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Esperanza Kasuga Osaka, una mazatleca condecorada en Japón
El trabajo a favor de la comunidad que desde siempre ha realizado esta empresaria, fue reconocido por el Emperador Naruhito, quien le entregó la Orden del Sol Naciente
Alma Soto
17/11/2020 | 03:13 AM
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Foto: Cortesía

 

El Emperador Naruhito entregó simbólicamente tres condecoraciones de la Orden del Sol Naciente, a hombres y mujeres que han alcanzado logros destacados en las relaciones internacionales, la promoción de la cultura japonesa, los avances en su campo, el desarrollo del bienestar social ocupacional o la preservación del medio ambiente en Tokio, Japón, el pasado 3 de noviembre, Día de la Cultura.

Este año, 141 ciudadanos de todo el mundo recibieron esa condecoración. Uno de ellos es Esperanza Mazako Kasuga Osaka, descendiente de japoneses, nacida en la Ciudad de México y adoptada en Mazatlán.

1971. Padre: Carlos Tsutomu Kasuga, madre: Mitsuko Osaka de Kasuga; (izq. a der.) hermanos: Carlos Tsuyoshi, Luis Takeshi, Linda Michiko, Marta Yukiko, Esperanza Mazako, Ma. Teresa Miwako.

“Yo me siento bendecida de haber nacido en México, la sociedad mexicana y japonesa tienen muchas similitudes, por eso son dos pueblos que sí se han entendido a lo largo de la historia, esa similitud está en el valor de la familia, las familias tradicionales siguen la costumbre de la reunión, del respeto a los mayores y cuidar a los viejos, es esta parte humana la que más que nada nos relaciona”, expresa.

Y a lo largo de su vida, Esperanza Kasuga se ha dedicado a cultivar las relaciones humanas, desde lo cultural, lo social, el deporte y la industria, en beneficio de la sociedad mexicana y los lazos que puedan estrechar con la comunidad japonesa.

1971. Boda de Esperanza Kasuga y Tsutomu Yoshii.

Eso es lo que vieron en la presidencia de la Asociación México-Japonesa de Mazatlán en la Embajada de Japón en México para honrarla con la Condecoración del Sol Naciente, Rayos Dorados y Plateados.

Esas condecoraciones, explica, se entregan a ciudadanos de origen japonés o connotados mexicanos que se han interesado por la cultura japonesa y aportan a la relación internacional con Japón, como don Sergio Ley, quien también recibió la Condecoración Orden del Sol Naciente, Rayos Dorados en grado de Cinta.

Apunta que quien está en el primer rango de las Condecoraciones del Sol Naciente es el Emperador de Japón, luego algunos miembros de la familia real, siguen los ministros y altos funcionarios que por su trayectoria, por méritos de toda una vida de trabajo, no a jóvenes que aún no aportan todo lo que pueden.

1986. Los hijos de la pareja: Eduardo, Rodolfo y Alejandro.

“Yo me siento muy horada por haber sido designada para una condecoración, de ninguna manera esperaba una condecoración de este tipo, pero hay que aceptarlo cuando te lo conceden, yo no la estuve buscando, hay gente que sí la busca, yo no busco la cosas, más bien en el quehacer cotidiano, esta relación entre México y Japón que yo la traigo de origen, cuando mis padres llegaron a México”, comenta.

Y quien se sorprendió más que ella fue su esposo Tsutomu Yoshii, señala, porque sabe lo que significa una condecoración del Emperador.

Esperanza Kasuga Osaka fundó junto a su esposo, con quien tuvo tres hijos Eduardo, Rodolfo y Alejandro, Alimentos Kay.

Como empresaria de la industria alimentaria estuvo al frente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera, del Centro Empresarial de Mazatlán y el Sur de Sinaloa.

Y con la inquietud que la caracteriza, coordinó para el Tec de Monterrey el Estudio Estratégico para el Desarrollo Económico de Mazatlán del Sur de Sinaloa, de abril de 1992 a abril de 1994, el Consejo de Promoción Económica de Mazatlán, el Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa Zona Sur, el Comité Baluarte Presidio y, en el área deportiva, la paramunicipal Centro Deportivo y Recreativo Benito Juárez, disuelta por el actual Gobierno municipal.

En lo social, Esperanza Kasuga Osaka es presidenta de la Asociación México Japonesa de Mazatlán A.C. y del Club Rotario Mazatlán, A.C.

Cuenta que cuando formalizaron la Asociación México Japonesa, en 2014, antes de la Convención Nikei de 2015 que se realizó en Mazatlán, estudió los estatutos de la asociación en la Ciudad de México y descubrió que un mazatleco, Ramón F. Iturbe, fue uno de los creadores de la asociación y fue embajador de México en Japón en dos ocasiones, en 1915 y en 1941.

 

APERTURA AL MUNDO

Conocedora de la historia japonesa, Esperanza Kasuga Osaka relata la historia de la Condecoración de la Orden del Sol Naciente. Surgió en 1857 en la era del Emperador Meiji.

Japón, dice, estuvo 300 años aislado al extranjero para no ser invadido, mantuvo su feudo, su integridad japonesa, que se relacionan con la Colonia en México, donde existían las haciendas y el trabajo esclavizante.

“Japón se quedó rezagado en el desarrollo tecnológico y científico, estaban totalmente rezagados, este emperador con su visión dijo que tenían que internacionalizarnos y se basó en la educación, mandó a los jóvenes a las universidades extranjeras, sobre todo Inglaterra, Francia, Alemania, en países avanzados, y en el inter tradujeron todos los libros al japonés, es increíble el enfoque que le dio ese Emperador que fue la cristalización para que Japón se industrializara”, señala.

Y fue cuando creó, también, la Orden del Sol Naciente, que se entrega a ciudadanos japoneses distinguidos y a extranjeros connotados, y son las embajadas las que valoran la vinculación que han tenido la aportación a la cultura japonesa. Hay una condecoración en verano y otra en otoño, esta última con siete rangos. Ella recibió una orden del quinto rango.

Mayo 2014. Visita de personalidades japonesas a Alimentos Kay.

LA TERCERA MEDALLA

Brindar apoyo a la comunidad le viene de familia. Su madre era activista en Japón, cuando entró el comunismo y luchó porque se mantuviera la cultura japonesa. Y ya en México, se integró a la cultura mexicana, iba al mercado y aprendió de las marchantas cómo preparar el mole, el pipián, empezando desde los granos.

Su madre recibió la primera condecoración de la familia, como poetiza. La segunda la recibió su hermano Carlos Tsuyosi, también del Orden del Sol Naciente, en 2011.

“Recuerdo que mi madre siempre anheló escribir en la revista Siempre, que tenía una sección para los lectores que iniciaba con ‘Muy señor mío…’, quería hablar sobre las injusticias sociales, y yo cumplí el sueño de mi madre como regidora, donde trabajé por el bien de la comunidad”, relata.

UN GRAN POTENCIAL

La condecorada considera que México tiene un gran potencial como País, pero por una mala administración o llegando a un nivel de poder, se pierde.

Eso es lamentable y no debe perderse el espíritu y la fe de que México es un País grande, mal administrado, pero hay gente muy talentosa, positiva, creativa, pero algo no funciona bien.

“Sí existe mucha injusticia social, eso hay que reconocer, y es la parte que me inquieta para luchar por un bien común”, declara.

Para terminar con ello, señala, el camino es la educación, en donde también hay un problema estructural, hay escuelas muy buenas, aunque sean públicas, como la José Vasconcelos en Mazatlán, por sus buenos maestros, pero en general algo falla.

En su ámbito del Club Rotario Mazatlán, ella y su esposo han impulsado el intercambio de jóvenes, de mexicanos hacia Japón y de japoneses a Mazatlán, en 15 años han recibido a unos 60 en total, que regresaban contentísimos, que no se querían regresar.

Igual, los que iban a Japón encontraban una identidad cultural de lo que son en realidad y lo que pueden aportar.

Y recalca que es la educación desde la familia y desde la escuela, pero no es responsabilidad del gobierno, es la educación formativa la que está fallando, no la formativa, pues finalmente la calificación no es lo que marca la diferencia, sino la actitud, la disciplina y la perseverancia.

Lo único que lamenta de haber sido reconocida este año es que se perdió la ceremonia de premiación, que se realizó el 3 de noviembre en Tokio, Japón, pues por la pandemia de Covid-19 ésta se realizó de manera simbólica.

El Emperador Naruhito.

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