Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Mazatlán
El Octavo Día: Imagen de Emiliano Zapata
En su columna el escritor habla sobre la Revolución
Juan José Rodríguez
15/04/2019
Marcar como favorita
Foto: Noroeste

“¿Dónde estaban ustedes el día de la muerte de Zapata? ¿No los veo subiendo sus fotos del día de su ejecución”.

La semana pasada, alguien puso este chiste en la redes sociales. No, yo no estaba ahí, pero a 100 años de ese suceso, me invade cierto estremecimiento inexplicable, sobre todo al ver las imágenes del espartano funeral del Caudillo del Sur, que filmó Salvador Toscano, a quien debemos muchas vistas de la Revolución y hasta 20 segundos del Carnaval de Mazatlán de 1905.

Esta película fue conservada por su hija, Carmen Toscano, quien inició la restauración en 1942, utilizando fragmentos de estas escenas en la película Memorias de un mexicano.

El filme, incluso, fue reseñado con admiración por el gran Gui-llermo Cabrera Infante. Destaca en su reseña que los documentales se han mejorado a que gracias con una técnica moderna, se eliminó la sensación de “saltitos” que tenía el cine primitivo.

El material fílmico de Salvador Toscano sobre el funeral no se vio en su momento. Aguardó 80 años.

Fue exhibido en 1999 en Madrid, España, por el joven cineasta argentino-mexicano, Luciano Larobina, el cual fue restaurado por él y técnicos de la Filmoteca de la UNAM, en donde se muestran escenas, hasta en ese entonces inéditas, de este funeral.

Después de la emboscada en Chinameca, Carranza ordenó a su colaborador, Salvador Toscano, que se trasladara a Cuautla, Morelos, para filmar dichos funerales, pues tenía que estar seguro sobre la muerte de su acérrimo enemigo.

Había muchos rumores por todas partes, pero en sentido contrario. También era necesario difundir esa muerte porque se decía que “no era él” y se dice que hubo órdenes de no dispararle a la cara.

La mayor parte de la filmación del entierro de Zapata se conservó en las bodegas de la Quinta Los Barandales y presenta diversas tomas del Caudillo del Sur. Hoy están en Youtube.

Es sumamente atroz. Vemos el cuerpo mostrado en una plaza, la ida al cementerio un poco llena de torpeza sonámbula, el momento triste cuando sellan el ataúd con clavos, el cortejo hasta el panteón y el entierro mismo.

Un hombre, al parecer ebrio, con un sombrero encasquetado, diferente al de los demás campesinos, mira dos veces a la cámara. Creo ver salir una vaharada de cal viva al bajar el ataúd, ya que antes solía arrojarse un saco dentro las tumbas para prevenir infecciones.

Son imágenes sobrecogedoras, hondas, porque es un funeral muy rápido. No hay mujeres presentes y en realidad son pocas las personas para la talla del fenómeno: debe haberse vivido un estado de crispación y miedo.

El cuerpo del héroe es exhibido con el ataúd de pie y tiene en sus ropas algo que puede ser la ya citada cal, restos de hielo o sal, no permite la imagen precisarlo. El rostro luce ya irreconocible: confirmé que estuvo ese cuerpo en exhibición tres días y eso debe haber corrompido sus rasgos. Agotador debe haber sido ese velorio público, punitivo.

Esas imágenes sin aderezo revelan lo duro del momento y que nadie de esos pobres desventurados imaginó las alturas históricas que tendría el gran Emiliano.

Pablo González, su asesino intelectual, seguiría siendo un pillo delincuente con traje de general y está involucrado en los atracos y asesinatos de la Banda del Automóvil Gris.

Siempre he escrito y leído mucho sobre Francisco Villa, hasta tengo una novela a medias sobre él, desde hace tiempo. Hoy le debía esta reflexión a don Emiliano Zapato en su centésimo aniversario. No estuve en el día de su asesinato, pero mi existencia fue mejor aquí en Sinaloa, gracias a gente como él, que sigue su poderoso ejemplo inmortal.

Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Comentarios
Elevemos la conversación
Noroeste cree en la conversación abierta y responsable. Por eso este espacio es exclusivo para suscriptores y usuarios registrados. Opina con respeto.
El resto del contenido es exclusivo para usuarios registrados de Noroeste
Acceso   Registro
Utiliza tu red social favorita
   
Mediante correo y una contraseña
Recomendamos para ti

Oportunidades