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COLUMNA
FACTOR HUMANO: Una fiesta del espíritu
Este jueves se realizó El Concierto Azul, con la participación de la OSSLA, el Coro y Taller de Ópera de Sinaloa, interpretando la cantata Carmina Burana
Paúl Chávez
07/06/2019 | 2:02 PM
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Foto: Cortesía

Cuando escuchas la música que te gusta, tu corazón canta. Cuando gozas la música sinfónica, tu alma se regocija. Pero cuando escuchas la polifonía del coro con una orquesta de virtuosos, entonces tu espíritu se eleva y empiezas a flotar encima de las trivialidades existenciales. Esa suma crea una sinergia que te saca del tiempo y del espacio y experimentas lo sublime. Cada vez que tu corazón y tu alma se encuentran, te encuentras a ti y a Dios en ti. Y es dentro de ti donde mora el amor a otros. “Cuando nos separen a ti de mí, qué será de mí, cuyo mío eres tú” escribe el poeta. Comunicándote, te comunicas y entonces fluyes con la vida porque empiezas a entender. Cuando entiendes, comprendes y entonces perdonas. Sin duda la buena música te ayuda a convertir tu desconcierto en un concierto ¿Y no es acaso el amor el mejor concierto de sentimientos y voluntades?

Quizás por esto la buena música traspasa el tiempo y las fronteras y sobrepasa la veleidad de las modas. Son considerables sus efectos de gozo, paz, amor, dulzura, ánimo y salud, que provoca, entre otros. Me conmovió una pareja de amigos sentados a mi lado que de pronto al sentir ese regocijo en un concierto, sus manos se entrelazaron y se dijeron tantas cosas bellas en su silencio. Tantas cosas buenas pasan en un buen concierto.

 Basta la sensibilidad para disfrutar la música clásica

 Esta noche los coros y la orquesta embelesaron a la audiencia. Carmina Burana, la Novena de Beethoven y otras obras sinfónicas corales tienen la gran peculiaridad de elevar el espíritu, por eso son tan queridas y aplaudidas. Solo basta abrir la sensibilidad para disfrutarlas, ni siquiera ser aficionado a la música clásica. La voz es el más sublime de todos los instrumentos porque expresa mejor el amplísimo abanico de emociones y sentimientos. Beethoven no hallaba cómo expresar toda su intensa inspiración a su última sinfonía; el sonido sinfónico le parecía insuficiente y se le ocurrió incluir las voces de solistas y agregar grandes coros y todo eso produjo éxtasis.

 

Con Carmina Burana, una obra totalmente distinta, Carl Orff trasciende los cánticos mundanos de los estudiantes medievales en una taberna y gracias a su magnificencia musical los elevó e inmortalizó. En su belleza destaca su potencia sonora y fundamentalmente el ritmo. Recuerdo otra maravillosa presentación de Carmina con Gordon Campbell, hace como 5 años, con un coro espléndido de 120 personas más la orquesta; la asistencia saturó el teatro, no cabían ni sentados en las escaleras de arriba, vino gente de otras ciudades.

 Los primeros festivales sinaloenses de clase mundial

 En el primero o segundo Festival Cultural Sinaloense, entre 1987 y ‘88, sucedió algo extraordinario. A la suma de la sinfónica y coros se les ocurrió añadir un tercero: la gracia y el movimiento de la danza. Jamás se nos olvidará ver a la Cía. Nacional de Danza bailar Carmina Burana al compás de su impetuoso ritmo, creando una sinergia espectacular y singular.

Esos festivales culturales eran de clase mundial, la gente acudía en multitudes a esos eventos, había mucho menos sensibilidad a los conciertos que ahora. En el primer festival la Sinfónica de Leningrado en 1987 tocó ante la gran explanada del palacio de gobierno abarrotada a pesar que ese mismo domingo cantaba Juan Gabriel. Es indudable que la gente reconoce y prefiere lo excelso cuando se le presenta. Es fácil caer en la tentación de ofrecer panem et circenses, darle a la gente lo que prefiere para asegurar el “éxito” y ganar popularidad, como si eso fuese suficiente. Los aplausos que valen son los que perduran. La experiencia que tengo es que los eventos de alta calidad se abarrotan. Me sorprendía que viniesen aquí las grandes luminarias del repertorio clásico. Aun no existía la OSSLA y fue un gran acierto lleno de trascendencia crearla porque ha mejorado a Sinaloa. Ahora el reto es mantenerla con alta calidad para exportar al mundo mucho más que hortalizas y granos: cultura de nivel que mejor nos represente. Esperemos que fluya el presupuesto y el apoyo de la gente para tal menester. La cultura fomenta la paz y armonía tan necesarias.

 Buen desempeño

 Esta noche la dirección de Miguel del Real fue impecable en su desempeño orquestal. En lo coral, dada su dificultad por la pronunciación de sus idiomas raros, faltó algo; quizás el despliegue del canto con la orquesta para enfatizar los sutiles crescendosy diminuendos y aprovechar más la amplitud de algunas líneas melódicas corales. La última parte fue apoteósica y reventaron los aplausos de pie.

Los solistas se lucieron, el barítono Eduardo Martínez, muy joven, sorprendió por la combinación de sus bajos y altos. La potencia de la voz del tenor culiche Iván Valdez llenó la sala por su amplitud, y la finura y belleza de la voz de Rosa Dávila, sonorense, cautivó por sus agudos. Bravo por los tres, frutos del esfuerzo y del talento de maestros como Enrique Patrón de Rueda entre otro

Merece un reconocimiento y aplauso al esfuerzo que no se ve: el Taller y el Coro de Ópera de Sinaloa que dirige Alejandro Miyaki, un pianista de 32 años que ahora dirige coros formado en Bellas Artes y a cada uno de los cantantes del coro que además de su trabajo, por su amor a la música entrenan frecuentemente para dar lo mejor de sí. Nos hubiera gustado más varones y más cantantes en el coro para darle más potencia. Pregunté por la ausencia del coro que dirige Gordon Campbell. Me dieron un argumento que parece un obstáculo, pero en realidad no lo es tanto: falta de presupuesto. Eso no impidió que viniese Anna Fedorova.

Hay una buena noticia: se repetirá esta obra el próximo jueves 13. Siento ya la nostalgia del fin de la temporada de primavera. La saga de Rajmáninov cerrará con broche de oro con su obra más popularizada “Variaciones sobre un tema de Paganini” para piano y orquesta ¡Exquisita! Si no llegas antes no encontrarás lugar. paulchavz@gmail.com

 

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