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Columna
EDUCACIÓN EN LA FAMILIA: Quién va a la iglesia en Semana Santa
Yolanda Waldegg de Orrantia invita a reflexionar con temas de actualidad
Yolanda Waldegg de Orrantia
04/04/2019 | 05:00 AM
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Foto: Noroeste

Estamos en vísperas de Semana Santa, siempre procuro que mis temas sirvan a todos tengan o no fe, pero esta vez, me perdonarán si no soy del gusto de todos.

Es muy común ver que esta semana sea tomada como una oportunidad de descansar, de salir a la playa y divertirse…y aunque sigue habiendo mucha gente en la iglesia, en estos días tan importantes para la religión católica, los más importantes del año, cada vez son menos o son los mismos, y no es que esté mal que se descanse, muchos van a la playa y luego al templo.

La realidad es que a muchas personas les tiene sin cuidado la relevancia de la Semana Santa en la Iglesia católica. ¿Por qué no les importa? ¿Por qué se ha perdido (o nunca se ha comprendido) la importancia de esta semana?

Porque esta semana es reflejo de nuestra fe; hemos perdido el interés o nunca lo adquirimos) por conocer y vivir nuestra fe. Vivirla como tradición y no como devoción, problemas serios al transmitirla a los hijos, prejuicios sobre la Iglesia, pueden ser algunas de las causas.

Vivirla como tradición y no como devoción es un problema serio de la actualidad, se es católico todos los días y a todas horas, no solamente cuando se va a misa o en los oficios de Semana Santa. El testimonio de los cristianos se debe reflejar en todos los aspectos de la vida, no es un sombrero que te pongas para una ocasión, ser sal y luz, en donde vamos es la misión de todo católico.

Supongo que la gran mayoría de los católicos tienen por lo menos la Primera comunión, lo que significa que al menos tuvieron esa etapa de formación en la fe, pero en muchísimos, a eso se reduce su conocimiento de la doctrina, en cuarto o quinto de primaria como quien dice.

El problema es que crecemos y subimos de grado en la escuela, después de aprender a juntar las letras y contar, pasamos a cosas más profundas como entender lo que leemos y aritmética, y con cada grado que cursamos en la escuela, hasta lo que se llegue se va profundizando en el conocimiento, pero en la fe ahí se detuvo en muchísimos casos, además de que la catequesis con todo y que hay en internet preciosos videos para los niños y no tan niños, las catequistas, en muchos casos, lo hacen al método de hace 50 años.

No quiere decir que la Iglesia deba adaptarse a los caprichos de las generaciones modernas, sino que hay que ser más estratégicos, si el Papa nos está urgiendo a utilizar los medios electrónicos, hay que obedecerle, ya que lo que se juega es la salvación de las almas, el joven moderno necesita un encuentro real con Cristo en su vida y lo notamos cada vez que el Papa los convoca.

Nadie ama lo que no conoce y padres e hijos necesitan interesarse en conocer la fe que dicen profesar, para poder vivirla y defenderla y no irse con cualquier viento, que en estos tiempos no son cualquier viento, la Iglesia, la familia y la persona en su dignidad, están siendo blanco de todo tipo de ataques muy fuertes, entre mitos, fantasías, mentiras, y verdades desagradables, y sin saber defender, aclarar, explicar, muchos optan por salirse pensando que tienen razón los que atacan.

Es responsabilidad nuestra como católicos, dar testimonios de nuestra fe y ser más eficaces y eficientes al transmitirla y defenderla, hoy en día ya no se puede alegar “es que no lo sabía” “nadie me lo dijo” porque hasta en las islas desiertas y las montañas más apartadas hay internet, el problema es no buscar, existe la ignorancia culpable, de la que se nos pedirán cuentas.

Si hay algo bonito, esperanzador, levantador de ánimo y dador de paz y alegría: es la doctrina Católica, tenemos psicólogo gratuito, dirección espiritual, lavado de mugre que pesa mucho, saber que alguien, no cualquiera, te ama con locura y te perdona tus malas leche, con que se lo pidas; que tienes un Padre y una Madre velando por ti, un custodio que te protege y guía, que más se necesita.

La iglesia no es un museo de santos, sino un hospital de pecadores, que hay cosas feas en la Iglesia, pues sí, qué se le va a hacer, está formada por personas con todos sus defectos y capaces de todos los horrores y errores, pero quien está de buena fe está luchando por quitar los más posibles para cuando nos llamen y pidan cuentas, a lo que voy “dejo la religión porque está llena de pederastas”, momento los hay en todas las profesiones y ocupaciones y no están llenas, ni dejas de ir al doctor porque hay doctores que lo hacen; en un universo de millones de sacerdotes, mil no es estar lleno, la Iglesia es Santa por su fundador, no por sus seguidores.

Recordar en esta Semana Santa que Cristo murió porque nos ama, por nuestra redención. Entonces vamos, pero no por tradición, sino participando activamente, escuchando la belleza de las oraciones y toda la liturgia.

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