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Semanal
EVANGELIZACIÓN, EDUCACIÓN Y CULTURA: Cumplir con la justicia; el bautismo de Juan
Columna Religiosa
Padre Amador Campos Serrano
15/01/2020
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Foto: Noroeste

Jesús avanza hacia el encuentro con su primo, sus pasos son seguros, Juan fija su mirada, reconociéndolo y descubriendo en él al verdadero CoRdero de Dios, capaz de quitar los pecados del mundo; sorprendido escucha su petición de querer recibir también él su bautismo. Su reacción primera es negarse a hacerlo.

Jesús le aclara que ante todo debe de llevarse adelante la obra de la justicia, pues para eso ha sido enviado a este mundo, revistiéndose de humana mortalidad para ser semejante a nosotros, aunque no lo fuera en el hecho de infringir el plan divino, es decir en el pecado.

El encuentro entre Juan y Jesús despierta encontrados sentimientos y recuerdos en el ánimo del Bautista, reviviendo sus vínculos familiares, pues aun cuando crecieron separados por la distancia, había vivencias comunes, alimentadas por los comentarios vertidos por sus madres, además de algunos esporádicos encuentros.

Juan había sentido el llamado de ir en la búsqueda del reencuentro con un ideal de vida, emanado de las antiguas enseñanzas de la tradición de una fe, formadora del acervo cultural de su pueblo, lo cual, en su historia, por el desvió de esas enseñanzas, había sido causa de amargos dramas, por ello su exhortación vibrante es: “Arrepiéntanse porque el Reino de Dios está cerca”.

La claridad de su mensaje expresado con firmeza, mostrando un carácter inflexible, despertaba la admiración de quienes lo escuchaban, muchos eran atraídos con respeto y simpatía ante sus palabras, acudiendo solícitos a seguir sus exhortaciones.

Pero había quienes habían distorsionado el sentido de las enseñanzas de la divina ley, a ellos les desagradaba su predicación.

Jesús había aceptado su misión redentora haciéndose hombre y desde su humanidad encabeza un retorno a la casa paterna, pero ya no irá solo, pues quienes lo acepten lo acompañarían. Este retorno será de una manera diferente, en cuanto a la actitud original, causante del presente caos, esta nueva actitud sería desde la humildad, contraria a la soberbia original.

Juan lo mira complacido, pues habla un mismo lenguaje entre ellos, se convence de que su mensaje llegará al total cumplimiento en Jesús, viendo la inminente llegada del Reino de Dios, pues el bautismo por el predicado y practicado, tendrá una plena realización, culminando en un nuevo bautismo, no solo con agua, sino con el fuego del Espíritu Santo.

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