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EL OCTAVO DÍA: Simpatía con el diablo (Recordando a los Stones)
Cuando iba en la secundaria, Juan José Rodríguez supo que ya era un Rolling Stones: no un ladrillo más en la pared, sino en la idea de que las piedras rodando se encuentran
Juan José Rodríguez
10/02/2020
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¿Vas a ir al tributo de los Beatles? No, gracias. ¿No te gustan? Siempre me parecieron muy fresas, perdón, yo siempre he sido un Rolling Stone.

¿Cómo, en qué año naciste? Eso no importa, no es requisito nacer en una década específica para serlo: yo tenía 12 años y los Rolling Stones seguían haciendo cimbrar las bocinas de las grabadoras de doble cassette y alguna que otra aparición en video en el Canal 5...

Eran mis contemporáneos... como lo son ahorita para un niño de 8 años cuyo padre le aseste “Jack El Saltarín” mientras lo lleve a la escuela.

Los Beatles ya no existían en 1982. Si acaso las rolitas pop de McCartney como “Band on the run” en Stereo 99 FM... o el raro disco de Lennon y Yoko, donde en una melodía ella lanzaba aullidos diciendo “Kiss my love”, aunque también ahí estuvo la emblemática “Woman”.

Algunos amigos que eran adolescentes en los 60 con los Rolling hoy ya son todos unos señores amodorrados a sus 70. Lo siento, ya no cantan “Satisfaction” igual.

Pero a otros de mis amigos en activo les criticaban o prohibían oír a los Rollings en esa época. Una sola canción se llama “Simpatía con el diablo”, imagínense.

Mi amigo Humberto Trujillo me contó que él vivió ese estigma. Y en ese Mazatlán que se acababa en el Hotel De Cima y cuya única cancha de basquetbol estaba en el Palacio Municipal, había un solo mariguano oficial, un personaje que tocaba la guitarra en un hotel y me reservo el nombre porque aún anda por ahí.

Vuelco a mis 80, “Start me up” fue un éxito que la radio ponía junto a Olivia Newton John con “Physical” o la onda country con Kenny Rogers.

Grato momento de ser contemporáneo de todos los loquitos que son como tú.

Yo iba a la secundaria con esta melodía y sabía que ya era un Rolling Stones: no un ladrillo más en la pared, sino en la idea de que las piedras rodando se encuentran.

Hoy confirmo que seguimos rodando. Acabo de volver a ver ese video de Mick Jagger a sus 76 años dando piruetas antes de un concierto, calentando el escenario mientras se hace la prueba de sonido.

Al rato cantó “Start me up.” Hay días en la que esta es para mí la primera canción de la mañana.

Y recuerdo a un amigo ex-hipi que corrió de su casa a su hijo cuando supo que andaba de roquero. Le dijo que tenía que ser grande, no perder el tiempo paseándose con la guitarra por el Bora Bora y Olas Altas. “¡Vete de esta casa y no vuelvas hasta que seas Mick Jagger”.

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