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COLUMNA
FACTOR HUMANO: Cumple tus sueños
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Paúl Chávez
22/11/2020
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Foto: Cortesía

Nuestra forma de ver hace la diferencia y sella nuestras obras. Crear es el acto sublime del hombre.

¿Qué tanto quieres cambiar tu realidad? Te invitamos a ampliar tu mirada.

 El ojo que ve, nos ve

La manera en cómo nos vemos a nosotros mismos influye en como vemos al mundo. Es decir: como me veo, veo. Al vernos con amplitud la realidad se ensancha y nos presenta más oportunidades que problemas. “No veáis con la nariz pegada al muro porque veréis solo tierra”. Bien lo dijo Marcel Proust “la esencia del descubrimiento no consiste en descubrir nuevas tierras sino en verlas con nuevos ojos”.

La mente es causa de la subjetividad y tiene un doble juego: filtra la realidad y por otro la crea. Paradójicamente lo primero crea problemas y lo segundo los soluciona. Todo lo que hacemos y dejamos de hacer se genera en la mente. Todo lo que usamos se incubó en la imaginación. Ella fecunda nuestra realidad.

El poder de imaginar

Nos motiva poderosamente lo que da sentido a nuestra vida, éste no se inventa: se descubre. Al alinearlo y enfocarnos en una visión concreta, medible y flexible, encendemos la batería interna.

Al perfeccionar los dones y talentos aumentamos la confianza, al visualizar nuestros proyectos activamos la fe, al agendarlo avanzamos, y al movernos surge la magia. Todo nuestro ser se involucra. “Nada grande se hace en el mundo sin pasión” decía Hegel. La imaginación enciende la pasión, es muy poderosa. La falta de confianza, la dispersión, la indisciplina, son los enemigos.

Mirada de helicóptero

Aprendamos. De pequeño Salvador Dalí vio algo que le impactó en su vida "Yo descubrí un día que subiéndome en lo alto de un armario en mi casa, desde ahí veía todo mi cuarto como si estuviera en un helicóptero y desde entonces todo lo que escribía, y veía, tenía un valor de helicóptero". Su habitación ya no fue la misma, ensanchó su visión y descubrió cómo crear usando ópticas novedosas.

La Cosmogonía

Le preguntó Zabludowsky en México en los 70’s ¿maestro cuál es el fundamento de su arte? Dalí se levantó y mirándolo le dijo enérgicamente “mi Cosmogonía”. Las creencias del origen y la visión del mundo.

La Cosmogonía popular ve las cosas ‘planas’ considerándolo normal, hasta que Colón demostró lo contrario. La gente no se atreve a romper sus rutinas, el problema no es la rutina: es no advertir la mirada viciada. Muchos no se atreven a ser ellos mismos, olvidando su genialidad, lo eran de niños, ellos vienen de Dios no contaminados. Ahora temen más ser rechazados. Aplauden en sus sillones a quienes meten goles, justificándose en que los otros son mejores por ser genios.

Salvador Dali pintando y nadando en Venecia en 1947.

Quienes avanzan en sus sueños rompieron su capullo y vuelan más libres. Si no, la vida carece de pasión ¿Qué harás hoy para cumplir tu sueño?

Ir más allá

Dalí se enfocó y descubrió nuevas formas de mezclar lo real con un subjetivismo detallado, provocando y activando la curiosidad del espectador sacándolo de su zona de confort para que vea distinto: que vea lo real en lo irreal. Le divertía su extenso y disciplinado trabajo. Además de pintor genial diseñó esculturas, ropa, decoración, arquitectura, guiones de cine, fotografías, muebles, utensilios, logos, joyas, marketing, sus museos interactivos y… su bigote.

Los arquetipos

Antes de continuar leyendo saca papel y lápiz y dibuja ahora una casa, un hombre y un retrato. Descubrirás algo.

Encontrarás que lo que en realidad dibujaste fueron arquetipos de casa y del hombre, dibujar el rostro te exigió salirte de tu esquema buscando el parecido. Del mismo modo actuamos en el mundo repitiendo arquetipos y viendo dentro de nosotros y afuera más de lo mismo.

Los Saltos Cuánticos

Los saltos cuánticos se dan con los saltos de conciencia y de fe, viendo lo posible en lo ineludible. Aquí tres paradigmas de un retrato que nos motivan a saltar la barda:

El paradigma común de dibujar la carita redonda a captar un rostro da un salto. La Mona Lisa culmina este nivel.

 Retrato de Mae West 1934.

Subamos. En 1934 a Dalí se le ocurrió pintar sobre la foto de una celebridad el “Retrato de Mae West que puede utilizarse como apartamento surrealista”. Impactó por su originalidad y perspectiva en 3D.

El tercer salto, en 1974 construyendo su museo interactivo en Figueres, su arquitecto Óscar Tusquets le propuso una genialidad: convertir ese retrato en una sala real. Un apartamento surrealista donde el mobiliario se colocó en perspectiva usando la duela de madera como mentón, tardaron 8 meses.

Detalles de la Sala Mae West.

Un retrato en 3D

En un espacio de 5 x 7 a raíz de subirse al armario de niño, hay que subir una escalera para verlo, ahí hay una enorme peluca rubia de cortina; de pronto en los objetos y el espacio surge el rostro de Mae West ¡Una sala que es un retrato! Descubre las tres realidades simultáneas. ¡Qué manera de eternizar la fugacidad de un sueño!

Empieza y deja que tus impulsos creativos te lleven, confía como lo hacías de niño.

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