberto Jordán en Mazatlán
El cantante mochitense se presenta en el Festival Internacional Universitario de la Cultura en Ciudad Universitaria
Héctor Guardado
12/05/2018 | 10:48 AM
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Foto: Andrés García

MAZATLÁN._ Cientos de mujeres, algunos hombres jóvenes maduros y unos pocos pubertos se congregaron en la explanada del estacionamiento de la UAS. Su afán, subirse a la “máquina del tiempo” y volver por hora y media a sentir las emociones de los 16 años. Lo consiguieron.

Roberto Jordán con su voz y su música los transportó 50 años atrás, cuando eran niños o adolescentes y, de nuevo, por el arte de la música, volvieron a ser jóvenes.

La tarde cayó sobre Ciudad Universitaria, el sopor del calor se fue y la brisa del malecón cercano empezó a acariciar al público aliviado. El concierto formó parte del programa general del Festival Internacional Universitario de la Cultura, que este año llega a su edición número 23.

Roberto Jordán ofreció un concierto en la explanada de Ciudad Universitaria.

El artista y sus músicos llegaron a las 20:00 horas, desde que se desmontó de la camioneta que lo transportaba, Roberto Jordán recibió el cariño de sus fans, le aplaudieron, lo piropearon y el mochitense contestó con un efusivo saludo.

A sus 75 años, Roberto Jordán se ve lleno de energía, jovial y sus movimientos delatan que se mantiene en forma, brinca y baila sin que las huellas del tiempo hagan mella en su forma de accionar frente al público.

El cantante mochitense luce jovial y lleno de energía a sus 75 años.

Acostumbrado a los micrófonos, entabló desde el primer momento un acercamiento con el público. Roberto Jordán fue locutor de la estación de radio de su familia en Culiacán a finales de los años 50, principios de los 60, convirtiéndose en el más popular de los conductores de la década de los 60; ahí se echaba sus palomazos y bajo el estímulo de sus admiradoras culiacanenses se lanzó a la Ciudad de México a principios de los 60. En tres años tenía colocado uno de su grandes éxitos “Amor de estudiante”.

Los que fueron niños, adolescentes, pubertos en la supersónica década de los 60 lo recuerdan, en la radio sus canciones sonaban todo el día, Roberto Jordán colocó alrededor de 20 canciones en los primeros lugares de popularidad.

El público, compuesto en su mayoría por adultos, disfrutó la presentación de Roberto Jordán, quien lo llevó a recordar su juventud.

Los últimos años de esa década fue cuando llegó a su clímax, la disquera le dio dos temas de Juan Gabriel a principios de los 70, cuando el cantautor comenzaba en el RCA Victor’s, y en la voz de Roberto Jordán se hicieron éxitos: “No se ha dado cuenta” y “Tu serás mi Navidad”, después de eso su presencia fue disminuyendo.

¡Amor de estudiante!

Desde que Roberto Jordán fue visto bajar del trasporte que lo llevó a la UAS, sus admiradoras le gritaron “Amor de estudiante”, la más evocadora de sus canciones. El cantante contrató para esta tocada a un equipo de músicos de primer nivel, un bajo y el bateristas que hicieron que la música sonara mejor que en sus discos, en total seis músicos y dos guapísimas chicas del coro, que además de bellas tenían buenas voces.

El concierto arrancó con una no tan conocida “Rock café”, con inteligencia el artista fue calentando los motores del recuerdo de la concurrencia, siguió una más conocida “1, 2, 3 detente”, y le bajó a la energía con “Quiero querer”, “Estos ojos”.

Cuando la gente se acomodaba en sus asientos, preparaba los abanicos de manos para ondearlos en el aire y todo parecía que correría sin saltos emotivos. Jordán dejó sonar el primer acorde de “Rosa marchita”, uno de sus grandes éxitos; las mujeres reaccionaron y sus labios empezaron a balbucear la letra de la canción, él ya les tenía en su mano, la “máquina del tiempo” empezó a andar.

Dejó que la época de rock hiciera atmósfera y con la excusa de que el bajista se parece a Manolo Muñoz interpretó “Speedy González”, para pasar a “Presumida”, recordó su profunda admiración por Elvis Presley, a quien programaba en la radio.

Para ese momento más de 100 mujeres bailaban en el pasillo improvisado entre las sillas, los gritos no se hicieron esperar, ahora exigían “Amor de estudiante”, y la magia se hizo; en el rostro de hombres y mujeres se reflejó una regresión, una sonrisa provocada por algo que vivían, en ese momento cuando todos entonaban “Vendrán otros veranos, vendrán otros amores” en sus ojos se veía de nuevo la juventud recuperada, brillaban en el recuerdo de lo que sintieron hace 45 años y en ese momento volvían a sentir vívidamente, ese poder tienen los sonidos.

El cantante recordó que alguna vez, recientemente, lo compararon con el líder de los Rolling Stones, por su permanencia en los escenarios y cantó una de sus canciones y siguió con “Palabras”, que fue coreada por los asistentes .

“Si no te hubiera conocido”, “Ven a darme amor” y con “No se ha dado cuenta” volvió a encender las turbinas para lanzarse al vuelo del recuerdo, “Hazme una señal” surtió efecto y tuvo que volver a cantar “Amor de estudiante” antes de despedirse del escenario.

 

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