Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Mazatlán
El Octavo Día: El cine como espejo y enigma
Dicen, que es para bien y mal reflejo de la vida. Sí: entre la contradicción, la realidad, el sueño y la apariencia. Como todo en esta vida
Juan José Rodríguez
18/11/2019
Marcar como favorita

En los años 50, cuando no había internet y tanta información privilegiada, la gente se comportaba de manera parecida a los personajes de aquel cine mexicano.

Ya no sabemos si tanto drama o melodrama eran un reflejo vivo de la realidad social o si la gente copiaba sus propios comportamientos de la pantalla de plata.

Recordemos que en ese cine no había nada que no fuese ejemplo o prolongación de las buenas costumbres.

Una biógrafa de Joan Crawford -su vengativa hija adoptiva- afirma que muchos actores de los inicios de Hollywood terminaban copiando los modales de sus personajes y exigían a su servidumbre el mismo protocolo de otras películas.

Lo que sí es seguro es que la gente del campo mexicano, para nada vivía ninguna comedia ranchera como las de Pedro Infante o Miguel Aceves Mejía.

Aproveché el puente actual para ver cine en televisión, en otras plataformas y donde debe de ser, en el cine, y sin querer ser sociólogo, vi cómo el Séptimo Arte sigue siendo un espejo desleído de sus tiempos.

Volví a ver Il Gatopardo, de Luchino Visconti, en canal TV UNAM y confieso que me asustó el diálogo de sobremesa en la gran cena, donde Alain Deloin, vestido de oficial garibaldiano, trata de divertir a Claudia Cardinale, contando cuando una tropa enardecida a su mando llega a un convento y, al ver que son puras monjas ancianas y ninguna novicia, mejor se retiran a seguir matando monárquicos.

Claudia Cardinale le dice que le hubiera gustado haber estado ahí y el garboso aristócrata responde que, en ese caso, no hubieran dejado él y su tropa el convento.

Entonces ella suelta una larga carcajada chillante y el Príncipe Salina (Burt Lancaster) se pone de pie para indicar que la cena ha terminado. Lo hace porque la carcajada de la dama es impropia, no porque desapruebe la bravata del oficial Tancredi... no es inmoral hablar de posibles violaciones en la sobremesa, solo reírse a gritos.

Después, llevado por el cuántico azar, vuelvo a ver Saint Elmo’s fire o El primer año del resto de nuestras vidas, película que marcó los años 80 y fue plataforma de despegue de Demi Moore, Rob Lowe, Ally Sheddy, Emilio Estévez y muchos otros, además de crear un nuevo género: las películas de solteros recién graduados, sin prisa para casarse, pero que tampoco saben cómo vivir fuera de la universidad.

Conclusión, no percibí que la historia fuese vieja, sino que sentí que había visto tres episodios consecutivos de Friends. (Un solo episodio de esos sitcom gringos tiene más producción y billete que seis películas mexicanas actuales).

Luego soporté un rato la delirante y absurda Invasión al mundo. ¿Por que los anglosajones, últimamente, en sus películas ponen a los extraterrestres como monstruos gelatinosos o de plano como insectos?

Según los psicólogos, eso viene de miedos sexuales adquiridos en la infancia. ¿Tan grande es el drama de una cultura puritana, donde cumplir las reglas es el más grande valor y todo extraño enemigo del espacio o fronteras son motivo de asco?

Cierro con la única película que no solo me remite con justeza a la etapa en que está ubicada la trama, sino a la época actual: Polvo, dirigida por José María Yazpik, donde vemos cómo el dinero cambia a la gente y la riqueza fácil transmuta en monstruos. Está en cartelera aquí en Mazatlán.

El cine, dicen, que es para bien y mal reflejo de la vida. Sí: entre la contradicción, la realidad, el sueño y la apariencia. Como todo en esta vida.

Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Comentarios
Elevemos la conversación
Noroeste cree en la conversación abierta y responsable. Por eso este espacio es exclusivo para suscriptores y usuarios registrados. Opina con respeto.
El resto del contenido es exclusivo para usuarios registrados de Noroeste
Acceso   Registro
Utiliza tu red social favorita
   
Mediante correo y una contraseña
Recomendamos para ti

Oportunidades