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Diabetes, la cadena del mal
El número de amputaciones en México ascendió a 5.5 por ciento entre los diabéticos
Sinembargo.MX
15/09/2018 | 3:39 PM
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Foto: Sinembargo.MX

Hermosillo (SinEmbargo/El Poder del Consumidor).– “Las amputaciones son muy difíciles y duelen mucho, es un dolor inmenso que te agarra, tan inmenso que tú pides a gritos que te corten la pierna”, cuenta Jesús Carreón, de 65 años, diagnosticado con hipertensión y diabetes mellitus tipo 2 hace 18 años.

Hoy, el hombre de origen yaqui está postrado a una silla de ruedas: perdió sus dos miembros inferiores a consecuencia de la diabetes y se vio obligado a dejar de trabajar en albañilería y jardinería.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la neuropatía de los pies combinada con la reducción del flujo sanguíneo es una de las consecuencias más frecuentes de la diabetes e incrementan el riesgo de úlceras de los pies, infección y, en última instancia, amputación.

El pie diabético se presenta en el 15 y hasta el 25 por ciento de los pacientes con diabetes mellitus, o sea, seis personas con la enfermedad presentan una úlcera a lo largo de su vida y primordialmente surge por el inadecuado control glucémico, indica un estudio publicado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en 2016.

Jesús acepta que tras recibir el diagnóstico conservó sus hábitos alimenticios poco saludables: “Yo seguía comiendo normal, las cosas que me hacían daño”, recuerda. Sin embargo, actualmente come alimentos frescos y se hidrata con agua natural.

Jesús Carreón perdió sus dos miembros inferiores a consecuencia de la diabetes y se vio obligado a dejar de trabajar. Foto: César Rincón Jiménez, Cacto Producciones.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2016, más del 40 por ciento de adultos mexicanos consume botanas, dulces y postres; además, el 83 por ciento toma regularmente bebidas azucaradas no lácteas.

El número de amputaciones en México ascendió a 5.5 por ciento entre los diabéticos, según la misma Encuesta, en comparación con los datos arrojados en 2012.

Como 2.7 millones de personas con diabetes, Jesús se atiende en una de las Unidades de Medicina Familiar del IMSS, en donde recibe tratamiento con base en insulina. Sube a su automóvil de los años 90 y maneja con ayuda de un bastón hasta llegar a su clínica familiar donde, afirma, la atención es deficiente. La segunda amputación, por ejemplo, pudo evitarse, dice el sonorense.

Él obtiene una pensión de 2 mil 600 pesos mensuales que apenas alcanza para pagar servicios de luz, agua y teléfono en su casa. Enriqueta Salazar, su esposa, es cocinera en una casa particular para poder sostener la suya, cada día trabaja medio tiempo y el resto del día cuida de Jesús, quien recomienda a los mexicanos “que se cuiden y que coman comida natural a base de frutas, verduras, lo que puedan comer natural. Que no coman chatarra como comía yo, yo por eso me hice así”.

Hace un año y 10 meses, el Gobierno mexicano decretó alerta epidemiológica por obesidad, sobrepeso y diabetes mellitus tipo 2. El exceso de peso está sumamente relacionado con esta última, sin embargo, es factor de riesgo para desencadenar también otros padecimientos crónicos.

Ésa es la razón por la que expertas en salud y nutrición, consultadas por SinEmbargo, urgen al Estado mexicano a poner en marcha acciones efectivas en prevención y tratamiento para reducir el riesgo de presentar enfermedades y complicaciones como varios tipos de cáncer, padecimientos cardiovasculares, del hígado y la vesícula; hipertensión, dislipidemias, accidente cerebrovascular, artrosis, problemas respiratorios, apnea del sueño, entre otras.

Fiorella Espinosa de Cándido, investigadora en la organización El Poder del Consumidor (EPC), dijo al respecto que “el sobrepeso y la obesidad son antesala de muchas otras enfermedades y por ello es importante atender en cuanto se identifica que hay un peso mayor al ideal. La prevención juega un papel muy importante: desde la organización hemos insistido mucho en este punto, para no llegar al desarrollo de la enfermedad o peor, a las complicaciones”.

“Tenemos que lograr que el acceso a una vida saludable sea posible en todos los rincones de nuestro país […] La obesidad produce múltiples complicaciones, por eso debe abordarse como un problema mucho más amplio y tiene que cobrar gran importancia en la agenda pública”, agregó Ana Larrañaga Flota, de Salud Crítica.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diabetes es una enfermedad crónica que se presenta cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la que produce. La diabetes tipo 2 surge usualmente cuando existe exceso de peso corporal y nula actividad física.

Antes, la diabetes tipo 2 era cosa de adultos; sin embargo, los hábitos alimenticios poco saludables y el sedentarismo han ocasionado que en la actualidad también sea un problema entre la infancia.

La diabetes puede llegar a provocar consecuencias graves en la salud de los pacientes, entre ellas, daños al corazón, vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.

Las personas con esta enfermedad tienen un riesgo 2 a 3 veces mayor de sufrir infarto de miocardio y accidente cerebrovascular; también son más susceptibles de presentar insuficiencia renal; además la combinación de neuropatía de los pies y la reducción del flujo sanguíneo aumentan las posibilidades de padecer úlceras e infecciones que pueden derivar en amputación y la retinopatía diabética es capaz de producirles ceguera.

En este sentido, destacan especialistas, la diabetes no es el único eslabón, la cadena de enfermedades es mucho más larga: distintos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, padecimientos del hígado y la vesícula, hipertensión, dislipidemia, accidente cerebrovascular, artrosis, problemas respiratorios, apnea del sueño y hasta depresión pueden ser afecciones que terminen por aparecer, impulsadas por el exceso de peso.

- Cáncer: de acuerdo datos del Instituto Nacional de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, el peso excesivo es factor de riesgo para distintos tipos de cáncer como son: de vesícula biliar, de endometrio, esófago, hígado, páncreas, riñón, ovario, tiroides, colorrectal, meningioma (tumor cerebral), mieloma múltiple (de la médula ósea) y mama. Este último se convirtió en 2006 en la primera causa de muerte por cáncer en mujeres: cada 2 horas cobra una vida en el país.

- Enfermedades cardiovasculares y accidentes vasculares cerebrales: según la OMS son causados principalmente por una dieta poco saludable, inactividad física, además del consumo de tabaco y alcohol. El volumen corporal funge como “sobrecarga de trabajo para el corazón”, pues demanda un esfuerzo mayor para realizar cualquier movimiento, además existe presión física que oprime vasos, venas y arterias, afirma el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

- Hígado graso no alcohólico: es causado por el exceso de grasa en las células del hígado.

- Problemas en la vesícula: entre los factores de riesgo para desarrollar colecistitis –inflamación de la vesícula biliar ocasionada principalmente por cálculos- y colelitiasis –presencia de cálculos en la vesícula biliar– se encuentran, entre muchos otros, la obesidad, diabetes y dislipidemias.

- Hipertensión: surge cuando la presión arterial aumenta. Con ella, el riesgo de un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular incrementa. Uno de cada tres adultos mexicanos padece esta enfermedad crónica degenerativa cardiovascular que provoca más de 50 mil muertes al año, según el IMSS.

- Dislipidemias: la Fundación Mexicana de la Diabetes las define como el conjunto de afecciones que tienen en común la concentración normal de grasa en la sangre. Estas, además, son factores de riesgo para desencadenar enfermedades cardiovasculares.

- Artrosis: es una enfermedad caracterizada por la rotura del cartílago, cambios óseos en las articulaciones, deterioro de los tendones y ligamentos y distintos grados de inflamación en el revestimiento articular, de acuerdo con el Colegio Americano de Reumatología.

- Apnea del sueño: es el conjunto de pausas en la respiración de por lo menos 10 segundos durante el sueño, según la Clínica de Trastornos del Sueño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

- Depresión: la obesidad se hace acompañar frecuentemente de la depresión y una puede ocasionar e influir sobre la otra, señala la Asociación Psicológica Americana (APA, por sus siglas en inglés).

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