Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
In Memoriam
En memoria de Camilo Medrano Olmeda (1927-2018)
Falleció el Bob Hope mazatleco: Camilo Medrano, genio y figura, quien ahora ya sabe que hay detrás de la vida y ya descansa en paz
Ernye Sánchez
11/05/2018
Marcar como favorita
Foto: Cortesía

Falleció el Bob Hope mazatleco: Camilo Medrano, genio y figura, quien ahora ya sabe que hay detrás de la vida y ya descansa en paz. Camilo, cuyo nombre significa mensajero de Dios, fue llamado por DNS tras haber realizado con éxito su tarea en este mundo.

Antes de que existieran los peces gordos en el puerto, Camailo, para los amigos, era el tiburón blanco que reinaba en el Pacífico mazatleco y donde resaltaba como uno de los importantes líderes de la cúpula empresarial.

Hace 60 años años, fui su juntabolas en el Club de Tenis Reforma, del cual fue su presidente, circa 1958. Gracias a él, existió la primera cancha con luz en Mazatlán para jugar en la noche, lo cual atrajo a un grupo de nuevos tenistas que, ocupados con sus negocios en el día, se dieron cita por la noche en el feudo de Chon Serrano para hacer ejercicio y echar unos buenos raquetazos. Recuerdo a gente como Gustavo Jonsson, Nico Becerra, Humberto y Óscar Barros, José “Pepe” Llausás, Quirino Ordaz Luna...y en la tribuna, poniendo ambiente con sus ingeniosas y cómicas ocurrencias, su hermano, Federico “Kiko” Medrano, y don Patas Castelló.

Camilo encontró en el tenis su válvula de escape para ventilar las presiones de su negocio en el camarón, y así como tuvo buenas rachas con el crustáceo, también las tuvo en el tenis, especialmente en los Torneos del Norte, que se llevaban a cabo en Durango, Torreón y Mazatlán, donde Camailo se vistió de héroe varias veces, haciendo pareja con su compadre Federico Partida, el tenista de mejor estilo elegante en la historia del tenis porteño.

Cuando Mazatlán era el anfitrión en el Torneo del Norte, Camilo, como presidente del club, se convertía en un anfitrión de lujo y todo mundo se despedía de este torneo desbordando expresiones de gratitud por las finas atenciones del club anfitrión, liderado por el gran Camilo.

Junto con su hermano, Luis Guillermo, fueron los primeros tenistas en el puerto en vestirse de manera impecable, con su ajuar de tenis que despedía una cegadora blancura: zapatos tenis, tobilleras, shorts, camisa polo y muñequeras, todo en blanco. Eran los tiempos en que el tenis era conocido como el deporte blanco, aunque fuera un negro el rey del tenis de ese entonces, Arthur Ashe.

A Camilo le debemos haber traído a Mazatlán el mejor tenis nacional de los 50 y 60, el equipo de Copa Davis de México, conformado por Rafael “Pelón” Osuna, Mario Llamas, Toño Palafox, Pancho Contreras (capitán) y Esteban “Pajarito” Reyes, júnior. En aquella ocasión (circa 1958-59), el Pelón Osuna no pudo asistir a esta cita en Mazatlán y el Pajarito Reyes lo sustituyó.

Después de brindar, el equipo Copa Davis hizo una exhibición del mejor tenis, en singles y dobles, se armó un dobles entre Pancho Contreras y Toño Palafox contra Federico Partida, la raqueta número uno del puerto, y su compadre Camilo. Estuvo bueno el agarre, pero se vieron muy superiores Pancho y el “Potrillo” Toño Palafox contra los mazatlecos, gracias a su experiencia internacional en el universo del tenis.

Curioso, cada vez que saludaba a Pancho Contreras en algún torneo de Copa Davis en el DF, lo primero que me preguntaba era: “¿cómo está Camilo Medrano? Salúdamelo, por favor. Nos atendió a todo dar cuando estuvimos en Mazatlán. Eso no se olvida”.

Camilo, gracias por tu pasión dedicada al tenis, no se diga a tu familia, tus amigos, al puerto. Fuiste todo un caballero de fino trato y de compostura gentil y amable. Te vi ser galán con tu Licha del alma, de quien siempre estuviste enamorado y lograste formar con ella una bella familia. Fuiste varón afortunado.

Me causa tristeza dedicarte estas últimas palabras desde Suiza, pero soy testigo de que cumpliste como “mensajero de Dios” y que dejaste todo en el juego de la vida. Camilo Medrano... ¡descansa en paz!

 

Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Te puede interesar..

Oportunidades