Chuyito, de 7 años, luchó contra el cáncer hasta el último minuto
Durante un año, Jesús Zúñiga Andrade sacó una fuerza extraordinaria para pelear contra el mal que le arrebató la vida
Verenice Peraza  -  11 Septiembre 2018 | 09:13:00

En agosto de 2017 inició el que sería el tormento de su vida.

Su inocencia le impidió magnificar la realidad su problema de salud.

Jesús Zúñiga Andrade, de 7 años, sabía que tenía cáncer, pero no que éste acabaría con su vida a tan corta edad.

Su últimas palabras fueron: "¡Abrázame, mamá!".

Aún en su lecho de muerte, en su humilde hogar ubicado en el Fraccionamiento Santa Teresa, él no dejaba de sonreír.

"Al final sufrió mucho mi niño, tres días de agonía, lloraba, se quejaba, temía, tenía miedo a no sé qué, yo le hablaba de Dios, el último día ya no abría los ojos, pero estaba consciente, porque oía todo", expresó Beatriz, madre de Chuyito.

Los lectores de este diario vivieron de cerca el sufrimiento de Chuyito, mismo que inició con la amputación de su pierna derecha.

"Perder su piernita fue lo peor para mi Chuyito, cuando despertó y no tenía la piernita, imagínese, se quiso volver loco, cómo le iba a hacer para caminar, estuvo en depresión, no quería que lo viera nadie, se tapaba, despertaba en la noche buscando la pierna y no la tenía", narró con dolor la mujer.

Poco a poco fueron llegando donativos que hicieron la vida de este pequeño más llevadera.

Los lectores le llevaron desde un colchón para que durmiera más cómodamente hasta un abanico, un X-Box, carritos y toda clase de detalles que le daban una felicidad momentánea, a lado de sus seis hermanos.

"Chuyito nos compraba sabritas porque él no podía comer por su enfermedad, pero le dábamos una, y también galletas", recordó uno de sus hermanitos.

Después de que le fuera cortada su pierna, pues el tumor canceroso estaba en su rodilla, inició el proceso de quimioterapia en el Hospital Pediátrico de Sinaloa, en Culiacán.

Soportó 15 quimios y luego el cáncer invadió el 80 por ciento de su cuerpo. En ese momento lo declararon en fase terminal.

El cáncer que invadió a Chuyito fue fulminante.

No le permitió ir a la escuela y tampoco correr o jugar futbol, eso le provocaba una profunda tristeza en su ser.

Ayer, el menor fue sepultado.